Toyota Yaris GRMN: uno de los mejores GTI utilitarios

19 de enero 2018

Presentación
Néstor Abarca

Néstor Abarca

Toyota

Toyota se adentra en el mundo de los pequeños deportivos con el Yaris GRMN. Un vehículo desarrollado en el centro técnico que la marca japonesa tiene instalado en las inmediaciones del circuito  de Nürburgring. De ahí su nombre, Yaris GRMN, que significa Gazoo Racing Master of Nürburgring. Y del que sólo se van a fabricar un total de 400 unidades, de las cuales… ya están todas vendidas.

El Yaris GRMN es el primer Toyota de alto rendimiento que se vende y se fabrica en Europa. Su estampa y esos colores de guerra blanco, negro y rojo son una oda a la vuelta del fabricante japonés al mundial de rallys en 2015 con el Yaris WRC. Estos colores son los que usa habitualmente la división de competición de la marca Toyota Gazoo Racing en sus diferentes disciplinas de motor.

Sus cotas no varían respecto a un Yaris convencional. Es igual de pequeño. Pero su carrocería se adorna con una serie de elementos que le aportan un toque mucho más deportivo. Disponible sólo con carrocería de tres puertas, además de las mencionadas pegatinas de colores, añade un frontal presidido por la gran parrilla característica adornada en su interior con un entramado tipo panal de abeja y en la parte inferior por una línea roja que recorre todo el faldón inferior.

También monta nuevas llantas BBS forjadas de 17 pulgadas acabadas en negro que rebajan el peso en aproximadamente 2 kg en cada una de ellas respecto a las llantas convencionales. El negro también se aprecia en todo el techo, en los retrovisores exteriores y en un alerón de techo tipo pala que le aporta mayor carga descendente en el eje trasero. Por último, la zaga se es ahora más deportiva gracias a un nuevo paragolpes con un difusor más grande y una única salida de escape en el centro. Otro guiño al Yaris WRC.

En el interior predomina el negro. Todo es negro. Desde el salpicadero, pasando por los paneles de las puertas, el volante, el pomo del cambio, la consola central y hasta el techo. Sólo encontramos algunos detalles cromados enmarcando algunos elementos y un pespunte bicolor (gris y rojo) para los asientos.

Las plazas delanteras cuentan con nuevos asientos semi-baquet muy deportivos desarrollados expresamente por Toyota Boshoku y acabados en tapicería Ultrasuede en la parte central y Alcántara en los exteriores. El nivel de agarre lateral que proporcionan a la zona de la espalda y las piernas es genial, pero para las personas más altas no acaban de ayudar a encontrar una postura de conducción óptima. La altura de la banqueta en su posición más baja continúa siendo un poco alta para mi gusto y la regulación en profundidad del volante es escasa.

Precisamente el volante es una de las novedades que se añaden al GRMN. Es el mismo volante que monta un Toyota GT86, modificado en el centro y con una marca de centrado roja en la parte superior. Otros detalles exclusivos son los pedales deportivos de aluminio o los nuevos grafismos de la pantalla TFT del cuadro de instrumentos.

Motor de gasolina con compresor y un chasis revisado

Bajo el capó de esta pequeña bala de color blanco se instala un motor de 1.8 litros de cilindrada, con un nuevo sistema de inyección y admisión, y un compresor. Se trata de una combinación inédita en este segmento que va a hacer temblar a más de un turbo.

Desarrolla 212 CV de potencia a casi 7.000 vueltas (justo ahí se encuentra el corte de inyección) y 250 Nm de par máximo. Se trata de un motor fabricado por Toyota, que aún recibe algunas partes del que montaba el último Toyota Celica, pero desarrollado por los ingenieros de Lotus.

En conjunto, el Yaris GRMN pesa poco más de 1.100 kg. y está asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades con una palanca con recorridos cortos y precisos. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 6,4 segundos y su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 230 km/h.

El Yaris GRMN es un tracción delantera. Un tracción delantera de poco peso y potencia moderada. La lógica nos dice que cuando se juntan estos dos factores el coche tiene a perder tracción si no somos cuidadosos con el pedal del acelerador. Por este mismo motivo, la gente de Toyota Gazoo le ha instalado un diferencial Torsen en el eje delantero para evitar precisamente ese desenlace. El diferencial reparte el par hacia la rueda con mayor tracción, que suele ser la exterior, para garantizar un nivel de agarre cuanto menos sorprendente.

También se ayuda de unos neumáticos Bridgestone Potenza en medida 205/45 montados sobre las llantas BBS de 17 pulgadas. No son unos Michelin Pilot Sport Cup 2, el mejor neumático deportivo del momento, pero no van nada mal. Además, está claro que con el simple hecho de ser más anchos que los del Yaris convencional ya mejoran el agarre y la estabilidad en curva.

Las suspensiones son una evolución de las que monta el Yaris normal. Son de tipo McPherson en el eje delantero y barra de torsión detrás. Pero se les han instalado amortiguadores deportivos Sachs Performance que rebajan la altura de la carrocería y presentan un tarado mucho más firme. Gracias a ello se ha mejorado muchísimo la estabilidad y el paso por curva y se perciben mucho mejor todas las imperfecciones de la calzada.

El chasis se ha reforzado para incrementar la rigidez torsional. También se ha instalado una barra entre torretas en el eje delantero y la sensibilidad de la dirección se ha optimizado gracias a un nuevo software de la dirección eléctrica. Ahora está menos asistida y presenta una mayor resistencia para mejorar el guiado.

En los frenos, como novedad, se montan discos rayados delante de 275 mm de diámetro con pinzas Advics de cuatro pistones. Se nota que la potencia de frenado mejora mucho, pero para mi gusto le sigue faltando un poco más de mordiente.

Uno de los mejores utilitarios GTI

La prueba realizada en carretera me dejó unas sensaciones buenísimas. Hicimos una ruta por carreteras secundarias cercanas a la zona del circuito (El Bruc, Montserrat….) y me ha parecido uno de los coches más divertidos y eficaces que he probado últimamente en carreteras de montaña. Pero claro, en una carretera nunca le vas a poder encontrar el límite al coche, y si lo haces ya sabes que puedes acabar aparcado en la cuneta antes de tiempo. Es por este motivo que la jornada de pruebas incluía, además, unas vueltas al Circuit de Parcmotor Castellolí.

Castellolí es un circuito perfecto para poner a prueba un GTI. Lo tiene todo: curvas rápidas, lentas, enlazadas, subidas, bajadas… y además es un circuito que conozco muy bien gracias a las muchas pruebas que en él hemos realizado. Escenario ideal para llevar al límite a esta pequeña bala y sacar una conclusión clara de sus cualidades.

Tras varias vueltas a buen ritmo y buscando los límites del coche en una pista tan técnica como la de Castellolí, os puedo asegurar que las sensaciones que me transmitió el Yaris GRMN fueron toda una sorpresa. La facilidad con la que se deja llevar rápido muy pocos utilitarios deportivos lo consiguen. El único que quizás se le asemeja es el anterior Ford Fiesta ST200, el resto está por detrás, en mi opinión.

El hecho de equipar un autoblocante mecánico es todo un acierto. El nivel de agarre que ofrece es sorprendente y nos permite salir con el pedal del acelerador a fondo de las curvas más lentas sin apenas pérdidas de tracción. Incluso en segunda es difícil hacer patinar las ruedas aún con el control de tracción desactivado. También ayudan, y mucho, los neumáticos semi-slick que se montaron exclusivamente para esta prueba en circuito.

La dirección también se siente mucho más precisa, las suspensiones bien firmes para evitar en la medida de lo posible los balanceos de la carrocería y reducir las inercias, y el motor es una auténtica delicia en prácticamente cualquier rango de revoluciones. Un propulsor elástico que va ganando fuerza a medida que se sube de revoluciones pero que en ningún caso se percibe vacío. Ya desde las 2.000 vueltas empuja como un diablo.

Sólo 400 unidades… y ya están todas vendidas

Toyota informó hace unos meses de que iba a lanzar este modelo al mercado en una serie limitada de 400 unidades con un precio de 30.000 euros. Sólo 400 unidades para toda Europa. A partir de ahí cada país debía decidir cuantas unidades quería para su mercado. España se quedó con sólo 5 unidades y se vendieron a las pocas semanas de abrir el plazo para pedidos. Lo mismo ocurrió con las otras 395 para el resto de países.

Ya habéis visto que a este Yaris GRMN no le faltan argumentos para convertirse en uno de los mejores utilitarios GTI más divertidos y efectivos del mercado. Es rival del nuevo Volkswagen Polo GTI, del Renault Clio RS, del futuro Ford Fiesta ST que está al caer… y de todas esas pelotillas deportivas que tanto nos gustan en la redacción de coches.net.

Es una lástima que ya estén todas las unidades vendidas porque, como segundo coche para el fin de semana o para unas tandas en circuito es una apuesta sobre seguro. Además que, al tratarse de una edición limitada, su valor en un futuro puede ir en aumento. Y más cuando Toyota a jurado y perjurado que no va a aumentar su producción...

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