Audi RS7 Performance, una salvajada de 620 CV!

21 de diciembre 2017

Pruebas
Gerard Farré

Gerard Farré

María Pujol

Normalmente los aviones sólo van por el cielo, el Audi RS7 Sportback Performance con escapes Akrapovic y 620 CV es un avión que vuela tan bajo que va por el mismo asfalto. Su precio base es de 152.570 euros y con todos los extras esta unidad ronda los 220.000 euros.

Su motor V8 biturbo gracias a esta sensacional línea de escape suena muy, pero que muy bonito. Pocos motores sobrealimentados son capaces de ofrecer una musicalidad equiparable. ¡Y Dios que petardeos!

Discreción y elegancia

A simple vista sólo el ojo experto sabe distinguir al RS7 Performance de un A7 convencional. El tradicional kit de carrocería que nos tiene acostumbrados Audi Sport en sus modelos y las llantas en titanio de 21” lo identifican.

El color plata metalizado Audi exclusive le sienta como un guante. Aporta un halo extra de estilo y distinción acentuando las líneas de tensión de su carrocería tipo cupé de 4 puertas, todo por el módico precio de 7.580 euros.

El paquete exterior de carbono en parachoques delantero y trasero suma 5.010 euros, las carcasas de los retrovisores en la misma fibra suponen 1.845 euros adicionales. Los escapes Audi Sport by Akrapovic con embellecedores también en carbono son 9.890 euros más.

El interior va igual de cargado de extras con lunas dobles y tintadas (1.255 euros), techo corredizo (1.500 euros), head-up display (1.820 euros), cruise control adaptativo (2.030 euros), paquete de asistentes (2.810 euros)

Curiosamente el paquete de diseño bautizado como negro/azul que incluye tapicería en Alcántara y cuero Valcona con costuras en azul e inserciones en carbono con detalles en azul se trata de una opción sin coste adicional.

El equipo de audio firmado por Bang & Olufsen suena de maravilla gracias a sus 15 altavoces y 1.200 vatios de potencia. Además, lee de forma muy rápida los USB y permite seleccionarla música en carpetas sin problema. 

A día de hoy es difícil dar con un coche con una calidad de acabados como la de este RS7 Performance. Es pura y simplemente intachable. A nivel de infoentretenimiento cuenta con algunos mandos y pantallas algo anticuados, elementos que serán solventados con la siguiente generación del A7 que nuestro Néstor Abarca ya ha podido ver y tocar en persona.

Se trata de un estricto 4 plazas, los asientos RS sujetan muchísimo, brillando sobremanera cuando practicas una conducción deportiva. Encima son muy cómodos, después de un largo viaje te bajas de ellos como si nada.

La caída línea de carocería tipo Sportback hace que el techo baje hacia la parte trasera, pero ofrece incluso espacio de sobra para mis 1,8 metros de estatura. Con buen espacio para las piernas y sin tocar ni un pelo al techo.

El volumen de carga del maletero con 4 plazas es de 535 litros. Sus cotas de longitud y anchura permiten cargar bultos de gran formato sin complicación alguna. Abatiendo la segunda fila ganamos hasta 1.390 litros. Pocos deportivos de este calibre pueden ofrecer tanta versatilidad, bueno un Audi RS6 Avant Performance…

Prestaciones de infarto

Hacía mucho tiempo que no conducía nada que acelerara tanto y con tanta mala leche como este RS7 Performance. Es un avión en mayúsculas, una máquina del tiempo sobre ruedas que te insta a acelerar cada vez un poco más y a disfrutar de la sensacional musicalidad de su V8.

Declara 605 CV de 6.100 a 6.800 rpm, y según Audi 620 CV con los escapes Audi Sport by Akrapovic. Pero lo más hardcore está antes. 700 Nm uno tras otro de forma continua entre las 1.750 y 6.000 rpm. La fuerza de empuje ofrece una brutalidad similar a la de un Porsche 911.2 Turbo S.

Pesa 1.930 kilos y puede acelerar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos. Es una décima de segundo más rápido en este ejercicio que un Ferrari F50 de 1.230 kilos. Queda claro pues que es un coche con prestaciones de otro mundo. De la mano del paquete Dynamic Plus formado por suspensión DRC RS, dirección dinámica y faros Matrix LED se incrementa la limitación electrónica de velocidad máxima de 250 a 305 km/h. Todo por sólo 14.880 euros extra. 

Para frenar a semejante catapulta sobre ruedas qué mejor que optar por los frenos cerámicos (10.945 euros). A muy baja temperatura tienen un tacto sui generis pero en condiciones normales van de maravilla.

Después de haberlo conducido tanto en trayectos cuotidianos como en un viaje de 1.000 kilómetros combinando autovía y secundaria sólo puedo decir que me he quedado prendado de él. No me vienen suficientes adjetivos a la mente para describir el cúmulo de sensaciones que es capaz de transmitir.

Pocos coches que no sean un biplaza de motor central son capaces de emocionar tanto al volante como este GT vestido de cupé de cuatro puertas. Aporta un grado de nobleza y una capacidad de tracción gracias a su tracción quattro que parece no tener límite.

Y qué decir del sonido de su motor… Sí, es un V8 biturbo de 4 litros pero suena en casi todo el rango como un atmosférico de alta cilindrada. Para colmo emite unos petardeos al levantar el pie del gas de auténtico escándalo. 

Si no tienes el díaracing siempre puedes seleccionar el modo comfort y si no aceleras a fondo es suave y silencioso como ninguno. Debo reconocer que a lo sumo he hecho 20 kilómetros así. Este coche ha sido diseñado para tocar la fibra y eso lo hace con el modo dynamic y el cambio en manual.

Si el asfalto está algo roto lo suyo es optar por el modo individual en el que seleccionas todas las posibilidades de regulación en dynamic y sólo la suspensión en comfort. Sorprende lo que es capaz de hacer con sus 5 metros de largo y casi 2 de ancho en una secundaria.

La caja Tiptronic de 8 relaciones, sí, la ZF con convertidor de par que tanto me gusta es perfecta en el RS7. En modo D lo de siempre, suave y va siempre en la marcha más alta. En la S muestra parte del potencial del coche pero en manual con las levas del volante es cuando empieza la fiesta de verdad, todo un fiestón.

En autovía a punta de gas puedes activar el modo 4 cilindros del sistema Cylinder On Demand. En estas condiciones es fácil sacar registros próximos a los 10,5 l/100 km. En un tramo de montaña a ritmo alegre puedes ver los 39 l/100 km de media.

En cierto modo me recordó al BMW M6 Competition Package, otro cupé de cuatro puertas con motor V8 biturbo de más de 600 CV. Tanto por lo que te puede llegar a hacer sentir al volante como por su exquisitez interior.

En resumidas cuentas

Debería existir una ley que obligara disfrutar de un coche así. Conducirlo se convierte en una verdadera adicción. Lo peor de esta prueba es el momento en el que devuelves la llave y te lo miras por última vez.

El precio de poco más de 220.000 euros puede parecer una barbaridad pero si entramos en la ecuación su calidad de acabados y sus prestaciones de nave espacial hasta puede llegar a parecer barato.

Opinión del experto

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