Tesla Model 3 Performance: El Tesla que estabas esperando

4 de marzo 2019

Pruebas
Néstor Abarca

Néstor Abarca

Álvaro Jiménez

3 años. Ese es el tiempo que hemos tenido que esperar para que el Tesla Model 3 llegue al mercado español. Por el momento sólo se ofrece en sus versiones tope de gama: Long Range y Performance, con unos precios de 59.100 euros y 70.100 euros respectivamente. Más adelante llegarán versiones más económicas, como la Mid Range, o la famosa variante de 35.000 dólares (aquí no costará 35.000 euros) que prometió Elon Musk. Nosotros nos centramos en la versión Performance, que es la que hemos podido probar.

Tesla España nos dio la oportunidad de ponernos al volante durante unas horas del nuevo Tesla Model 3, el vehículo más esperado de la firma de vehículos eléctricos americana. Pero había una condición: la prueba, por motivos logísticos, sólo se podría llevar a cabo en Madrid, donde se encontraba la unidad de prensa.

Lejos de querer hacerlo fácil, que hubiese sido tomar un Ave o un avión desde Barcelona hasta Madrid, decidimos comprobar cómo sería un viaje desde la ciudad condal hasta la capital… a bordo de un Tesla. Pedimos a los responsables de prensa de Tesla España una unidad para el viaje y nos dejaron un Tesla Model X. Es un modelo que ya hemos probado anteriormente (aquí la prueba: Tesla Model X) e incluso lo incluimos en nuestro comparativo de coches eléctricos para comprobar la autonomía real de cada uno de ellos (aquí la comparativa: Autonomía real).

Según aquella prueba, el Tesla Model X puede llegar a recorrer en torno a 400 km en ciclo combinado. Es decir, ciudad, carretera y autopista. De Barcelona a Madrid hay un poco más de 600 km, y contando que haríamos el viaje por autopista, que es donde más penalizan los coches eléctricos, no estaba claro que pudiéramos salvar el viaje con una sola parada en Zaragoza a mitad de camino.

Con "Crator" recorrimos los 600 km que separan Barcelona de Madrid en un Tesla Model X.
Por suerte, Tesla está instalado cada vez más “Superchargers” por las principales vías españolas y, de Barcelona a Madrid, hay 4 de ellos: Sant Cugat del Vallès, Lleida, Zaragoza y Ariza. Por supuesto, en Madrid también hay cargadores.

Nuestra primera idea fue la de cargar el 100% en Sant Cugat y recorrer los 300 km que separan los supercargadores de Sant Cugat y Zaragoza del tirón. Según el ordenador de a bordo llegábamos a la capital aragonesa con un 5% de batería restante, pero llegando a Lleida ya nos habíamos fulminado ese pequeño margen por circular a 120 km/h sin compasión. Finalmente decidimos no jugárnosla y variar nuestro plan inicial: parada en Lleida y parada en Ariza.

Lo bueno de los “Superchargers” es que en apenas 20-25 minutos consigues cargar hasta el 80% de la batería. A partir de ahí ya le cuesta un poco más. Como llegamos a Lleida con prácticamente la mitad de la batería aún disponible, decidimos ir a comer y dejar el coche cargando hasta el máximo.

Cargamos el 100% de la batería en un Supercharger en Lleida y el 80% en el del Ariza.
Era importante cargar a tope en Lleida porque ahora venía la tirada más larga de toda la ruta: Lleida-Ariza, 263 kilómetros. Llegamos a Ariza con un buen margen de batería, no hubo problema, y durante el camino aprovechamos para experimentar con el “Autopilot” que funciona francamente bien.

En la estación de servicio de Ariza volvimos a cargar, pero esta vez sólo hasta un 80% en apenas 15 minutos. Lo suficiente como para tomar un café, acercarse al servicio y volver a reemprender la marcha. De Ariza a Madrid no hubo problema y llegamos a nuestro hotel con un 30% de batería restante. Lo mejor de todo es que hay varios hoteles que en sus aparcamientos ya cuentan con cargadores tipo “wallbox” de la propia Tesla, reservados para sus clientes. Allí dejamos el coche y nos fuimos a dormir.

En total, tardamos aproximadamente 7 horas y 30 minutos en realizar el trayecto entre Barcelona y Madrid. Es, aproximadamente, algo más de 1 hora respecto a si lo hubiésemos hecho con un coche de combustión sin parar. Sin embargo, ante viajes tan largos, es recomendable parar de vez en cuando para reponer fuerzas, tomar un café, ir al servicio… Así que, más o menos hubiésemos tardado lo mismo. La única diferencia es que con un coche eléctrico hay que parar sí o sí.

El Tesla Model 3 llega a España

Los clientes que hicieron una reserva hace 3 años ya están recibiendo sus Model 3.
El Tesla Model 3 se ha convertido en uno de los vehículos más esperados de los últimos años. Tanto ha sido el tiempo de espera que su aura ha ido creciendo y creciendo hasta conseguir una expectación nunca vista hasta la fecha referente a un coche eléctrico.

Ahora, aquellos clientes que confiaron su dinero a Tesla para garantizarse una reserva, ya están recibiendo sus coches. Pero… ¿ha valido la pena esperar 3 años? Eso es lo que vamos a intentar averiguar con la prueba del Tesla Model 3 Performance, la versión más prestacional de toda la gama Model 3. Y también la más cara.

Actualmente la firma americana sólo tiene a la venta las dos versiones tope de gama en España. Es decir, el Model 3 Long Range, o Gran Autonomía como se le conoce aquí, y la Performance. La diferencia entre ambas corresponde a la potencia, a la autonomía que declaran y, claro, al precio: el Model 3 Long Range cuesta 56.000 euros, mientras que el Performance, más potente se factura a 66.900 euros.

La versión Performance es la más potente de la gama. Pero también la más cara...
Estéticamente son iguales, salvo por las llantas, que en el Performance pueden ser de 20 pulgadas, por el alerón de carbono que también equipa el Performance, un equipo de frenos mejorado y una suspensión rebajada.

Un pequeño Model S

A grandes rasgos, el Tesla Model 3 encaja perfectamente en la definición de un mini-Model S. Hay diferencias, obviamente, como la parrilla frontal sin ninguna abertura, los faros delanteros más abombados, pilotos traseros y paragolpes… pero las formas en general recuerdan bastane a las del Model S.

Sin embargo, pese a tratarse del modelo más pequeño de la firma americana… no es tan pequeño como muchos podéis pensar. Mide 4,69 metros de largo, 1,85 de ancho, 1,44 de alto y dispone de una batalla de 2,88 metros. Es como un BMW Serie 3, un Audi A4 o un Mercedes Clase C, que, aunque no tienen aún versiones eléctricas, podríamos considerarlos como rivales por tamaño y habitabilidad.

Puede reconocerse por las llantas de 20 pulgadas, las pinzas en rojo, la suspensión rebajada o el alerón trasero de carbono.
La primera diferencia entre el Model 3 y los Model S y X es que la llave ya no tiene forma de coche, ahora es en formato tarjeta y cabe perfectamente en la cartera. Menos bultos en los bolsillos.

También son diferentes los tiradores, mecánicos en este caso, donde hay que presionar con el dedo gordo y posteriormente tirar hacia afuera para abrir. Nada de aperturas eléctricas automáticas como las del Model X o con manetas escamoteables como las del Model S.

Otra opción que nos propone la marca es que ahora podremos abrir y cerrar el coche con la llave digital. Que no es otra que nuestro teléfono smartphone. Mediante una aplicación, podremos vincular nuestro teléfono con el vehículo para así usarlo como llave de acceso y arranque y así olvidarnos de llevar con nosotros la nueva tarjeta.

No es tan pequeño como parece. Mide casi 4,7 metros de longitud.
En cuanto a las opciones que nos ofrece el configurador hay disponibles un total de 5 colores para la carrocería y, dependiendo de la versión elegida, la performance o la Long Range, las llantas podrán ser desde 18 hasta las 20 pulgadas.

El modelo que nos ha cedido Tesla España para esta pequeña prueba es un Performance, fácilmente reconocible por las llantas de 20, las pinzas de freno en rojo, el alerón trasero de carbono en la tapa del maletero o por la línea roja que subraya el anagrama dual motor en la zaga. Además, también incluye como parte del equipamiento de serie la suspensión rebajada.

Máximo minimalismo

El habitáculo del Model 3 lleva el minimalismo a un nuevo extremo. Antes veíamos los concept car sin botones y sin prácticamente nada en el interior… y ahora se ha hecho realidad. En el interior de este coche sólo hay un volante, una pantalla, dos asientos delanteros y una banqueta en la parte trasera. Poca cosa más.

En el interior reina el minimalismo: volante, pedales y una gran pantalla para controlarlo todo. El nivel de acabados ha mejorado.
Tesla recurre a la opción de controlar absolutamente todo desde una gran pantalla situada en medio del salpicadero. A diferencia de sus hermanos de marca, en el Model 3 esta pantalla ya no está situada en una posición vertical, sino que ahora la encontramos en formato horizontal. Su posición facilita la lectura y su uso pero según la estatura del conductor puede llegar a molestar por golpearte la rodilla con su esquina inferior izquiera.

Con esta pantalla gestionaremos todo, desde el funcionamiento de los limpiaparabrisas, las luces, la navegación, el audio, que podrá ser radio, streaming de nuestro teléfono, Spotify, podcasts, etc, así como los modos de conducción, la dureza del volante, el grado de regeneración, ver gráficos en tiempo real del uso de la energía y un sinfín de opciones más.

La pantalla ahora está situada en posición horizontal. En el Model X y en el S ésta tiene un formato vertical.
El Model 3 no tiene cuadro de instrumentos, así que el velocímetro también está integrado dentro de la pantalla. Se representa en la parte superior izquierda, más cerca de la visión de conductor, pero aún y así obliga a desviar la vista la consultar a la velocidad que circulamos. En mi opinión, si se quiere prescindir del cuadro de instrumentos hubiese sido más efectivo incluir un práctico head up display.

Por el resto, las plazas delanteras son cómodas, ofrecen regulación eléctrica, así como el volante, que también puede regularse en altura y profundidad no sin antes pasar por la pantalla central para elegir esta opción. El nivel de acabados es bueno, superior al de los dos modelos anteriores, así como el nivel de ajuste de los elementos, que también ha mejorado.

El acabado bicolor en blanco y negro de esta unidad es opcional. Se factura a unos 1.000 euros extra y aunque le sienta de maravilla, tiene toda la pinta de que con el paso del tiempo va a acabar bastante sucio.

Con el asiento del conductor en una posición bastante retrasada, atrás cabe un adulto de gran estatura sin problemas.
Las plazas traseras sorprenden por una excelente habitabilidad. En ellas viajarán dos adultos de cualquier estatura sin ningún tipo de problema. La distancia para las rodillas es muy buena y, aunque el techo tiene una caída pronunciada, la altura hasta éste es más que suficiente.

Al ser un modelo eléctrico, no hace falta que disponga del molesto túnel de transmisión. Por este motivo, un tercer acompañante en las plazas traseras nos podrá acompañar con un nivel de confort bastante aceptable ya que podrá situar los pies más juntos y dar espacio a sus compañeros de los laterales.

En cuanto al espacio de carga disponible para equipaje, la firma americana expone una capacidad de 425 litros. Que no está mal… pero tampoco es nada del otro mundo. Está un poco por debajo de lo que ofrecen otras berlinas de su competencia. 

El maletero trasero ofrece sólo 340 litros. Es profundo pero muy bajo, y la boca de carga también es estrecha.
Para empezar, no cuenta con un gran portón que eleve también la luneta trasera. En este caso se abre sólo la tapa del maletero, como en un tres volúmenes, y la boca de carga es un poco estrecha en mi opinión. Sí es cierto que el umbral de carga es bastante bajo pero la altura que ofrece la boca es muy poca.

El maletero trasero ofrece sólo 340 litros. Una capacidad que podremos aumentar abatiendo los respaldos de la segunda fila si no tenemos acompañantes. Es un maletero profundo pero poco alto, así que igual hay que jugar al “Tetris” para acabar de encajar todos nuestros bultos. Cuenta con un cofre bajo el piso de gran profundidad para guardar otros objetos o los cables de carga.

Bajo el capó tenemos un segundo maletero, más pequeño, de sólo 85 litros.
Los 85 litros restantes están situados bajo el capó. Como no hay motor térmico que ocupe este espacio, se ha instalado un maletero secundario donde caben un par de mochilas o incluso una maleta de cabina apurando un poco.

Un empuje brutal

A día de hoy Tesla sólo ofrece las versiones Dual Motor Long Range y Performance. Que serán las dos más altas de toda la gama. La versión Long Range tiene una autonomía según el ciclo WLTP de 560 km, mientras que en el performance se reduce a 530 km. Ambas versiones montan la misma batería de 75 kWh y dos motores, uno en cada eje que les proporciona tracción a las cuatro ruedas. Por supuesto, no hay caja de cambios, sólo las posiciones de avance, marcha atrás, punto muerto y párking.

El Performance tiene una potencia de 462 CV y una autonomía según el ciclo WLTP de 530 km.
La única diferencia es que en el Long Range el motor ofrece 258 kW de potencia, el equivalente a unos 350 CV, y en el Performance aumenta las prestaciones hasta los 340 kW, más de 460 CV.

Con tracción a las cuatro ruedas y semejante potencia, no es de extrañar que sus registros sean muy similares, o superiores a los de un auténtico deportivo. Siempre y cuando nos fijemos únicamente en los valores que presenta su ficha técnica: acelera de 0 a 100 en sólo 3,5 segundos y puede alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h (versión Performance).

En un supercargador tarda aproximadamente 20 minutos en completar el 80% de la carga. En un enchufe convencional sólo carga 16 km cada hora...
En cuanto al tiempo de carga, así a grandes rasgos, en un supercargador completa hasta el 80% de la carga en apenas 20 minutos. A partir de ahí ya le cuesta un poco más. En un punto de destino o wallbox aproximadamente carga unos 70 km cada hora, mientras que en un enchufe convencional sólo 15 km cada hora…

Una conducción un poco más deportiva

Dinámicamente el Model 3 es muy superior tanto al model S como al X. Es un coche mucho más preciso, estable e incluso aporta un acento un poco más deportivo. Como todos los eléctricos, por el hecho de contar con grandes baterías, es un coche pesado, le falta poco para llegar a las dos toneladas, pero al volante sorprende porque no lo parece. Las baterías están situadas en la zona baja del vehículo por lo que le proporcionan un centro de gravedad muy bajo. La agilidad que aporta en cualquier tipo de vías es cuanto menos asombrosa.

El Model 3 es un coche más dinámico que el Model S y el Model X. La suspensión es más firme y apenas balancea en el paso por curva.
El Model 3 presenta mucha estabilidad en el paso por curva y un nivel de tracción muy bueno. Incluso si practicamos una conducción un poco más alegre la zaga se insinúa con  pequeños sobrevirajes que nos ayudan a redondear las curvas.

La dirección es rápida y precisa en el modo más deportivo, pero demasiado blanda en el modo confort. Para ciudad va bien, pero para carretera es mucho más agradable ese punto de dureza que aporta el modo deportivo. El guiado es preciso y sorprende porque transmite bastante información de lo que pasa bajo nuestras ruedas delanteras.

En esta versión Performance la suspensión está rebajada ligeramente y presenta un grado de dureza muy agradable que le otorga un buen “feeling” al conjunto. Este Tesla es un coche más similar a lo que estamos acostumbrados en Europa. El nivel de balanceo es mínimo, gira muy plano, y aunque le cuesta meter un poco el morro si vamos demasiado rápido los asistentes a la conducción se encargan de enderezar rápidamente la trayectoria.

Las aceleraciones y las recuperaciones son brutales. Según Tesla, completa el 0 a 100 km/h en sólo 3,5 segundos, aunque parece que lo haga en menos.
Al tratarse de la versión Performance, también incluye un modo de conducción Track pensado para exprimir al máximo las virtudes del coche en circuito. Con los controles y las ayudas al mínimo.

Ha habido dos cosillas que no me han acabado de convencer del todo tras probarlo durante un centenar de kilómetros. La primera de ellas es la ausencia del cuadro de instrumentos que ya os he comentado unas líneas más arriba y la segunda tiene que ver con el freno. El Model 3, en su grado de regeneración estándar retiene muchísimo cuando soltamos el pie del acelerador. En la mayoría de casos apenas debemos recurrir al pedal del freno para desacelerar el vehículo, pero cuando debemos hacerlo con contundencia presenta cierta esponjosidad y una modulación un tanto extraña. Debo suponer que me han faltado días de aprendizaje con el Model 3 para acabar de acostumbrarme.

Pesa casi 2.000 kg, pero en serio, al volante se percibe como un coche realmente ágil.
Por últmo, el sistema “Autopilot” funciona de una forma impecable. Este asistente de conducción autónoma requiere de mantener las manos en el volante por la legislación actual, pero su funcionamiento es muy bueno. En ciudad funciona… pero a veces se lía un poco, sin embargo, en autopista, su gestión es intachable. Mantiene la distancia con el coche precedente, nos guía por el centro del carril y, cuando queremos adelantar, tan sólo hay que señalar con el intermitente y él mismo se cambia de carril cuando sea posible. Incluso frena si la siguiente curva es muy pronunciada.

Tras probarlo durante sólo unas horas, es difícil sacar unas conclusiones precisas. Sin embargo, el primer contacto ha sido muy bueno. Por cifras, se puede comparar con coches de la talla de un BMW M3, un Audi RS4 o de estilo similar pero, aunque este Model 3 va realmente bien, no ofrece la experiencia de conducción de un auténtico deportivo de los de toda la vida. Pero no importa. Esa no es su liga. Y tanto el Model 3 como su propietario lo saben.

Precio

Aunque no hayas hecho una reserva años atrás, si compras un Model 3 ahora, te lo entregan en un mes.
A día de hoy, sólo podemos comprar los Model 3 tope de gama. La versión Long Range, o Gran Autonomía llamada en España, tiene un coste de 56.000 euros. Por su parte, la variante Performance que hemos estado probando, más potente, cuesta casi 11.000 euros más. En concreto 66.900 euros.

Los que hicieron su reserva hace años ya están recibiendo sus coches. Pero lo mejor de todo es que si compras un Model 3 ahora, te lo entregan en poco más de un mes…

Opinión del experto

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