Mercedes-Benz CLA: Más coche que nunca

17 de abril 2019

Presentación
Telva Somoza

Telva Somoza

Mercedes-Benz

La primera generación del Mercedes-Benz CLA presentado en 2013 supuso la llegada de un concepto revolucionario. Un coupé de bellísima silueta, compacto y cuatro puertas que, con su diseño deportivo y sofisticado, conquistó al comprador apuntando directamente a la motivación más emocional de la adquisición. La segunda hornada del CLA actualiza la misma fórmula estética  y renueva los aspectos vitales para ir un paso más allá, tanto en las sensaciones de conducción con nuevas motorizaciones como en la funcionalidad de este coupé cargado de soluciones tecnológicas. 

Desde que se lanzara el primer CLA se han vendido cerca de 750.000 unidades de sus variantes Coupé y Shooting Brake pero lo más importante es el tipo de comprador que han captado. Joven y fiel el 75% de los propietarios europeos de un CLA de primera generación se han mantenido en la firma de la estrella a la hora de renovarse el coche. Sin duda ‘algo estaba pasando en Mercedes’ y el viraje en su lenguaje de diseño ha conseguido el objetivo marcado, rebajar la media de edad de los conductores que apuestan por un Mercedes-Benz con modelos como el CLA. 

Para el nuevo Mercedes-Benz CLA la firma ha recurrido a la ecuación más es más. Es 4,8 centímetros más largo, 5,3 cm más ancho y su batalla ha crecido en 3 centímetros frente a los 2 milímetros de altura perdidos. Sus cotas finales son de 4,68 metros de largo por 2,83 de ancho y una distancia entre ejes de 2,72 metros. Eso nos deja un coupé de dimensiones considerables, más próximo a un Clase C que al Clase A del que deriva.

Ahora es un poco más grande, mide 4,68 metros de largo y también crece en sus demás cotas.
Toquetear una silueta tan acertada como la del modelo anterior no era tarea fácil pero han dado en la tecla con lo que ellos llaman concepto ‘claridad sensual’. Básicamente se trata de incidir en la fórmula anterior que marina en un coche la elegancia y la deportividad: capó prolongado y dirigido hacia el suelo, habitáculo en posición atrasada y zaga grand turismo. Un vehículo icónico y sin rival directo en el mercado, al menos por ahora. 

Siguiendo los pasos del Clase A

Los datos están ahí, estamos ante un CLA más grande y se nota a primera vista. Para ello es fundamental que el diseño transmita este crecimiento y refleje, mediante nuevos recursos ópticos, esta imagen musculosa y juvenil que han querido subrayar en la nueva generación. Para estas modificaciones han seguido las pautas marcadas por el nuevo Clase A, sobre todo en el frontal. Vemos un capó más alargado que se dirige hacia el suelo al más puro estilo morro de tiburón y con los nervios longitudinales más marcados. La parrilla de diamante envuelve la estrella central y las entradas de aire siguen siendo de tamaño contundente. 

Los faros adoptan un nuevo estilo más afilado y el capó baja un poco más. También es nuevo el paragolpes y las entradas de aire.
También han rebajado la posición de los grupos ópticos delanteros que ahora son más afilados y estrenan la tecnología MultiBeam de manera opcional. Este sistema es capaz de activar o desactivar los 18 diodos de los faros en función de la luminosidad de la carretera o si detecta que podemos deslumbrar a otro vehículo.

Si algo funciona, ¿Para qué cambiarlo? La silueta del CLA es, sin duda, una de sus características más valoradas y seguirá siéndolo en esta segunda generación. Los hombros se mantienen a una altura considerable pero esta vez no existen blisters laterales por lo que su lateral parece más musculoso y limpio a partes iguales. Las puertas sin marco, la altura del techo en caída al estilo coupé y el mayor ancho de vía dan a entender dinamismo y diversión al volante.

Con 460 litros de capacidad, el nuevo modelo pierde 10 litros respecto al actual.
En su zaga se condensa gran parte de su éxito pese a ser el claro reflejo de su concepto poco funcional. Los faros pasan a ser más alargados y con dos módulos frente a los de pico de agila de la generación anterior y la matrícula se sitúa más abajo, en el parachoques, para que la sensación de amplitud sea mayor. El portón da acceso al maletero, que pierde 10 litros de capacidad frente al modelo anterior y ofrece 460 litros de almacenamiento muy bien aprovechados, con formas rectas y un acceso bueno para tratarse de un cuatro puertas. 

Los ingenieros y diseñadores de Mercedes han trabajado de la mano para mejorar la aerodinámica del nuevo CLA. Las nuevas posibilidades digitales y la optimización de los estudios en el ordenador previos al túnel de viento han permitido desarrollar un vehículo capaz de ofrecer una resistencia al viento idéntica que la de un ciclista de carretera, con un coeficiente de 0,23 Cx.

Un interior al servicio del conductor

El nivel de acabado es muy bueno y la sensación de calidad está a la altura de lo esperado.
Subir al nuevo Mercedes-Benz CLA es como hacerlo en un Clase A o incluso un Clase B. El salto de calidad en el interior de la nueva hornada de vehículos compactos de Mercedes es evidente y reside, principalmente, en las plazas delanteras. Digitalización sería la palabra más adecuada para resumir la transformación del habitáculo de estos modelos e iría de la mano de sofisticación, minimalismo y espíritu juvenil. El uso de materiales de mayor calidad sitúa a los modelos de la estrella al mismo nivel que sus rivales directos, algo que había perdido en pro de llegar a un público más amplio rebajando las exigencias en cuanto a acabados.

La doble pantalla de 10,27 pulgadas cada una es el aspecto más llamativo de este interior pero son opcionales, de serie se mantiene la misma estructura pero con de 7 pulgadas. El cuadro de instrumentos situado frente al volante es completamente configurable mientras que la de la derecha sigue siendo la pantalla multifunción desde la que controlar la navegación, multimedia, la conectividad etc. Esta vez la pantalla central es táctil y el sistema anterior de control giratorio pasa a ser un touchpad mucho más rápido e intuitivo. 

Puede montar el sistema multimedia con doble pantalla de 10,27 pulgadas.
El Clase A trajo consigo el nuevo sistema o asistente interior MBUX, que poco a poco va adquiriendo nuevas funciones y convirtiéndose en el copiloto perfecto. Ahora reconoce movimientos de las manos y su inteligencia artificial atiende a órdenes indirectas además de comprender un vocabulario más amplio y cotidiano. Para mejorar las interferencias que generan las conversaciones en el vehículo, el MBUX es capaz de identificar la voz de aquel que diga ‘Hey Mercedes’ y atender sus necesidades sin que el resto de voces impidan su comprensión.

La funcionalidad es uno de los puntos flacos de este CLA ya que su diseño afecta directamente a detalles como el espacio o la capacidad de carga. Las plazas traseras han ganado 3 milímetros de altura y 1 milímetro para las piernas, datos que para un alemán de 1,90 metros de altura son insuficientes para viajar cómodamente tras el conductor. Para una persona de estatura media y constitución correcta los dos asientos traseros no suponen ningún problema, siempre y cuando nadie se coloque en la plaza central, afectada por el túnel central y de dureza superior.

Las plazas traseras apenas han cambiado. Se ha ganado 1 milímetro de espacio extra para las rodillas...

Motores desarrollados conjuntamente con Renault

Durante este primer contacto en Múnich pudimos conducir el Mercedes-Benz CLA 250 4MATIC pero, al igual que sucede con su amplio porftolio de modelos, las opciones de motorizaciones, cambios y tracción son muy variadas. En España no se ofrecerá el motor diésel más pequeño, el 180 d así que las potencias irán desde los 136 CV del CLA 180 gasolina hasta los 224 CV del CLA 250 que pudimos probar en la presentación. Alguno de estos motores se han desarrollado conjuntamente con Renault, un detalle que muchos puristas valorarán negativamente pero que es necesario y coherente si lo que queremos es tener el amplio abanico de motores, modelos de coches y todo eso a un precio contenido. 

El CLA 250 4MATIC que pudimos probar durante unas horas es el paso previo al propulsor más potente, que llegará bajo la firma AMG. Se trata de un bloque de 2.0 litros que rinde 224 CV a 5.500 rpm y se nutre de 350 Nm de par sobre las 1.800 rpm para ofrecer una conducción deportiva, divertida y muy acorde con el concepto coupé. El consumo homologado para la versión 4MATIC es de 6,5 a 6,7 litros a los cien (ciclo NEDC) pero tendremos que probar a fondo la unidad para ver qué tal se comporta en un ambiente más cotidiano. 

Probamos la versión 250 4Matic con 224 CV.
El cambio automático 7G-Tronic se coordina a la perfección con este bloque ofreciendo velocidad y fiabilidad al cambio de marcha durante el 90% de la conducción. El único pero se lo encontraría en los momentos más exigentes, es necesario tomar el control de las levas ya que la búsqueda de una mayor eficiencia afecta a la elección de las velocidades.

Si pensamos en el comprador de este modelo es muy probable que las motorizaciones contundentes sean las más elegidas pero también se puede apostar por bloques más relajados. Eso no quiere decir que el CLA 250 no lo sea, más bien al contrario. Gracias a los modos de conducción (opcional con amortiguación variable) este coupé puede convertirse en el mejor vehículo para hacer kilómetros y kilómetros en modo Confort o en todo un as de las curvas en modo Sport. La dureza de la dirección es buena incluso en la conducción relajada, es directa y transmite muy bien las intenciones del conductor a las ruedas, del mismo modo que la posición de conducción rebajada ayuda a sentir mejor la carretera.

Es en los puertos de montaña donde toma protagonismo otro detalle clave de este Mercedes-Benz CLA, su anchura de vías. No solo ha crecido en cotas visibles también lo ha hecho 6,3 centímetros en ancho de vías delantera y 5,5 centímetros en la trasera. Esto se traduce en una mayor estabilidad y un paso por curva más firme y seguro pese a su considerable tamaño y peso.

Las mejoras en el chasis repercuten una una mayor sensación al volante. También es un coche más estable y aplomado en curva.
Hasta ahora los sistemas de ayuda a la conducción más pioneros se reservaban para los buque insignia de las marcas. No es que no siga sucediendo igual pero los modelos compactos se benefician de estos conocimientos, ofreciendo un nivel superior de equipamiento digital y por tanto mayor seguridad. El Mercedes-Benz CLA está al nivel de un Clase S en cuanto a soluciones y sistemas de ayuda a la conducción se refiere e incluso estrena un paquete llamado Energizing Coach, un servicio basado en un algoritmo inteligente que recomienda al conductor programas disponibles en función de su estrés, cansancio o sueño. Todo ello si se conecta mediante un smartwatch Mercedes-Benz vivoactive® 3 o un dispositivo Garmin® Wearable compatible.

Ya es posible realizar pedidos de este modelo, cuyo precio de partida para el motor gasolina CLA 180 de 136 CV con cambio manual es de 31.400 euros. Durante el primer año de ventas, el nuevo CLA se ofrecerá también en una variante especial Edition 1 con detalles específicos como: faros LED High Performance, llantas de aleación AMG de 19 pulgadas de diámetro con pestaña de la llanta pintada en color naranja y asientos deportivos, así como el paquete Night con numerosos elementos de adorno en color negro de alto brillo, destacados en el modelo especial con detalles en color naranja. Este modelo saldrá sobre los 34.000 euros mientras que el modelo probado durante la presentación, el CLA 250 4MATIC rondará los 45.000 euros y ya se pueden adquirir en España.

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