Mercedes Clase G 2018, mejor imposible

8 de mayo 2018

Presentación
Gerard Farré

Gerard Farré

Daimler

El nuevo Mercedes-AMG G 63 monta un motor V8 de 4 litros con 585 CV que sustituye al antiguo 5,5 litros de 571 CV. Cuesta 173.749 euros y puede llegar hasta 240 km/h. En esta primera toma de contacto celebrada en Francia también pude probarlo en offroad junto al nuevo G 500.

Poco tiene que ver con el modelo al que sustituye, el G 63 que usamos en nuestro German Job. A nivel de chasis y dirección está años luz por delante de todos los G que se han comercializado hasta la fecha.

Diseño icónico

A simple vista parece que ha cambiado poco. El diseño exterior se mantiene fiel al original, las grandes innovaciones están en el chasis.
Casi cuatro décadas después de su lanzamiento vuelve a recibir una sustancial mejora. Todo ello sin perder un ápice la originalidad que caracteriza al G. En la calandra del AMG presenta lamas verticales con un diseño más Racing.

A simple vista lo que más llama la atención es su mayor anchura 121 milímetros para ser más exacto. También es 53 milímetros más largo y pierde 170 kilos tras una importante cura de adelgazamiento.

Las cotas exteriores han crecido, sobre todo en anchura, 121 mm hasta alcanzar los 1,98 metros.
Ahora mide 4,87 metros de largo, 1,98 metros de ancho y 1,96 metros de alto. La distancia entre ejes de 2,89 metros es 40 mm mayor. 

Los diseñadores de Mercedes han buscado integrar mejor los pasos de ruedas y los parachoques, con unas líneas suaves y redondeadas. Por otro lado, mantiene su diseño tipo caja de zapatos y elementos característicos como los intermitentes sobre las aletas delanteras y la rueda de repuesto colgada en la puerta del maletero.

Equipa faros LED, aparcamiento asistido y todos los sistemas de seguridad de última generación. El proceso de modernización ha sido importante.

Más tecnológico que nunca

De serie sigue contando con un cuadro de instrumentos analógico pero opcionalmente puede equipar estas dos pantallas de 12,3".
Las dos pantallas de 12,3” que ya conocemos de Clase S y Clase E también llegan al Clase G pero son opcionales. De serie, se mantiene fiel al cuadro de instrumentos analógico tradicional.

El interfaz COMAND Online permite disfrutar de todas sus funcionalidades conexión Appel CarPlay y Android Auto. Mercedes me connect también llega al Clase G, vamos que ahora pasa a estar 100% conectado. 

El equipo de audio Burmester opcional brinda 15 altavoces, un amplificador de 590 vatios y una calidad acústica digna de una sala de conciertos. Bien es cierto, que el mejor sonido que puedes escuchar al volante del G 63 lo producen las salidas de escape laterales de su motor V8.

El espacio para las piernas ha crecido 38 mm delante y 150 mm detrás.
Con las nuevas cotas exteriores se ha mejorado el espacio abordo. El espacio para las piernas delante ha crecido en 38 milímetros por 150 milímetros para los pasajeros de la segunda fila. La anchura a la altura de los codos delante crece en 68 mm por 56 detrás.

Los respaldos de la segunda fila puede abatirse tanto de forma conjunta como en dos secciones de tipo 40/60. Precisamente en el maletero de 454 litros encontramos la otra gran novedad del habitáculo. Por primera vez el Clase G recibe de serie una bandeja cubre-objetos. Han tardado casi 40 años pero al final lo han hecho.

De momento sólo gasolina

Al volante del G 500 disfruté de una jornada de offroad épica. Con sus llantas de 18" y neumáticos Falken es cómodo y efectivo incluso en las zonas más extremas.
Dos son las versiones disponibles Mercedes-Benz G 500 y Mercedes-AMG G 63. Ambos están animados por un motor V8 de 4 litros sobrealimentado por dos turbocompresores. 

El G 500 declara 422 CV de 5.250 a 5.500 rpm y 610 Nm de 2.000 a 4.750 rpm, una punta de 210 km/h y un 0 a 100 km/h en 5,9 segundos.

El G 63 anuncia 585 CV a 6.000 rpm y 850 Nm de 2.500 a 3.500 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y logra los 220 km/h de punta. Con el paquete opcional AMG Driver la velocidad máxima crece hasta los 240 km/h. Muchísimo más que los 210 km/h del G 63 de nuestro German Job.

Tras el G 63 y el G 500 llegará una variante diésel, suponemos que G 350d tal y como había hasta ahora.
Ambos equipan una caja de cambios automática de 9 relaciones y un sistema de tracción integral que entrega un 40% del par del motor al tren delantero y el 60% restante al posterior.

Poco después llegará una tercera versión con motor diésel V6, como ya es tradición en la gama, al estilo del G 350d que probamos en nuestro New Holland Job. Cabe esperar que llegue un G 65 con motor V12 y por qué no más variantes al estilo del G al cuadrado… 

Como un súper-deportivo

El G 63 ofrece un comportamiento dinámico digno de un súper-deportivo.
A nivel de suspensiones se ha llevado un gran esfuerzo tanto a la hora de mejorar el comportamiento dinámico como para reducir el máximo peso posible. Delante cuenta con brazos inferiores de suspensión en forma de “Z” y un nuevo eje trasero rígido de cinco brazos que optimiza el confort en carretera. 

Antes con el G 63 anterior tenías que acostumbrarte a conducirlo y aprender lo que podías hacer y lo que no en carretera. Su dirección de recirculación de bolas era ideal en campo pero en conducción deportiva…

La nueva dirección electromecánica, unida a la reingeniería de la suspensión delantera y trasera lo convierten en un auténtico súper-deportivo. Hasta que no lo conduces no te das cuenta de lo mucho que ha llegado a cambiar la película.

Jamás había imaginado que me lo podría pasar tan, pero tan bien en una secundaria al volante de un G. Me dejó sin palabras.
No tiene nada que ver, pero nada. Es una barbaridad lo bien que va ahora. En un tramo revirado es casi tan efectivo como un hothatch al estilo de los GTI actuales, de hecho, podría sacarle los colores a más de un deportivo de bandera. Hablo de prestaciones al estilo de un Golf R Variant o incluso de un RS6. Pocos coches con su nivel de acabados y habitabilidad interior pueden ofrecer semejante experiencia en una secundaria.

Entre que la caja de cambios ahora es de 9 relaciones y que el motor V8 dispone de AMG Cylinder Management, una función de desactivación selectiva de cilindros. Los consumos pueden bajar bastante siempre y cuando circules suave. A un ritmo alegre el ordenador nunca baja de los 30 litros a los 100 de media. De hecho, es el límite que aparece en la pantalla…

Los frenos no aguantan lo mismo que antes. El tema es que ahora puedes ir a un ritmo años luz superior al del modelo anterior… Una barra de torretas sobre las copelas de suspensión del tren delantero incrementa la rigidez del conjunto de forma notable, algo que ayuda también a mejorar la estabilidad en curva. 

Con los distintos modos de conducción el G se adapta mejor a cada situación.
El selector de modos de conducción DYNAMIC SELECT, permite adaptarlo mejor a cada situación. Dispone de modos: Comfort, Sport, Eco e Individual. Calzada Resbaladiza, Comfort, Sport, Sport Plus e Individual en el AMG. Si lo combinamos con el tren de rodaje adaptativo estos modos de conducción también regulan la suspensión para hacerlo más cómodo o más deportivo. 

Los cambios en la suspensiones han permitido incrementar la altura libre al suelo hasta 241 mm (6 más que antes) y lograr una capacidad de vadeo de 700 mm (+100 mm). Puede ascender por pendientes de un 100% de inclinación, recorrer paredes laterales de hasta 35° (+7°), el ángulo de salida es de 30° y el de ataque de 31° (+1). 

Cuando activas cualquiera de los tres diferenciales bloqueables o conectas la reductora LOW RANGE entra en acción el G-Mode. Automáticamente adapta la amortiguación regulable, la dirección, la respuesta del acelerador y aguanta durante más tiempo la marcha que tengamos engranada sin subir a la superior. Unos ajustes que hacen que sea todavía más efectivo en offroad.

En resumidas cuentas

173.000 euros me parece un chollo por lo que es. Bentayga o Urus son más caros, no pueden hacer ni la mitad de lo que el G es capaz en offroad y tampoco tienen este diseño icónico.
Ya está a la venta en España con un precio de 127.450 euros para el G 500 y 173.749 euros para el G 63. Viendo los precios de tarifa de Bentley Bentayga y Lamborghini Urus, el G 63 me parece una auténtica ganga. Todavía va mejor en offroad, en carretera ahora se comporta como un súper-deportivo y mantiene el icónico diseño de caja de zapatos. 

Recibe todas las novedades

¡Suscripción recibida! Si es la primera vez que te suscribes, recibirás un e-mail para que valides tu correo electrónico y empieces a recibir nuestro boletín de noticias.

Se ha producido un error al darse de alta en el boletín

48 votos

Noticias de coches por marca

Recibe todas las novedades

Se ha producido un error al darse de alta en el boletín