Comparativo berlinas turbodiésel

12 de junio 2015

Pruebas
Coches.net

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Eloy García

Coches de empresa por definición

La llegada de los nuevos Ford Mondeo y Volkswagen Passat, en ambos cosas coches de nueva generación con plataforma nueva y motores renovados, ha sido la excusa perfecta para poner en marcha un comparativo de berlinas generalistas de tamaño grande oponiendo a los dos recién llegados a buena parte del resto de sus rivales en un segmento que va a la baja pero que sigue siendo uno de los importantes en el mercado europeo, especialmente en el apartado de coches de empresa (más del 60% de los vehículos de este segmento que se venden en España los compran empresas para sus empleados y directivos).

Los dos protagonistas principales de este comparativo son un Ford Mondeo con motor 2.0 TDCi y carrocería de cinco puertas en su versión de 150 CV y un Volkswagen Passat con el motor 2.0 TDi de idéntica potencia. Sus rivales, el sutilmente rediseñado Mazda6, en su variante 2.2 diésel de 150 CV, también con carrocería de cuatro puertas, el Peugeot 508 BlueHDi de 150 CV, también con una ligera puesta al día estética y mecánica operada a finales del año pasado y el Opel Insignia 2.0 CDTi en su variante de 140 CV, otro coche que recientemente se renovó a nivel estético para seguir en la brecha.

Todos ellos responden perfectamente a una definición clásica de berlina de gran tamaño de cuatro o cinco puertas con motores turbodiésel de bajo consumo, mucho espacio interior, un maletero que roza cuando no supera los 500 litros y un equipamiento completo tanto a nivel de confort como de seguridad. Se trata de coches de viaje, rápidos, confortables y sobrios, que en los últimos años han visto como la crisis por un lado y los SUV de segmento D les han ido quitando ventas.

Passat y Mondeo encabezan la renovación en el segmento de las berlinas generalistas del segmento D. Pronto llegarán los rediseños de Toyota Avensis y Hyundai i40 así como el nuevo Renault Laguna.
En la actualidad, nuestros cinco protagonistas son los modelos más vendidos de un segmento en el que, además, militan otros coches ya veteranos y de ventas más modestas como el Renault Laguna, muy próximo a su renovación y el Citroën C5 y otros dos modelos, el Skoda Superb y el Toyota Avensis, recientemente remodelados (rediseño para el japonés y nueva generación para el checo) que no entraron en este comparativo por un tema de plazos. El resto del segmento corresponde a modelos premium (Audi A4, BMW Serie 3, Mercedes Clase C, Volvo S60, Infiniti Q50, Lexus IS) que, por sus dimensiones inferiores y su precio superior, no entran en el comparativo que hemos organizado.

Como siempre hacemos en este tipo de trabajos, hemos dividido el comparativo en cuatro aspectos concretos; el rendimiento de motor y chasis, la habitabilidad y el maletero, la relación precio/equipamiento y, en este caso, el análisis de los sistemas de infoentretenimiento, un aspecto cada vez más importante en los coches modernos y que las marcas potencian cada vez más, especialmente en este segmento.

Motor, chasis y comportamiento dinámico

(por Luís Miguel Reyes)

Los cinco son coches pensados para rodar en autopista y autovía pero se muestran muy a gusto también en carreteras revoradas.

El Ford dispone del motor diesel 2.0 TDCi de 4 cilindros turboalimentado que ofrece una potencia de 150 CV a 3.500 rpm y un par máximo de 350 Nm a 2.000 rpm. Por su parte, el Passat se enfrenta a él con el 2.0 TDI BMT también de cuatro cilindros y turbo, con una potencia 150 CV entre 3.500 y 4.000 rpm y un par máximo de 340 Nm entre 1750 y 3.000 rpm. Como vemos, las configuraciones y potencias son casi exactas. Veamos el resto. 

El Mazda es el que más cilindrada “gasta” de todos ellos al disponer del 2.2 SKYACTIV-D de cuatro cilindros con turbo que le otorga una potencia de 150 CV a 4.500 rpm y un par máximo de 380 Nm entre 1.800 y 2.600 rpm. Configuraciones de motor prácticamente idénticas, misma potencia… todo muy parecido. A ver qué ocurre con el Peugeot y Opel. Pues la verdad es que “ocurre poco” pues de nuevo las cifras son muy similares. El Peugeot se enfrenta a todos ellos con su 2.0 BlueHDi de 150 CVa 4.000 rpm y un par máximo de 370 Nm a 2.000 rpm, mientras el Opel Insignia se muestra como el menos potente del comparativo con su 2.0 CDTI ecoFLEX de 140 CV, que los alcanza a 4.000 rpm mientras los 370 Nm de par máximo los ofrece a 1750 rpm. Cabe recordar en este punto que el motor del Mondeo, aunque con gestión electrónica propia, es de origen PSA y, por lo tanto, muy similar al del 508.

Todos los motores de las versiones de este comparativo están asociados a cajas de cambios manuales de seis relaciones, aunque opcionalmente se puede optar por automáticas en el caso del Mondeo, Passat y Mazda. Parece pues muy fácil pensar que las diferencias entre todos van a ser mínimas.

Muy aplomado y apoyado en una nueva y eficaz suspensión trasera, el Mondeo es el mejor en comportamiento dinámico.
También en cuanto dimensiones y pesos el asunto está parejo, pero las diferencias en este apartado determinan más el comportamiento dinámico que las diferencias entre motores. El Ford es el más largo -4,87 metros- y el que dispone de una mayor batalla -2,85 metros-. El más próximo a él en este sentido es el Mazda con dimensiones muy similares pero con un peso de 1.485 kg que lo coloca como el segundo más ligero del comparativo -sólo el Passat lo supera por poco con sus 1.475 kg- mientras el Ford con sus 1.578 kg es el segundo más pesado, únicamente superado por el Opel, que con sus 1.613 kg es el más pesado de los cinco.

Pero aunque el Insignia sea el que más marca en la báscula, su batalla -la mas corta de todas seguida por la del Passat- le da una cierta agilidad que “compensa” su sobrepeso. A la postre, el Passat es el más corto y el más ligero del comparativo y, en cierta manera, se nota. ¿Y todos estos datos para qué? Pues para entender un poco mejor el comportamiento dinámico de cada uno en el que, lógicamente, también entran los diferentes tarados de suspensión, tacto de dirección, frenos. En el apartado de suspensión, además, las diferencias son mínimas en cuanto a estructura. 

El Passat utiliza la nueva plataforma MQB de Volkswagen. La estabilidad no admite crítica pero ha perdido un poco de refinamiento de marcha.
Como podéis ver en las fotos y el vídeo, transitamos por todo tipo de carreteras, pero con bastante autopista y vías rápidas, antes de llegar a las zonas más montañosas. Tanto en autopistas como en carreteras de curvas amplias, no hubo cabida a demasiadas dudas respecto a cuál de ellos era el más eficaz en ese terreno. El Ford Mondeo saca partido de todo el trabajo realizado en él y, en mi opinión, se muestra superior al resto. Si el anterior ya era un coche cómodo y de buen tacto, la nueva suspensión trasera es capaz de filtrar mucho mejor los baches y el rebote.

Al esquema de suspensión multibrazo se ha incorporado una bieleta que estabiliza la rueda tras el impacto mejorando así la estabilidad en curva, el confort de marcha y el sonido de rodadura. El Mondeo circula bien aposentado, con aplomo, con poca rumorosidad y con un confort de marcha que lo acerca considerablemente a los Premium. Buen rodar también el del Mazda. Sus dimensiones y una batalla tan solo dos centímetros menor que la del Ford le otorgan un aplomo excelente en este tipo de vías. Si el asfalto no esta en mal estado ni ondulado, el confort es perfecto porque, de lo contario, la morbidez de la suspensión puede llegar a incomodar.

La otra novedad junto al Ford, el Volkswagen Passat, -referencia hasta la fecha- sigue siendo muy eficaz en este terreno pero “cede” algo en aplomo y sensación de confort frente al Mondeo aunque, como veremos luego, es uno de los mejores en conjunto. El Opel y el Peugeot son los más cortos pero el 508 tiene la tercera batalla más larga. Pese a que son dos coches francamente confortables, ambos ofrecen menos finura de marcha y un tacto menos Premium que el de sus rivales. Pero, sin duda, tienen otras cualidades.

El Peugeot sorprende por su agilidad. Hay que destacar que las versiones más potentes disponen de un eje delantero de doble triángulo todavía más eficaz.
Llegamos al punto donde teníamos previsto grabar unas cuantas tomas de vídeo y tomar algunas fotos. Sigue siendo una zona rápida -tipo autovía-, pero se combina con algunos trozos de carretera que me permiten obtener sensaciones con respecto al cambio, dirección y frenos. El Passat fue con el primero que hice el recorrido de grabación. Inicialmente me gustó la posición de conducción -aunque después comprobé que el asiento no recoge mucho- y también el tacto del cambio con un buen guiado. La respuesta del motor no me sorprendió porque ya esperaba que estuviera a un buen nivel, aunque se mostró más sonoro de lo que me imaginaba.

Por su parte, la frenada -muy efectiva- tenía una respuesta demasiado brusca -al menos en esta unidad-. Con todo, el Passat ha perdido algo por el camino en cuanto a sensación de ser comparable a un coche de segmento superior. No me pareció que estuviera al nivel del Mondeo en cuanto a sensación de aplomo, calidad de rodaje e insonorización. Quizá la utilización de la plataforma MQB, modular para todos los coches del Grupo en los segmentos C y D tenga algo que ver…

Me subo en el Mazda 6. La posición de conducción es cómoda, la dirección bastante directa -buen tacto- el motor responde con contundencia desde 1.800 rpm. y recupera bien aunque se muestra un tanto “sonoro” respecto a sus rivales. Buena frenada pero con un tacto algo esponjoso. Sin duda el Mazda 6 propone el tarado más blando de los cinco y seguramente le perjudicará en zonas viradas.

El Mazda tiene un bastidor muy afinado pero con una suspensión que se muestra muy blanda en carreteras de montaña. En autopista es muy confortable.
Le toca el turno al Ford. En su interior pareces viajar en un coche de un segmento superior por lujoso y confortable -aunque hay que decir que influye el equipamiento opcional-. Su motor no destaca especialmente en ninguna zona del cuentavueltas y da la sensación de “empujar” menos que alguno de los de sus rivales, pero solo es eso, una sensación porque, en realidad, es efectivo en toda su gama de revoluciones y la suavidad de entrega de potencia -apenas se nota la entrada del turbo- le da ese carácter.

La dirección es la que menos transmite de todas las del comparativo y es su punto menos favorable. Si disponemos de la opción de variar los modos de conducción entre Confort, Normal y Sport la cosa cambia. En Sport tanto la suspensión como la dirección se endurecen, transmitiendo un tacto mucho mejor. Pero repito, es opcional.

Una frenada eficaz con buen tacto y una palanca de cambio precisa, ayudan a conseguir las buenas sensaciones que ofrece el Mondeo. Por último, tocó el turno del Opel y el Peugeot. El 508 dispone de un motor de respuesta constante que lo hace muy agradable de conducir pero el tacto general del coche es menos suave que el del Ford, el Mazda o el Passat.

Por el contrario, la dirección es mejor que la del Ford y está al nivel de los dos últimos -más directa y de mejor tacto- y, pese a tener la tercera batalla más larga, se muestra bastante ágil. También el tacto del cambio me gustó, mientras la frenada, aunque efectiva, se mostró algo esponjosa. El Opel es el “pequeño” del grupo en cuanto a potencia y es el más pesado. Pese a todo, es capaz de ofrecer un buen rendimiento en autopista y autovías -a nivel de confort-, pero le cuesta llegar a las cotas generales de sus rivales. Sin embargo, se desenvuelve bien, tiene un tacto de dirección correcto y una frenada potente aunque el pedal baja demasiado, dando sensación de tener que apretar mucho para pararlo. El más esponjoso de todos.

El Insignia es el menos dinámico de los cinco... a no ser que montemos la suspensión activa opcional. Con ella, se sitúa, en modo Sport, en cabeza del comparativo.
Seguro que nadie duda sobre que estos coches dan lo mejor en vías rápidas y autopista, pero también los hemos conducido en carreteras de montaña para saber cómo se comportan. Y llegan las sorpresas. Para mi el vencedor en este tipo de vías iba a ser claramente el Passat por agilidad, peso y respuesta de motor. Y lo es, pero el Mondeo se sitúa tan cerca de él que en conjunto lo supera. En zonas viradas el Ford sorprende por su efectividad, paso por curva, escaso balanceo de la carrocería y una respuesta constante del motor entre curva y curva -aunque mejorable por debajo de 2.000 rpm-. Una buena frenada acompaña al conjunto. Con todo, el Passat entra en el viraje de modo más inmediato y ofrece una aceleración más contundente, pero no es suficiente para ser muy superior al Ford. 

Ambos disponen de unos desarrollos de cambio que dejan afrontar la mayoría de curvas en tercera, desde donde recuperan correctamente. Por el contrario, en caso de tener que utilizar la segunda, el salto entre ésta y tercera es demasiado amplio. En marchas superiores los desarrollos son largos pensando en el ahorro de combustible. El Mazda me gustó mucho en este terreno y me sorprendió gratamente. Aunque es el segundo más largo también es el segundo más ligero y lo utiliza a su favor para ser muy eficaz en carreteras viradas. Su motor es el que más sensación de “empujar” da por la entrada del turbo, responde con inmediatez y el cambio es preciso y bien escalonado. Pero un tarado de suspensión tremendamente blando, lo penaliza en gran medida.

El Peugeot se muestra mucho más eficaz entre curvas de lo que cabría esperar. Pese a estar concebido para un uso relajado y viajero -en realidad como todos ellos- el 508 tiene ese “toque” de los coches de la marca francesa que, sin ser deportivo, lo acerca a que el conductor tenga una buena sensación cuando lo conduce entre curvas. Es el que mejor inicia el viraje, el que gira con más rapidez y pese a no disponer de una suspensión firme, aguanta bien los balanceos de la carrocería. Parece mentira pero, ahora que los Peugeot tienen el volante tan pequeño, en el 508 su diámetro es demasiado grande y le resta sensación de agilidad.

Y finalmente otra sorpresa. El Insignia. El Opel tenía un “as” guardado bajo la manga -o mejor dicho en el tablier-. Su botón Sport del sistema FlexRide. No es que al accionarlo se transforme en un deportivo pero actúa en la respuesta de la dirección, del acelerador y de la suspensión y, la verdad, le da otro aire y transmite al conductor unas sensaciones muy buenas de estabilidad, de rápida respuesta cuando accionamos el gas y un tacto de dirección con el que apetece tomar curvas. Sí, es una opción y lo cierto es que sin ella el Insignia sufre para seguir a sus rivales en este terreno, pero ahí está para quien la quiera.

Opel y Ford apuestan por la quinta puerta en este formato berlina. Sólo el Insignia ofrece las dos variantes de 4 y 5 puertas y al mismo precio. Los cinco tiene alternativa familiar.
Aunque existen diferencias, todos ellos ofrecen un alto nivel de confort y prestaciones, especialmente si pensamos que están destinados a un uso en el que tiene que primar el confort, la suavidad de marcha y la eficacia. Todos ellos disponen de los sistemas de seguridad y de ayuda a la conducción de última generación y a ninguno le falta el Start/Stop para mejorar los consumos. Unos consumos, por cierto, que ni por asomo llegaron a los citados por las marcas aunque me parecieron más que adecuados, teniendo en cuenta que hicimos autopista pero también mucha carretera. Como en el resto de apartados las diferencias no han sido grandes y van desde los 6,2 litros del 508, pasando por los 6,4 litros del Insignia, los 6,6 litros del Mazda, los 6,6 también del Passat y los 6,8 litros del Mondeo. Curioso que el mismo motor con la gestión del 508 gaste más de medio litro menos que en el Mondeo.

Para mi, el Ford es el vencedor en cuanto a sensaciones dinámicas. Superior en confort y calidad de rodaje y muy efectivo también en zonas mas viradas. El Passat es el mejor en ese tipo de carreteras pero con poca ventaja frente al Ford, que lo supera en aplomo y sensación “Premium”. El Mazda, por motor y chasis, hubiera sido capaz de plantarles cara en carreteras de montaña, pero una suspensión demasiado blanda le deja fuera de la lucha por el primer puesto, aunque en autopista es muy confortable. También el Peugeot se defiende en este terreno gracias a su dirección ágil y directa y un buen paso por curva. Lo mismo que el Opel que con la opción del sistema de conducción Sport se sitúa en posición de “pelear” con los mejores en zonas viradas. Pero ambos ceden en calidad de rodaje, aplomo y finura. Y eso les condiciona para estar entre los mejores.

Habitabilidad y maletero

(por Gerard Farré)

El Passat dispone de los mejores asientos delanteros que, en esta variante Sport son calefactados y con tapicería mixta tela-cuero.
En esta sección valoramos las plazas delanteras, traseras y el maletero. En cada apartado uno de los integrantes de esta comparativa se ha erigido como claro vencedor, si bien todos han estado muy cerca en la mayoría de apartados.

En lo que a plazas delanteras se refiere el mejor es el Volkswagen Passat. Por un lado su asiento del conductor es uno de los más cómodos, tanto por sujeción como por posibilidades de regulación. El Peugeot es casi tan cómodo como el Volkswagen y cuenta con unos acabados que en detalles concretos son mejores que los de este último. La calidad de los materiales empleados en el Mondeo hace que quede muy cerca de los dos mejores en este apartado. Merece la pena destacar el confort del asiento del conductor del Ford. El Mazda 6 es el que ofrece la postura al volante más deportiva de todos, con asientos que sujetan bien, un salpicadero de diseño atractivo pero con plásticos algo duros. El claro perdedor en este apartado es el Opel Insignia, el modelo más antiguo de todos cuyo lanzamiento se remonta al lejano 2008. Estos años se notan tanto en el diseño como en la calidad de los materiales empleados a bordo.

Por espacio para las piernas y distancia al techo, la mejor segunda fila es la del 508. En versión Allure, además, la tapicería de cuero es de serie.
La segunda fila del Peugeot 508 es la que más espacio ofrece tanto para las piernas como a la altura de la cabeza. Una hendidura en el tapizado del techo a la altura de las plazas exteriores permite que los pasajeros tengan un espacio extra que el resto no ofrece. Además, las plazas traseras son las más anchas de todos. El Passat está muy cerca con una confortable banqueta posterior y un amplio espacio tanto a la altura de la cabeza como de las rodillas. El Mondeo destaca por aportar una solución única en este segmento, cinturones con airbag integrado en ambas plazas exteriores de su banqueta posterior. La fila trasera del Mazda 6 es confortable aunque su techo algo bajo hace que la cabeza pueda tocar al techo en sus plazas exteriores. Otra vez queda en último lugar el Opel Insignia, debido principalmente a la forma descendente de su línea de techo. Aquí adultos de más de 1,75 metros de altura se sentirán encajonados.

Además de ser, con el Insignia, el más práctico, el maletero del Mondeo es el segundo más grande después del Passat y, por lo tanto, el más funcional.
Por último centraremos nuestra atención en los maleteros de estas berlinas. Antes de entrar en detalle es importante tener en cuenta que todos estos modelos tienen una variante con carrocería familiar, con un espacio de carga mucho más versátil. El mejor maletero es claramente el del Ford Mondeo con 550 litros. Para empezar su portón trasero de gran tamaño facilita la carga de bultos de gran formato. Además es el que dispone de una superficie de carga con la mayor anchura y longitud de todos. Sólo es superado en volumen por el Passat con 586 litros, no obstante el Volkswagen se ve penalizado por su boca de carga más pequeña. Muy cerca de estos dos se encuentra el Opel Insignia con un volumen de 530 litros y un portón que también abre la ventanilla trasera. El Mazda 6 con 480 litros y el Peugeot con 473 litros se quedan algo descolgados con respecto al resto. Además, tanto el japonés como el francés tienen una boca de acceso muy pequeña.

Sistemas de Infotaintment

(por Juan Carlos Grande)

¡Cómo ha cambiado en los últimos años la experiencia de viajar en coche! Hemos pasado de escuchar música en cassette al audio en streaming; de consultar mapas en papel a planificar rutas en el navegador con GPS, y de buscar cabinas de teléfono a llamar a través del “manos libres”. Las nuevas tecnologías han provocado una auténtica revolución en el mundo del automóvil; aunque a decir verdad, y al menos hasta el desembarco de los sistemas Android Auto y CarPlay (por parte de Google y Apple respectivamente), sólo estamos recorriendo los primeros tramos de un camino apasionante. Sea como fuere, veamos qué nos ofrecen los modelos comparados en el área del infoentretenimiento.

PEUGEOT 508

Todos permiten acceder a internet. Peugeot comercializa aplicaciones propias que hay que contratar con la marca.
El Peugeot 508 es el más sencillo y “tradicional” en este apartado. La berlina francesa luce una nueva pantalla táctil de 7 pulgadas que ha permitido eliminar algunos botones de la consola central pero sin llegar al extremo del Peugeot 308, que concentra muchas funcionalidades en su sistema multimedia.

Navegar entre los menús resulta sencillo y hasta cierto punto intuitivo. Con apenas uno o dos toques podremos saltar de la radio a la agenda telefónica o al navegador –que, por cierto, sigue siendo algo impreciso en sus indicaciones-. También podemos conectar nuestro móvil y escuchar la música y ver las fotos en él almacenadas, e incluso utilizarlo como punto de acceso a Internet para el navegador integrado –aunque tendremos que armarnos de paciencia y contar con que no es compatible con todos los sitios web-.

La plataforma Peugeot Connect permite instalar una serie de apps que nos facilitan, por ejemplo, la tarea de encontrar plaza de aparcamiento, restaurantes y hoteles, así como consultar el estado del tráfico y del tiempo. Lástima que el servicio sea de pago y debamos activarlo en el concesionario. También existen apps para el móvil, como MyPeugeot, con la que podemos diseñar itinerarios, buscar puntos de interés a nuestro alrededor y memorizar el lugar donde aparcamos el coche; y Link MyPeugeot, que se conecta al automóvil para indicarnos su estado (autonomía y kilometraje total y parcial, por ejemplo), así como registrar nuestros recorridos para ofrecernos resultados estadísticos sobre su uso diario y la eficiencia de nuestra conducción.

FORD MONDEO

Sony firma el equipo del Mondeo, por fin con una pantalla digna de ese nombre. El salto en conectividad es enorme pero hay algunos aspectos a mejorar.
El nuevo Ford Mondeo ha dado un gran salto respecto al modelo anterior; aunque por desgracia se ha quedado a medio camino entre lo que teníamos y lo que esperábamos. Sí, ahora luce una gran pantalla de 8 pulgadas con menos botones a su alrededor; y sí, la marca ha escuchado las quejas de sus clientes. Pero la experiencia de usuario sigue estando por debajo de la media. Seguimos teniendo demasiados mandos sobre el volante, demasiados menús por los que navegar y demasiada información en el display central. 

De todas formas, se han producido avances en la interfaz de usuario, como la división de la pantalla en cuadrantes para agrupar las diferentes funcionalidades (teléfono, navegador, música y climatización) y las mejoras aplicadas sobre el sistema SYNC, con un mejor reconocimiento de las órdenes de voz –aunque aquí nadie está en situación de colgarse medallas-. Me ha convencido también el nuevo cuadro de instrumentos, con una pantalla digital de gran tamaño que muestra información útil y bien distribuida.

MAZDA6

El Mazda exhibe uno de los interfaces más intuitivos y su pantalla es la que está situada más arriba, lo que favorece su consulta. Además, tiene un mando en la consola que facilita su uso.
Con un sistema MZD Connect prácticamente idéntico al de los Mazda2 y Mazda3, el Mazda6 se sitúa un paso por delante del 508 y el Mondeo al presentar detalles de mayor modernidad y equilibrio. Aunque parece un tablet adosado al salpicadero, su pantalla de 7 pulgadas ofrece mayor resolución y está cubierta de vidrio; es por tanto capacitiva, no resistiva, con una respuesta más rápida y precisa pues no tenemos que ejercer presión con los dedos. Cuenta además con un mando giratorio denominado HMI (“interfaz humano-máquina”), más adecuado para usarlo mientras conducimos.

Aunque de momento el Mazda6 no ofrece apps para monitorizar el coche como las de Peugeot, sí podemos utilizar aplicaciones de terceros que sean compatibles la plataforma de Mazda. Las dos que hemos podido probar son Aha Radio, que aúna emisoras online de todo el planeta; y Stitcher, un interesante servicio de podcast que, por desgracia, sólo ofrece contenidos en inglés.

VOLKSWAGEN PASSAT

Pantalla con sensor de proximidad y con la posibilidad de hacer zoom o pasar pantallas con el movimiento de los dedos como si se tratara de un tablet, las exclusivas del Passat.
Seguimos con el Volkswagen Passat, que exhibe un mayor despliegue tecnológico que los modelos citados hasta ahora. Me ha sorprendido su Active Info Display, un cuadro de instrumentos totalmente digital que supone una versión “descafeinada” del espectacular Audi Virtual Cockpit que exhibe el Audi TT. Aunque es menos intuitivo que aquel, acercándose más su funcionalidad a la que ofrece la pantalla virtual del Citroën C4 Picasso, me ha gustado por su rapidez de respuesta y por cómo los indicadores de velocidad y régimen del motor reducen su tamaño para dejar espacio al navegador.

Por su parte, la pantalla táctil de 8 pulgadas de la consola central no ofrece nada especialmente novedoso, salvo por servir como interfaz del sistema MirrorLink que nos permite acceder a las aplicaciones compatibles que tengamos en nuestro móvil Android - Apple va a su aire con CarPlay-. Aunque el estándar MirrorLink muestra buenas intenciones y promete amplia compatibilidad, lo cierto es que activarlo al conectar el móvil es una cuestión de suerte y perseverancia. A menudo no sucede nada, y cuando lo hace nos damos cuenta de que muchas aplicaciones presuntamente admitidas no se muestran en el menú. Y por si fuese poco, las apps son lentas de respuesta y su funcionalidad suele ser bastante escasa.

Volkswagen también propone una oferta de apps que funcionan a la inversa, accediendo a la información que el automóvil provee en tiempo real para mostrarla en pantalla; pero a la hora de la verdad servirán para poco más que para tratar de impresionar a nuestros amigos cuando les enseñemos nuestro nuevo Passat.

OPEL INSIGNIA

El Opel Insignia tiene la app más completa de los cinco modelos. MyOpel agrupa numerosas funciones.
Con el último restyling, Opel ha convertido al Insignia en un auténtico escaparate de las últimas tecnologías presentadas por su sistema IntelliLink; aunque tal vez se haya pasado un poco de frenada con el número opciones de control sobre los sistemas multimedia. Tenemos mandos (muchos mandos) en el volante, comandos por voz, una pantalla táctil, botones y diales bajo aquella e incluso un trackpad detrás de la palanca de cambios. Este trackpad, similar al de un ordenador portátil, nos permite deslizar el dedo para mover el cursor por la pantalla, y responde a cada movimiento con una notoria vibración de su superficie, a modo de “clic” activo. Resulta algo extraño al notarlo por primera vez, pero facilita su uso mientras conducimos. Desgraciadamente, al sistema multimedia le falta de fluidez, y el tiempo para pasar de una función a otra se hace muy largo.

Además de la pantalla táctil de 8” en la consola central, tenemos otro display del mismo tamaño en el cuadro de instrumentos, muy conveniente para mostrarnos la información que necesitemos tener más a la vista como las indicaciones del navegador (que no el navegador completo como en el caso del Passat). Y si queremos conocer todas las características de nuestro Insignia, consultar cuándo toca hacerle revisión, pedir cita de mantenimiento e incluso leer el manual de instrucciones, la aplicación móvil myOpel nos da acceso a un completo catálogo de servicios de la marca alemana.

Precio y equipamiento

(por Jaume Gustems)

El diseño del Insignia es el más veterano y se nota. En su reciente rediseño perdió numerosos botones en favor de la pantalla táctil. La calidad es media.
Para este comparativo, las marcas, como suele ser habitual, nos dejaron unidades con acabados tope de gama. La única excepción es el Mazda6, cuyo acabado Style + todavía tiene una versión por encima, la Luxury. El Peugeot 508 era un Allure, el Volkswagen Passat un Sport, el Ford Mondeo un Titanium y el Opel Insignia un Excellence.

La mayoría de estas versiones tienen un precio ligeramente por encima de los 31.000 euros. Es el caso del Ford Mondeo (31.650 €), el Opel Insignia (31.185€) y el Mazda6 Style+ (31.925 €). Sólo el Volkswagen Passat y el Peugeot 508 se desmarcan, al superar los 34.000 euros. En concreto, el Peugeot cuesta 34.070 € y el Volkswagen 34.440 €.

Lo primero que hay que saber es si el superior precio del Passat y el 508 está justificado desde el punto de vista del equipamiento. Si analizamos lo que traen de serie, ya os avanzo que en parte, sí se justifica. Los dos son los únicos que equipan de origen el navegador, o la tapicería de cuero. El Passat también incluye calefacción en los asientos, y tiene algunas diferencias a su favor en cuanto a equipamiento tecnológico, el aspecto que realmente marca la diferencia entre unos y otros.

Diseño muy limpio e instrumentación digital configurable en el Passat que, no obstante, sitúa la pantalla en una posición excesivamente baja.
Así, el Volkswagen es el único que ofrece de serie un display digital de gran tamaño, el VW Digital Cockpit; un sistema pre-crash que prepara el coche ante una inminente colisión o un sistema de  frenada de emergencia en ciudad, que es opcional en sus rivales. El Peugeot 508, como el Volkswagen, también incluye el control de velocidad de crucero con limitador de velocidad, pero sólo equipa sensores de aparcamiento traseros (no delanteros) y como la mayoría de sus rivales (excepto el Passat) la cámara de visión trasera es opcional.

El Ford Mondeo tiene un buen equilibrio entre lo que cuesta y lo que ofrece de serie. Es el único que monta de serie un avisador de cambio de carril, y destaca por equipar faros antiniebla con viraje dinámico, reconocimiento de señales de tráfico y sensores de aparcamiento delantero y traseros, entre otros. El asistente de frenada en ciudad es opcional en este coche, pero cuesta unos 300 euros.

El Mondeo ha eliminado casi todos los mandos en provecho de la pantalla central y de otra en el centro de la instrumentación. La calidad general ha dado un paso adelante.
El Mondeo, junto con el Opel Insignia, es uno de los que ofrece mayores opciones de equipar sistemas de seguridad y asistencia en la conducción, especialmente el Opel, que incluye la mayoría de ellos en paquetes de equipamiento opcional.

El Mazda6, en acabado Luxury (34.520 €),  que es el que correspondería al nivel de los rivales de este comparativo, es el único que incluye de serie el control de ángulo muerto, además de detector de tráfico trasero, sensores de aparcamiento delante y detrás o los faros full LED adaptativos y direccionables.

Estas diferencias deberían ser valoradas a la hora de analizar cuál de estas berlinas se adapta mejor a nuestras necesidades o gustos. Lo que ofrecen unos lo compensan los otros con otro tipo de equipamientoo lo restan de su precio de venta. El equilibrio y el marcaje entre ellos es férreo. 

El Mazda tiene un aspecto atractivo, materiales de calidad y la pantalla situada idealmente. Su volante es el de mejor tacto del comparativo.
Otro aspecto interesante a valorar es el que hace referencia a los sistemas de información y entretenimiento, muy avanzados en todos ellos. El Mazda6 monta un display digital de 7” en el centro del salpicadero que se maneja mediante el mando HMI Commander, un mando giratorio que no está presente en sus rivales. El resto confía en el manejo de botones o de la propia pantalla digital, que puede ser de 7 u 8 pulgadas.

El Opel Insignia es el único que se queda corto en este sentido, y de serie monta una pantalla de 4,2 pulgadas. Si queréis un sistema más avanzado,como el que ha descrito más arriba nuestro compañero Juan Carlos, debéis acudir al listado de opciones.

Todas estas berlinas coinciden en equipar climatizador bizona con salidas de aire en las plazas traseras, sistemas de arranque mediante botón, freno de estacionamiento eléctrico o retrovisores eléctricos, calefactables y abatibles. Son detalles que indican su buen nivel de equipamiento, esperado en coches de su nivel y precio. Las llantas de aleación son de 17 pulgadas en el Ford Mondeo, Mazda6 y Peugeot 508, y de 18 en el Opel Insignia y el Volkswagen Passat aunque en todos ellos puede aumentarse el diámetro a base de opciones.

El Peugeot tiene un volante muy grande y con muchos mandos, ofrece head-up display con lámina de metacrilato y desentona por la ausencia de huecos para dejar objetos.
En resumen, podríamos valorar al Volkswagen Passat como el más completo de los cinco, si bien también es el que tiene un precio más elevado. El Peugeot 508 le sigue de cerca, pero cuenta con un menor número de sistemas de seguridad y asistencia, y no justifica en la misma medida su mayor precio. El Ford Mondeo y el Mazda6 son los más equilibrados en lo que ofrecen y lo que cuestan, mientras que el Opel Insignia es el que ofrece menos equipamiento de serie, pero también es el más barato. Cuenta a su favor con un listado de opciones y paquetes de equipamiento completísimo, que permite configurarlo como uno de los mejores en este sentido, eso sí, con un coste extra.

Conclusión

Los SUV y las berlinas premium están comiendo terreno a estos modelos que, no obstante, saben ofrecer sus cualidades de siempre a un precio más competitivo.
Este es un segmento del mercado donde el marcaje entre las diferentes marcas es muy estrecho. Las diferencias entre los cinco coches probados son mínimas tanto a nivel mecánico (motores de 2 o 2,2 litros con una potencia de 150 CV y suspensiones similares) como a nivel de equipamiento, con los últimos gadgets de seguridad activa (menos en el Peugeot que en el resto de modelos).

El Mondeo es uno de los más grandes, de los mejor equipados y hace gala del mejor comportamiento dinámico lo que le sitúa como ganador virtual del comparativo con el Passat y el Mazda muy cerca, especialmente el primero de ellos que, en esta nueva generación, es el que más equipamiento ofrece tanto de serie como en su larguísima lista de opciones. El Peugeot y el Opel se sitúan en un segundo plano aunque con notables virtudes en cada uno de los casos. El 508 no están tan a la última en tecnología de seguridad y equipamiento pero ofrece el mejor consumo y un comportamiento dinámico de primer orden mientras que el Opel, al precio se tirar de la suspensión adaptativa opcional, dispone de un excelente chasis que compensa su sobrepeso y los 10 CV menos que rinde su motor.

Queda, lógicamente, el aspecto estético y, ahí ya no nos pronunciamos ya que las apreciaciones serían siempre subjetivas. En función de lo que cada uno priorice, deberá elegir el coche que más se adapte a sus requerimientos pero la principal conclusión es que, se elija el que se elija, el margen de error es muy bajo ya que los cinco son excelentes automóviles de viaje con diferencias de detalle entre unos y otros.

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