BMW 318d Steptronic Sport Line

14 de junio 2017

Pruebas
Narcís Reixach

Narcís Reixach

Buscando el equilibrio

El modelo cuenta con un expresivo y atlético diseño exterior, con un capó largo y perfilado. Fotos: Asensi Carricondo
Si bien la gama del Serie 3 cuenta con alternativas muy variadas que van desde el máximo ajuste de consumos hasta las prestaciones más extremas, el 318d pretende situar la balanza en un punto intermedio. Y es que, con esta variante 2.0 diésel de 150 CV, la berlina alemana de cuatro puertas conjuga un alto nivel de eficiencia con un rendimiento nada desdeñable. A ello, el cambio automático Steptronic le añade altas dosis de confort de marcha, a lo que también contribuye el acertado tarado de suspensiones de este automóvil de tracción trasera que no olvida su genuina filosofía BMW. 

En un vehículo de esta categoría, no hay que esperar precisamente un precio bajo, pues esta versión en acabado Sport Line cuesta de serie 37.449 euros (aquí se incluyen los 2.449 euros adicionales por el cambio automático). Pero si se suman los opcionales de esta unidad, el importe se acerca mucho a los 50.000 euros. El abanico de competidores del modelo bávaro lo protagonizan, entre otros, el Audi A4, el Mercedes-Benz Clase C, el Jaguar XE, el Lexus IS o el Volvo S60

Diseño atlético

Las ópticas se distinguen por su forma achatada y estilizada y contribuyen a generar una importante sensación de anchura del vehículo.
El Serie 3 no ha incorporado cambios estéticos importantes durante los últimos tiempos, pues los últimos los recibió hace ya casi dos años. Por lo tanto, el modelo sigue contando con su expresivo y atlético diseño, con un capó largo y perfilado que hace que el habitáculo quede visualmente desplazado hacia atrás. El frontal está presidido por la característica doble parrilla de la marca alemana. En la parte inferior del morro cobran protagonismo las anchas entradas de aire, situadas en las zonas laterales del faldón.    

Las ópticas se distinguen por su forma achatada y estilizada. Todo este diseño delantero, que logra generar una importante sensación de anchura del automóvil, contribuye también a ofrecer un aspecto aplomado sobre el asfalto. Visto de perfil, no hay duda de que uno de los puntos clave lo integra su considerable distancia entre ejes

Por su parte, la zaga del vehículo mantiene la imagen dinámica como denominador común en materia de diseño. Llaman la atención en esta zona los intermitentes, cuyas franja horizontales se prolongan por la tapa del maletero. Hay que destacar que el color de la carrocería de esta unidad, denominado Mineralgrau es opcional (1.014 euros), así como las llantas de aleación ligera de 18 pulgadas (1.025 euros).  

Atmósfera Premium

La posición de conducción es especialmente baja y potencia la sensación de deportividad al volante.
De cara a analizar el habitáculo, hay que comenzar por la posición de conducción, que es especialmente baja e implica viajar con las piernas bastante estiradas, lo que potencia la sensación de deportividad. Destaca la ergonomía general, con los mandos muy a mano y con un uso intuitivo. Los asientos delanteros deportivos, incluidos en esta terminación Sport Line, son realmente confortables y ofrecen una óptima sujeción lateral.  

La segunda fila de asientos ofrece una habitabilidad correcta para dos adultos, con una altura al techo y un espacio para las rodillas suficientes que permiten viajar de forma cómoda. La plaza central es mucho menos confortable tanto por anchura como por la intrusión del túnel de transmisión en la zona de los pies. El 318d ofrece un maletero razonablemente amplio para las proporciones del coche, con una capacidad de 480 litros, aunque no es de los mejores de su categoría.

Los asientos delanteros deportivos, incluidos en esta terminación Sport Line, ofrecen una óptima sujeción lateral.
La calidad de acabados es uno de los puntos fuertes del modelo, tanto por los materiales empleados en el habitáculo como por la sensación de excelente terminación de los diferentes paneles interiores. De esta forma, se consigue una atmósfera interior lujosa, a la altura del segmento Premium en el que se integra el vehículo. 

En lo que respecta a equipamiento, el acabado Sport Line de esta unidad incluye volante multifunción de cuero, faros LED, sensores de lluvia y luces, climatizador automático bizona, Bluetooth con audio streaming, sensores de aparcamiento delantero y trasero y control de crucero con función de frenada, entre otros elementos. Por otra parte, entre los extras del 318d probado destacan la tapicería de cuero (2.695 euros), la calefacción para asientos delanteros (421 euros) o sistema de navegación Professional de ocho pulgadas (854 euros), que se gestiona desde el práctico mando iDrive Touch.

Alternativa equilibrada

Esta versión es una de las más lógicas si se ponen en una balanza el rendimiento y el ahorro de combustible.
La variada gama mecánica del Serie 3 cuenta con posibilidades para todos los gustos, desde la 316d diésel de 116 CV hasta la deportiva M3 de nada menos que 431 CV con motor de gasolina. Para esta prueba, la escogida ha sido una de las más lógicas si se ponen en una balanza el rendimiento y el ahorro de combustible. Esta versión 318d está movida por un motor 2.0 diésel de 150 CV que se distingue por su refinamiento y su suavidad, así como por su bajo nivel de sonoridad, factores que contribuyen al confort de marcha.

Con una entrega de par de 320 Nm entre 1.500 y 3.000 rpm, cabe señalar que ofrece una muy buena respuesta en la zona baja del cuentarrevoluciones. Asimismo, la elasticidad es otra de las claras virtudes del motor. En esta versión, el motor va asociado a la caja de cambios automática Steptronic de ocho velocidades, que aumenta el precio de la variante manual en 2449 euros. En cualquier caso, este importante desembolso vale la pena por su excelente rapidez de funcionamiento y sus equilibrados desarrollos, a lo que hay que sumar el gran aporte de confort adicional que implica esta transmisión.

Aborda las carreteras de curvas con una gran eficacia y estabilidad, permitiendo un paso por curva muy rápido
El vehículo cuenta con un sistema de modos de conducción para adecuar el comportamiento de diferentes parámetros a la voluntad del conductor. Por su lado se encuentra el modo Confort, cuyo objetivo es equilibrar la comodidad, el consumo y el rendimiento. En el caso del modo Eco Pro se sacrifican prestaciones para obtener el mejor consumo posible. Por su parte, en el modo Sport, la transmisión estira la relación de cambio, el pedal del acelerador gana sensibilidad y la dirección se vuelve algo más dura. Todo ello, para obtener el mejor rendimiento deportivo del modelo alemán.  

Teniendo en cuenta su cilindrada y potencia, obtiene un muy buen nivel de prestaciones, pues acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y su velocidad máxima es de 212 km/h. Con esta combinación mecánica, este Serie 3 homologa un consumo de 4,4 litros cada 100 km, una cifra magnífica. Si bien tras la prueba éste no fue el valor obtenido, lo cierto es que la media registrada de 5,1 litros demuestra la ambición de esta versión en cuanto a ahorro de combustible. 

Espíritu dinámico puramente BMW

En grandes rectas pone de manifiesto su naturaleza viajera, al ser de aquellos coches en los cuales los kilómetros pasan casi sin darse cuenta.
No hay duda de que la óptima dinámica es un elemento característico a todos los modelos del fabricante bávaro. En este caso, el tarado de suspensión tiende a firme pero no tanto como para que ello suponga una merma de confort general. Por este motivo, la absorción de las irregularidades del asfalto cuando este no está en buenas condiciones se produce de forma muy satisfactoria gracias a un compromiso muy bien trabajado por BMW en este ámbito. 

Cuando llega el momento de salir a las grandes rectas de autopista, el 318d pone de manifiesto su naturaleza viajera, al ser de aquellos coches en los cuales los kilómetros pasan casi sin darse cuenta. El hecho de registrar un importante aplomo combinado a su calidad de rodadura y a su buena insonorización interior hace que estos trayectos se distingan por un magnífico grado de comodidad para los ocupantes del vehículo. Por su parte, el equipo de frenos actúa de forma contundente, aunque en un uso intensivo tienden algo a la fatiga. 

Este tracción trasera aborda las carreteras de curvas con una gran eficacia y estabilidad, permitiendo un paso por curva muy rápido y registrando una conducta ágil y muy noble en los apoyos. Cabe señalar además la enorme precisión de la dirección, que genera una elevada sensación de control en todo momento y que transmite toda la información necesaria durante la conducción. 

Conclusión 

El 318d ofrece un maletero razonablemente amplio aunque no es de los mejores de su categoría.
En definitiva, el BMW 318d es una de las mejores opciones para quienes busquen una berlina Premium de cuatro puertas que conjugue una estética de aires deportivos, un lujoso y cómodo interior, un óptimo compromiso entre rendimiento y eficiencia y un elevado confort de marcha. El precio de salida de esta versión no es barato, y aún lo es menos a medida que nos vayamos animando con el catálogo de opcionales, pero ese es un hándicap con el que hay que convivir en modelos de esta categoría.  

Opinión del experto

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