Audi A5 Sportback 2.0 TDI ultra: eficiente, amplio y atractivo

27 de abril 2016

Pruebas
Gerard Farré

Gerard Farré

Gerard Farré

Sigue plenamente vigente

Audi lanzó al mercado el A5 en 2007 con una carrocería de dos puertas a la que siguieron un descapotable y el Sportback de 5 puertas. En 2011 recibió su primer restyling que se centraba principalmente en lo que a mecánicas y equipamiento se refiere. 

Su línea es plenamente vigente y eso que se trata de un modelo lanzado al mercado en 2007 y que sufrió un restyling en 2011 (Fotos: Gerard Farré).
A nivel estético la última evolución del A5 apenas se distingue de su predecesor. Si nos fijamos en la parte interior de las ópticas delanteras y en los pilotos traseros podremos encontrar algunos de los pocos cambios estéticos que fueron adoptados.

Si bien sigue gozando de gran aceptación entre el público ya está a fin de vida. A corto plazo será substituido por la segunda generación del A5, desarrollada sobre la plataforma MLB Evo, la misma que usa el nuevo A4.

El año pasado tuvimos la oportunidad de conducir brevemente en el Circuito de Mallorca la versión ultra del A5 Sportback, ahora hemos realizado un viaje largo y cargados a tope para ver si realmente consume tan poco como anuncia.

Una de las berlinas más atractivas

El kit de carrocería S line aporta un plus de deportividad a la ya de por si atractiva carrocería del A5 Sportback.
Después del Alfa Romeo 156 y del Mercedes-Benz CLS, podríamos situar al Audi A5 Sportback como una de las berlinas con look cupé más elegantes y seductoras de los últimos tiempos. Todo ello sin perder un ápice de practicidad gracias a sus 5 puertas. 

Su majestuosa línea baja de techo con sólo 1,3 metros y sus musculosos pasos de rueda que le confiere una anchura de 1,8 metros encajan a la perfección con sus 4,7 metros de longitud. Su silueta es muy proporcionada.

Para ensalzar todavía más la belleza de su carrocería podemos equiparlo con el kit opcional S-Line, un extra que si contaba nuestra unidad de pruebas y que le sienta de maravilla al A5 Sportback.

El portón trasero de gran formato permite cargar objetos de gran tamaño y con 2 plazas su maletero brinda 1.280 litros.
Combina el diseño de un cupé con la versatilidad de una berlina. Además, en lugar de contar con el típico portón de chapa estilo tres volúmenes cuenta con una puerta trasera de gran formato en la que se integra la luneta posterior. Esto ayuda y mucho a la hora de cargar objetos de gran formato en el maletero.

En su primera fila cuenta con una más que destacable anchura entre codos y una buena altura libre al techo, sobre todo si tenemos en cuenta su diseño tipo cupé y su reducida altura exterior de sólo 1,3 metros.

Gracias al amplio número de posibilidades de regulación de sus asientos, adultos de todas las tallas pueden encontrar la posición más cómoda en pocos segundos. Esta unidad estaba equipada con tapicería de piel y asientos deportivos con regulación eléctrica.

El habitáculo ofrece unos acabados intachables. Bien es cierto que algunos mandos, el cuadro de instrumentos y el navegador están ya completamente desfasados.
La instrumentación analógica es muy clara y concisa, lo mismo podemos decir de la pantalla de pequeño formato para el sistema MMI del centro del salpicadero. No obstante, ambos elementos están ya desfasados por completo si los comparamos con la oferta tecnológica que llega de la mano del nuevo A4. Léase Virtual Cockpit y la última evolución del MMI Touch.

Su conectividad ha quedado bastante atrás con respecto a los estándares de hoy en día. No dispone de ninguna toma USB, sólo el conector MMI al que podemos conectar nuestro Smartphone tanto para cargar como para escuchar su música mediante un cable específico que el servicio Post-Venta de Audi pone a nuestra disposición previo pago de unos 60 euros.

El equipo de audio Bose opcional ofrece una buena calidad sonora, es una lástima que no podamos conectar dispositivos de almacenamiento de música con sencillez. Son pocos quienes a día de hoy siguen recurriendo a las tarjetas SD o a los CD.

Dos adultos de 1,8 metros de estatura se pueden acomodar con gran confort en su segunda fila.
La segunda fila nada tiene que ver con lo que esperas encontrar en un deportivo de línea cupé. La base de su banqueta está dispuesta en una posición muy baja y su respaldo inclinado, con ello se aumenta el espacio para las piernas así como la altura libre al techo. Dos adultos de 1,8 metros de estatura pueden viajar ahí detrás sin problema. Los más pequeños de la casa también pueden encontrar en esta banqueta posterior el espacio ideal para realizar un largo viaje como el que hicimos. 

En configuración de 5 plazas brinda un volumen de 480 litros aprovechables desde el primer hasta el último litro. La altura libre a la bandeja dura fija que equipa de serie permite cargar con maletas de tamaño grande y mediano de lado, de este modo podemos sacarle el máximo partido a su amplio y ancho espacio de carga. 

En configuración 5 plazas el maletero ofrece 480 litros. Como se puede apreciar en la imagen aprovechables del primero al último.
Nosotros cargamos dos maletas de tamaño grande, dos trolley de tipo cabina de avión, una bolsa de deporte de gran formato, un portafolios para el ordenador portátil y más bolsas. Todo esto y algo más cabe de sobras bajo la bandeja cubre-maletero.

Los respaldos de la segunda fila se pueden abatir en dos mitades asimétricas del tipo 60/40. En caso de plegar ambos aumentamos el volumen de carga del maletero hasta los 1.280 litros. Para aprovecharlo al máximo quitaremos las dos piezas fijas que dan forma a la bandeja del maletero.

¿Por qué se llama ultra?

Su motor 2.0 TDI es una versión potenciada del 2.0 TDI de 150 CV con 13 CV más y con un consumo medio declarado 0,5 l/100 km inferior.
Está animado por una versión especial del motor diésel 2.0 TDI, su potencia declarada no son 150 CV ni 190 CV. La versión ultra rinde 163 CV de forma continua entre las 3.000 y 4.200 rpm. Se trata de una declinación ligeramente potenciada del “pequeño”.

Donde realmente brilla este propulsor es en su entrega en la zona baja del cuenta vueltas. Desde sólo 1.750 rpm hasta 2.750 eroga 400 Nm, una capacidad de empuje más que suficiente para un vehículo de sus dimensiones y peso.

Son numerosas las modificaciones que el motor del ultra presenta con respecto a un 2.0 TDI convencional. Sirvan de ejemplo  las siguientes: doble árbol de equilibrado alojados sobre rodamientos, cojinetes de agujas para los árboles de levas, bomba de aceite regulada en dos fases, bloque y culata con refrigeración de agua independiente, medidas antifricción y turbo con álabes variables de funcionamiento neumático perfeccionado. 

El motor turbodiésel recibe un gran número de mejoras para que emita menos emisiones y su consumo sea inferior.
Además, el radiador de aire del sistema de sobrealimentación está integrado ahora en el colector de admisión con lo que los recorridos de los gases son más cortos. En la misma línea el sistema de recirculación de gases de escape se ha optimizado para reducir las pérdidas de flujo. Un sistema SRC de post-tratamiento de los gases de escape permite reducir a niveles muy bajos las emisiones de óxidos de nitrógeno.

Son más las medidas que incorpora esta versión ultra para reducir al máximo el consumo. Dispone de modificaciones en la aerodinámica en los bajos y neumáticos de baja resistencia a la rodadura (225/50 R17) en sus llantas de aleación de 17”. 

Gracias a todo ello se logra un consumo medio declarado de 4,3 l/100 km y unas emisiones de CO2 de sólo 109 gramos por kilómetro. Todo ello combinado con unas prestaciones más que destacables para un sedán diésel con motor de alta eficiencia. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos y alcanza una punta de 221 km/h.

Realizamos un viaje Barcelona-Almería-Barcelona para comprobar si su consumo de 4,3 l/100 km es o no real.
En nuestra prueba llevamos a cabo un viaje de larga distancia Barcelona-Almeria, más de 800 kilómetros por trayecto, con un total de 2.000 kilómetros. En el recorrido que transcurrió íntegramente por autopista a ritmo constante logramos un consumo de sólo 5,4 l/100 km. Una cifra muy ajustada si tenemos en cuenta que el vehículo contaba con cuatro pasajeros y que el maletero iba cargado de equipaje.

Los 63 litros de capacidad de su depósito de carburante le confieren una autonomía real de más de 1.000 kilómetros. Es importante tener en cuenta que esta versión para reducir las emisiones contaminantes recurre al AdBlue, para el cual dispone de un depósito a parte de 20,5 litros.

Dinamismo intachable

El elevado nivel de aislamiento acústico del habitáculo es uno de sus puntos fuertes a la hora de realizar largos recorridos en vía rápida.
La tracción delantera no es la configuración más óptima para un deportivo, no obstante, Audi ha logrado un buen compromiso de la mano del A5. Las prestaciones del motor 2.0 TDI con este nivel de potencia no llegan a desbocar al tren delantero. 

Acelerando con decisión se puede comprometer la capacidad de tracción de los neumáticos de baja resistencia a la rodadura del eje anterior. Si bien la versión ultra sólo puede ser de tracción delantera, si nos planteáramos otra motorización merecería la pena decantarse por el plus de seguridad y efectividad que aporta el sistema de tracción integral quattro. 

Otra “limitación” del ultra es que sólo está disponible con una caja de cambios manual de 6 relaciones. Los desarrollos de transmisión de su caja de cambios manual de seis relaciones son más largos en las últimas marchas. La caja automática con doble embrague y siete relaciones S tronic es mucho más cómoda en el día a día.

Sus muelles ofrecen la firmeza necesaria para aportar una gran estabilidad en zonas viradas pero a su vez filtran bien las irregularidades del asfalto.

Los muelles ofrecen una destacable firmeza en zonas reviradas y a su vez, filtran muy bien las irregularidades del firme y neutralizan con gran confort los baches que se cruzan en nuestro camino.

En carretera secundaria ofrece un tacto deportivo de verdad. En todo momento el volante transmite con nitidez lo que está pasando y además sientes que se trata de un coche con una destacada rigidez torsional. Se muestra noble y seguro en todo momento.

En autovía brilla con luz propia. El nivel de aislamiento acústico también acompaña a la hora de disfrutar un silencio casi sepulcral dentro del habitáculo. Un SUV equivalente es mucho más ruidoso debido a su peor aerodinámica.

En resumidas cuentas

Si tuviera que escoger un A5 Sportback me quedaría un 2.0 TFSI 225 CV quattro S tronic, lástima que cuesta 50.000 euros.
¿Por qué la gran mayoría de conductores piensan en un SUV o en un break cuando la familia crece? Los sedán de 5 puertas son una opción a tener en cuenta, sobre todo para aquellos que valoran la deportividad y el diseño. 

Su motor aporta 13 CV extra y declara 0,5 l/100 km menos de consumo frente al 2.0 TDI 150 CV. No obstante, la versión ultra supone un sobre precio de 1.300 euros con respecto al 2.0 TDI 150 CV, un plus difícil de justificar. 

Un 2.0 TFSI con 225 CV quattro S tronic sería perfecto, lástima que debamos pagar 10.000 euros más y que a su vez su consumo sea notablemente más elevado que el del 2.0 TDI 163 CV ultra. No se puede tener todo en esta vida.

Opinión del experto

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