Volkswagen Transporter Rockton: 100% offroad

3 de enero 2018

Pruebas
Gerard Farré

Gerard Farré

Gerard Farré

Esta no es una Multivan cualquiera, de hecho, no es una Multivan, es una Transporter, su hermana comercial, menos lujosa y más espartana. Esta Volkswagen Transporter Rockton es posiblemente la variante más idónea para aquellos que quieran disfrutar tanto dentro como fuera del asfalto.

Sólo está disponible con el motor 2.0 TDI de 150 CV, con cambio manual de 6 relaciones y tracción integral 4Motion. Destaca además por equipar de serie un diferencial trasero bloqueable y la posibilidad de desconectar el control de tracción, todo por 35.400 euros.

Preparación Seikel

Gracias a la completa preparación offroad del especialista alemán Seikel valorada en 1.520 euros que monta esta Rockton, todavía puede brillar más en campo. Con sede en Freigericht, a 50 kilómetros al este de Fránkfurt, Seikel es suministrador oficial de Volkswagen AG desde 2003.

El equipo de suspensión ha sido completamente modificado con amortiguadores y muelles que incrementan la altura libre al suelo en 30 mm. Seikel da a escoger amotiguadores Bilstein o Monroe, sin embargo, para las Transporter recomienda el uso de los Monroe puesto que sin carga los Bilstein producen más ruido cuando el eje trasero no está cargado.

Dadas sus mejores aptitudes en off-road merece la pena configurarla tal y como está esta Rockton con el paquete Protection (3.250 euros) formado por protecciones de acero para motor, cambio, depósito, taloneras, diferencial y silenciador. 

Los faros full LED (1.475 euros) son otro extra que permite disfrutar todavía mejor en condiciones extremas. Bajo una intensa nevada las cortas aportan una gran visibilidad, de noche y sin tráfico las largas incrementan todavía más nuestra seguridad. 

A nivel estético llama la atención, además de por su mayor altura libre al suelo, por el color naranja luminoso, no es el de aquel Lamborghini Huracán Spyder que probé en el Italian Job pero ahí anda en lo de llamar la atención.

Lástima que de serie los parachoques sean de plástico negro, para que luzcan el mismo naranja del resto de la carrocería deberíamos sumar 640 euros. Si quisiéramos las manetas de las puertas y las carcasas de los retrovisores también en naranja sólo supondría 45 euros adicionales.

La Rockton se distingue por un vinilo que luce en la chapa que hay por detrás de la segunda línea de ventanillas. Es una opción que sin coste se puede quitar. Esta no lo luce porque ha sido configurada con la opción de ventanillas correderas para la segunda fila y ventanillas de cristal en la tercera fila, un extra que supone 435 euros.

De serie equipa llantas de acero de 16” con un diseño bastante austero pero ideales a la hora de adentrarte en caminos maltrechos puesto que son mucho más robustas que unas de aleación. Si son opcionales los neumáticos Continental VancoFourSeason 2 con medidas 215/65 R16. Un neumático para todo el año por el que merece la pena pagar sólo 160 euros extra.

De fábrica sale con una única puerta corredera para acceder a la segunda fila, en el lado del acompañante. Si queremos una segunda puerta para el lado izquierdo hablamos de 715 euros más. ¡Ah! Me dejaba el cierre asistido en ambas puertas correderas, 280 euros adicionales. Si quisiéramos que ambas contasen con un mecanismo de apertura eléctrico automatizado serían 1.060 euros más.

La puerta trasera de dos hojas con luneta térmica integrada en sus ventanillas, con apertura y cierre desde el interior son 275 euros. Queda claro que configurar una Transporter es como hacerte un traje a medida. Lo puedes escoger todo, todo, todo.

Habitáculo también a medida

Son prácticamente infinitas las posibilidades que ofrece el habitáculo. Podemos escoger configuraciones de asientos tipo: 2+2, 2+3, 3+2, 3+3, 2+2+3, 2+3+3, 3+2+3 o 3+3+3. Asimismo cuando queramos una fila de tres plazas podemos escoger entre una banqueta corrida o bien tres asientos individuales.

Esta unidad cuenta con 7 asientos individuales, los Schnierle de la segunda y tercera fila tienen un look tipo asiento de competición, cada uno integra su propio cinturón de seguridad y ofrece un buen nivel de confort. Su tapizado en símil piel gris moonrock ha sido especialmente diseñado para poder ser lavado con gran facilidad.

Los asientos se encuentran atornillados sobre unas guías de forma que siempre que nos interese los podremos mover o bien quitar. Para contar con la tercera fila de asientos que vemos tenemos que sumar 2.170 euros y para las guías del suelo del habitáculo 2.645 euros. 

Querremos que los pasajeros de la segunda y tercera fila no pasen frío, ¿verdad? Una segunda calefacción para la parte trasera cuesta 340 euros y los difusores de aire integrados en el techo para estos ocupantes 495 euros.

Ninguno de los asientos se puede abatir o plegar, sólo los podremos extraer del habitáculo si los desatornillamos del suelo. El maletero que queda con la tercera fila de asientos es bastante generoso, tanto las cotas de anchura 1.595 mm como de altura  1.355 mm son considerables, la longitud no tanto con 650 mm.

Debajo de los asientos hay mucho espacio libre gracias a las patas que los sujetan al suelo sólo son dos y están alineadas entre sí. Los huecos restantes, por tanto, son ideales para facilitar la carga de objetos de gran longitud, bolsas de pequeño tamaño o incluso cajas.

En nieve, carretera y campo

Los 30 mm de más de altura al suelo se notan a la hora de circular en carretera. Tienes la sensación de ir todavía más alto de lo habitual en una Multivan o una California gracias a la preparación Seikel que equipa esta Rockton.

El conjunto de muelles y amortiguadores incrementan la altura pero esto no se traduce en que la carrocería balancee más. Se muestran bastante firmes con lo que transmiten con gran claridad lo que está pasando y lo que va a pasar.

Incluso en apoyos fuertes ofrece un enorme aplomo y un grado de nobleza encomiable para un vehículo de semejantes dimensiones. Aporta enormes dosis de confianza a la hora de trazar curvas a buen ritmo en secundaria. Eso sí, en una secundaria muy cerrada las inercias son las que son, así que mejor no abusar.

Sobre el papel su motor de 4 cilindros en línea 2.0 TDI anuncia 150 CV de 3.250 a 3.750 rpm pero da la sensación que anda algo más de lo que declara. La capacidad de recuperación es contundente gracias a los 340 Nm de 1.500 a 3.000 rpm y a la tracción 4Motion. Entre 3.000 y 3.300 rpm parece que no pase nada y entonces luego vuelve a estirarse.

El consumo se mueve en torno a los 6,5 l/100 km. Si tenemos en cuenta sus dimensiones, peso y que se trata de un vehículo 4X4 es un registro sumamente bajo. En offroad o en nieve asciende a 10,5 l/100 km.

La primera es muy corta, en llano puedes arrancar con segunda. La caja de cambios manual de 6 relaciones va muy bien. Me encanta la posición elevada de la palanca, al estilo del Honda Civic (EP), además sus recorridos son cortos y ofrece un buen guiado.

Sus frenos aguantan de lo lindo en un uso intensivo y siempre mantiene una buena mordiente. La respuesta del pedal es directa e incisiva. Es mucho más ligera que una California o una Multivan equipada hasta los topes y esto se nota a la hora de frenar.

La dirección es quizás lo que menos me ha terminado de gustar. Permite guiar el tren delantero bastante bien pero no transmite todo lo que debiera. Hay momentos en los que tienes que corregir, ya sea porque tienes que quitar o dar más volante del que pensabas que era necesario.

A la hora de aparcar en la calle y sobre todo en garajes, es prácticamente imprescindible contar con los sensores de aparcamiento delanteros y traseros, 575 euros muy bien invertidos. Gracias a lo que llega a girar la dirección puedes terminar encajándola en espacios que no esperarías. Ojo que mide 4,9 metros de largo y 1,9 metros de ancho.

Lo que más asusta es a la hora de entrar en un garaje, ves la puerta muy cerca. Debido a la preparación Seikel su altura crece hasta los 2,06 metros. Algo que complica las cosas a la hora de entrar en un parking público.

La mayoría de aparcamientos cerrados no pasan de 2,03 metros, pero los hay de 2,05 metros. En estos entra sin problema. Da la sensación que le vas a dar a las luces del techo del parking, a los conductos de ventilación pero no, pasa sin problema. Eso sí, no respiras tranquilo hasta que no has salido del garaje sin escuchar ningún “crack”.

Tuvimos la ocasión de probarla en el circuito de nieve LogicDrive ubicado a pie de pista de Arcalís, en el dominio esquiable de Vallnord, Andorra. En su trazado de 700 metros de cuerda disfrutamos de una enorme capacidad de tracción sobre nieve.

Junto al experimentado piloto de rally Marcel Besolí lo pasamos en grande rodando a fondo. Lástima que en los cambios de apoyo entraba en acción el ESP y no nos permitía ponerla de lado, hubiese sido la guinda perfecta del día. Sólo puedes quitar el control de tracción no el de estabilidad

Sus neumáticos Continental VancoFourSeason 2 funcionan de maravilla, ofrecen un nivel de agarre sensacional. Puedes acelerar y sobre todo frenar prácticamente igual que lo harías con neumáticos de verano sobre asfalto seco. 

La preparación Seikel aporta unas aptitudes offroad de un todo terreno de verdad. En un circuito técnico con pronunciadas rampas, dubbies y demás zonas le sacaría los colores a más de un 4X4. Y por descontado le pasa la mano por la cara a un gran número de SUV.

La primera tan corta permite ascender por fuertes rampas sin problema y también ayuda a retener en pronunciadas bajadas. Para facilitar todavía más las cosas, cuenta con un control de descenso.

El diferencial trasero es bloqueable de forma mecánica al apretar un botón del salpicadero. De este modo, cuando sólo una rueda trasera toca el piso puedes salir del obstáculo en el que te encuentras con total seguridad.

En resumidas cuentas

Además de comprobar las buenas aptitudes que puede llegar a tener una Transporter de la mano de buenos neumáticos y de mejoras en la suspensión, también hemos descubierto que de serie una Transporter de serie no equipa prácticamente nada.

La tienes que configurarla casi del primer al último tornillo. Esto por un lado es bueno puesto que te permite ahorrar en lo que menos te interesa y pagar justo por aquello que realmente necesitas. Ahora bien, barata no es. Tras añadir los extras, esta Rockton roza los 15.000 euros en opciones, la cifra final se acerca a 50.000 euros.

Después de una semana con ella puedo decir que he disfrutado como un enano, tanto en carretera, sobre la nieve y campo. En mis años en esta profesión he probado muchas Multivan y California pero con esta Transporter me lo he pasado todavía mejor, es bastante más ligeras que sus hermanas más equipadas con lo que es muy ágil en carretera secundaria. Encima, ese plus que aportan sus aptitudes off-road me ha encantado.

Opinión del experto

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