Volkswagen Touareg: Más SUV, menos TT

14 de mayo 2018

Presentación
Joan Dalmau

Joan Dalmau

Volkswagen Media

Volkswagen ha presentado la tercera generación del Touareg, su SUV de gran tamaño convertido en el buque insignia de la marca. Con un nuevo chasis, numerosas tecnologías de información y seguridad (buena parte de ellas opcionales) y una oferta de motores centrada en los bloques diésel, el nuevo Touareg se ofrecerá a un precio que arrancará en los 65.000 euros.

Lanzado en el año 2002 al mismo tiempo que el primer Porsche Cayenne, el Volkswagen Touareg nació como todoterreno de lujo y como impulsor, junto a la berlina Phaeton, de la entrada de la marca en el segmento premium. Renovado en 2010, pasó a ser un coche más de asfalto, aunque mantenía la reductora como elemento opcional. Hoy, con el Phaeton desaparecido sin dejar sucesor, el Touareg asume el rol de buque insignia de la marca y se mantiene como un gran SUV de lujo de cinco plazas con una orientación claramente asfáltica.

El Touareg de tercera generación es más grande que su antecesor. Mide 4,87 metros, 8 cm más que antes, por 1,98 de ancho (4 cm más) y 1,70 de altura, cota en la que casi no ha cambiado. La distancia entre ejes es ahora de 2,89 metros, un cm más que en la generación anterior.

El Touareg es más grande que antes y ha perdido su condición de todoterreno para convertirse en un buen SUV de tamaño grande.
El diseño exterior, como es habitual en Volkswagen es, claramente continuista y con un evidente aire de familia con los recientes modelos de la marca como el Tiguan y el T-Roc. El perfil es similar al de su hermano menor mientras que la enorme parrilla frontal, en la que se integran los faros de LED (existe una variante de faros de LED matriciales que se ofrece en opción por 2.360 euros) es parecida a la de modelos como el nuevo Arteon (videoprueba de este modelo en este enlace).

En la parte trasera se mantienen los pilotos de diseño horizontal y aparece el nombre del modelo con letras sueltas al estilo de lo que suele hacer Seat. Los escapes cromados esconden los tubos de manera que no se trata de los tan de moda últimamente, escapes falsos. Toda la gama de llantas de aleación (de 18" de serie en los acabados Pure y Premium, de 20" en los R-Line y de hasta 21" opcionales) se han renovado y existe una amplia gama de colores, todos menos uno metalizados y, por consiguiente, con sobreprecio.

El sistema Innovision Cockpit es la gran novedad en el habitáculo y destaca por el enorme tamaño (15 pulgadas) de su pantalla central.
El diseño interior está condicionado por la enorme pantalla central. La marca ha apostado por incrementar la calidad percibida y por nuevos elementos de adorno como la madera de poro abierto o la iluminación ambiental configurable. Los asientos, certificados por una asociación que vela por evitar las lesiones de espalda, al estilo de los que utilizan los Opel, pueden ser eléctricos, con calefacción y ventilación y con función de masaje, todo ello opcional. El masaje puede elegirse sólo para la zona lumbar o sólo para la zona de los hombros o elegir el modo de espalda completa. Para acceder a ello hay que utilizar la pantalla central.

Una de las grandes novedades del Touareg es el Innovision Cockpit, de serie en el acabado R-Line y opcional (y muy caro ya que cuesta 4.230 euros) en el resto de acabados. La alternativa es una pantalla de 9 pulgadas con navegador de serie. El Innovision incluye dos elementos; una pantalla de 12 pulgadas para la instrumentación digital (evolución del virtual cockpit del grupo) en la que es posible optar por diferentes configuraciones y una pantalla central orientada al conductor de gran tamaño (15 pulgadas).

Pantalla central, instrumentación digital y head-up display completan un habitáculo muy tecnológico. Todo ello es de serie sólo en la versión R-Line y opcional en el resto.
Esta pantalla central es capacitativa, tiene sensor de proximidad y permite pasar de una pantalla a otra mediante gestos (no nos pareció que esto último funciona muy bien aunque debe ser cuestión de encontrarle el punto). Permite configurar los diferentes accesos a los menús principales y da servicio al navegador, que puede usar las vistas de satélite de Google Earth, al teléfono, al climatizador (las funciones principales quedan en la base de la pantalla y pueden usarse en cualquier momento aunque preferimos para ello los botones convencionales), al equipo de audio y a los servicios de conectividad.

El sistema dispone de una tarjeta SIM, imprescindible para cumplir con la nueva normativa de llamada de emergencia y es esa SIM la que permite crear un entorno wifi dentro del coche. El sistema es compatible con los móviles Android y iPhone y facilita la vista y el uso de las principales aplicaciones compatibles mediante el sistema Mirror Link. Ambas pantallas principales se complementan con el head-up display de proyección de datos, en color, en el parabrisas.

La pantalla central sirve, también, para dar servicio a la cámara de marcha atrás y al sistema de aparcamiento asistido que dispone además de una función opcional para ayudar en las maniobras con remolque. La cámara es de serie a partir de la versión Premium mientras que la de 360 grados será opcional.

El maletero ha ganado 113 litros de capacidad y se combina con una segunda fila de asientos corrediza y con el respaldo reclinable.
Para terminar con el análisis del interior, cabe destacar el enorme espacio en las plazas traseras que ofrece este coche. La marca ha incrementado ese espacio gracias a la mayor batalla y a un rediseño de los asientos y de su ubicación en el habitáculo. Detrás hay muchísimo espacio para las piernas y de altura al techo, lo que ha permitido montar una banqueta trasera corrediza (15 cm) y con el respaldo reclinable en varias posiciones.

El maletero ofrece 810 litros (113 más que en el modelo precedente). Esta capacidad está contada hasta el techo y no hasta la bandeja, cifra que Volkswagen no ha facilitado y que debe estar alrededor de los 600 litros. El maletero dispone de apertura eléctrica opcional, una bandeja que se eleva para facilitar el acceso, un doble fondo opcional y guías en los laterales para situar en ellas ganchos y elementos ajustables de sujeción de carga como barras transversales o redes.

Plataforma nueva

El Volkswagen Touareg utiliza la plataforma MLB del Grupo Volkswagen, un chasis que comparte con otros modelos como el Porsche Cayenne (primer contacto en video con este modelo en este enlace) o el Audi Q7 (prueba en video en este enlace). Sobre un mismo chasis, cada marca tiene la opción de adaptar la suspensión como crea más conveniente y Volkswagen ha priorizado el confort por encima del dinamismo. El Touareg es, por lo tanto, un coche pensado para un uso más tranquilo, tanto en autopista como en carretera, que el Cayenne, por ejemplo, y la suspensión proporciona un elevado nivel de confort de marcha. 

El Touareg comparte plataforma con el nuevo Cayenne y con el Audi Q7. Eso le permite disfrutar de nuevas tecnologías como las cuatro ruedas directrices.
El chasis cuenta con varias novedades, no sólo en el Touareg sino también en la marca. Una de ellas es, por ejemplo, el sistema de barras estabilizadoras activas controladas electrónicamente que consigue que el coche vire prácticamente plano en las curvas. Este sistema sólo está disponibloe si previamente montamos el sistema de suspensión neumática, opcional también en todas las versiones. Ambos elementos combinados más las cuatro ruedas directrices tienen un precio de 7.130 euros.

El eje trasero directriz está heredado del Cayenne. Tiene dos modos de funcionamiento, por encima y por debajo de 37 km/h. Por debajo de esta velocidad, las ruedas traseras giran en dirección opuesta a las delanteras para facilitar las maniobras de aparcamiento y reducir el ángulo de giro, apenas más largo que el de un Golf. A partir de 37 km/h. las ruedas posteriores giran en el mismo sentido para conseguir una conducción más dinámica en carretera y, sobre todo, para facilitar los cambios de carril a alta velocidad.

La suspensión neumática es opcional en toda la gama y permite elevar el coche para afrontar terrenos más complicados.
La suspensión neumática puede encargarse sola a un precio de 2.355 euros. Permite modificar la altura libre tanto para facilitar la carga del maletero (baja 5,5 cm) como para circular fuera de carretera. El Touareg con suspensión neumática puede elevarse 2,5 cm para moverse por pistas y hasta 7,5 cm para afrontar situaciones más complicadas.

La marca ofrece un paquete off-road opcional con modos de conducción específicos para arena, barro o piedras (en realidad modifica los parámetros del sistema de control de tracción), protecciones específicas de bajos y depósitos de combustible y de Adblue más grandes. El precio del paquete es de 755 euros y prescinde de la reductora. Volkswagen sostiene que con la caja de ocho marchas y la sofisticada electrónica de tracción del coche basta para suplir el trabajo de la reductora. 

La gama de motores ofrecerá tres variantes diésel por sólo una de gasolina a la espera de una versión híbrida que no llegará antes de 2020.
La gama de motores incluye tres variantes diésel y una de gasolina que llegarán de manera escalonada. En el momento del lanzamiento, sólo será posible comprar el Touareg con un motor diésel V6 de 3 litros de cilindrada y 286 CV de potencia que, dicho sea de paso, es el motor ideal para este coche. Ofrece un rendimiento excelente y una gran suavidad de uso acoplado a la tracción integral (obligatoria en toda la gama) y al cambio autotático de ocho marchas de origen ZF que es también el único que puede adquirirse.

Antes del verano llegará una versión menos potente (231 CV) de este mismo motor, a finales de 2018 aparecerá la única versión de gasolina, un V6 de 340 CV y finalmente, a primeros de 2019, llegará el motor más potente, un V8 diésel de 410 CV que perpetúa un poco el espíritu de aquel V10 TDi que era el motor más poderoso disponible en el Touareg de primera generación. La marca lanzará también una versión híbrida para Europa aunque está decidiendo aún si será con un motor de 4 cilindros como en China, donde formará parte de la gama de lanzamiento, o con el V6 ya citado.

El consumo medio combinado es de 6,9 litros pero en un uso convencional hay que contar con entre 8 y 9 litros.
El consumo medio homologado de esta primera versión diésel es de 6,9 l/100 km, aunque el real está próximo a los 9 litros, consumo razonable para un coche de dos toneladas de peso y aerodinámica desfavorable a causa de su gran superficie frontal y su elevada altura libre. Hay que destacar que el uso intensivo de aluminio (ahora el 48% del monocasco es de este material por un 52% de acero) ha permitido rebajar la tara final en más de 130 kilos.

En marcha, el Touareg nota ese descenso del peso y la mejora del chasis en cuanto a rigidez. Las unidades probadas, con las cuatro ruedas directrices, la suspensión neumática y las estabilizadoras electrónicas tenían un comportamiento muy ágil, con una dirección precisa y directa, pero no os puedo explicar qué sucede si no lleva todos estos elementos ya que no había ninguna unidad disponible con suspensión convencional. Todas las unidades probadas llevaban también múltiples ayudas a la conducción.

Todas las ayudas imaginables

La gama española inicial estará integrada por las versiones Premium y R-Line con el motor diésel de 286 CV. Cuando salga el de 231 CV se añadirá el acabado básico Pure.
La marca ofrece las más habituales (control de ángulo muerto, reconocimiento de señales, mantenimiento de carril, aviso de posible colisión, control de tráfico cruzado marcha atrás, asistencia a la frenada de emergencia) y añade dos novedades en la gama Volkswagen, el sistema de visión nocturna, que detecta personas y animales mediante rayos infrarrojos antes de que esten en el radio de alcance de los faros y los presenta en el centro de la instrumentación y el control de tráfico en cruces que frena el coche si hemos decidido acceder a una calle o carretera sin percatarnos de la llegada en perpendicular de otro vehículo o de un peatón.

El control de crucero activo y el mantenimiento de carril, que por cierto funciona muy bien tanto en autopista como en carretera, devolviendo el coche al centro del carril cuando uno se despista, y el reconocimiento de señales son de serie. El resto de ayudas van en un paquete que cuesta 1.185 euros, el sistema de visión nocturna vale 2.200 y el Head-up display, de serie en el R-Line, tiene un precio de 1.570 euros.

La gama inicial para España es de sólo dos versiones, ambas con el motor 3.0 TDi V6 de 286 CV. En acabado Premium, cuesta 74.845 euros y en acabado R-Line, con kit de carrocería específico, Innovision Cockpit, head-up display, llantas de 20 pulgadas y techo de cristal, se va a 81.095 euros. Dentro del acabado Premium pueden elegirse dos presentaciones del habitáculo diferentes; la variante Atmosphere, más lujosa, en tonos cálidos y madera y la Elegance, más dinámica, con colores oscuros. El precio de partida será de 65.000 euros cuando se lance, en unas semanas, el motor de 231 CV en acabado Pure.

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