Toyota GR Supra: Vuelve la leyenda

22 de mayo 2019

Presentación
Néstor Abarca

Néstor Abarca

Toyota

17 años, ese es el tiempo que hemos tenido que esperar los amantes de los deportivos japoneses para volver a ver por las carreteras de todo el mundo al Toyota Supra, un mito donde los haya. La quinta generación parte de una colaboración con BMW. Comparte el chasis con el BMW Z4, el motor también es de BMW y en el interior hereda muchos componentes provenientes de la firma babara. Su precio es de 69.900 euros y se pone a la venta en octubre.

El Toyota Supra nació en 1978 con el propósito de convertirse en la punta de lanza de la deportividad de la firma nipona. Hasta la quinta generación, el modelo que hoy probamos, la historia del Supra está plagada de éxitos, siendo quizás la cuarta generación la más conocida entre el público de menor edad por su papel protagonista en la exitosa película The Fast and the Furious, protagonizada por el hoy ya difunto Paul Walker junto a Vin Diesel.

Los más jóvenes conoceréis la cuarta generación del Supra gracias a su papel protagonista en The Fast and The Furious. Pero la primera generación data de 1978.
Ese modelo se dejó de fabricar en 2002, y aunque han pasado 17 años desde su desaparición, los amantes de los deportivos japoneses sabíamos que tarde o temprano el mito volvería a las carreteras.

El nuevo Supra añade las siglas GR de Gazoo Racing a su nombre, convirtiéndose así en el primer modelo 100% "GR" de la firma japonesa.

Como muchos ya sabréis, el nuevo Toyota GR Supra nace de una colaboración con BMW. Comparte plataforma con el Z4, la mecánica y también muchos elementos de interior pertenecen a la firma babara. Pero según nos aseguran desde la propia Toyota, en el desarrollo, el ajuste y en la puesta a punto del chasis, cada marca siguió su propio camino.

Estética japonesa

Aunque comparte multitud de elementos con el BMW Z4, estéticamente no se parecen en nada. Además, el alemán es descapotable y este es cupé.
En cuanto al diseño, tampoco hay dudas: uno es descapotable y este es coupé. Además, la estética exterior tan japonesa del Supra lo hace inconfundible. Se agradece que Toyota haya conservado la línea presentada con el concept car FT-1, muchas veces nos quejamos de que el modelo que llega a la serie no tiene nada que ver con el prototipo expuesto previamente, pero en este caso es un coche bastante parecido.

Mide 4,38 metros de largo, 1,87 m. de ancho y tan sólo 1,30 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,47 metros.

Delante destaca un frontal con tres grandes tomas de aire y un capó que cae hacia el frontal en forma de nariz. Los estilizados faros LED y unos apéndices aerodinámicos situados en los extremos laterales le aportan un toque más agresivo aún a la vez que deportivo. Personalmente esta es la parte que menos me ha convencido del coche, ya que la encuentro demasiado agresiva y recargada. Ese morro en forma de nariz que comento tampoco me ha convencido demasiado pero, como se suele decir, para gustos colores.

El diseño está basado en el concept car FT-1 del que hereda muchos rasgos. Por fin un coche que se parece al prototipo.
La carrocería está esculpida con infinitas líneas redondeadas pero muy marcadas a su vez, destacando sobre todo los grandes pasos de rueda traseros. La zaga queda presidida por un alerón de tipo cola de pato muy bien integrado con el resto de las líneas del vehículo. Completan la trasera los grupos ópticos horizontales muy finos y un gran difusor inferior que agrupa las dos salidas de escape y la luz antiniebla y de marcha atrás en un indicador que parece sacado de la F1. Como en el frontal, este difusor termina en dos apéndices aerodinámicos situados a los costados.

El habitáculo está desplazado hacia atrás y los ocupantes se sientan prácticamente sobre el eje trasero. De esta forma se logra ajustar el reparto de pesos entre el eje delantero y el trasero en un 50/50. Un parabrisas muy inclinado y los pilares delanteros pintados en negro dan la sensación de cúpula y de techo flotante a la vez.

Las llantas de 19 pulgadas, los neumáticos Michelin Pilot Super Sport con marcaje y los frenos deportivos Brembo son parte del equipamiento de serie.
Las llantas son de 19 pulgadas de serie y dejan ver en su interior grandes equipos de freno firmados por Brembo con pinzas de cuatro pistones en las ruedas delanteras. Por su parte, los neumáticos que monta de fábrica son unos Michelin Pilot Super Sport con marcaje específico, desarrollador especialmente para este modelo, en medidas 255/35 delante y 275/35 detrás.

Interior alemán

La primera sensación cuando abres la puerta y te sientas en el interior del nuevo Supra es extraña y familiar a la vez. Para empezar, nos encontramos con un diseño muy sobrio, con líneas rectas y sin demasiados adornos. Es claramente un diseño más alemán que japonés.

El diseño interior es más alemán que japonés. Además hereda directamente de la firma bávara muchos elementos.
El salpicadero queda presidido por una gran pantalla de 8,8 pulgadas del sistema de infoentretenimiento y una consola central con todos los botones bien agrupados… que nos resultan familiares. El cuadro de instrumentos es completamente digital, con una pantalla también de 8,8 pulgadas pero con algunas divisiones para los diferentes indicadores.

Cuando digo que me resultan familiares algunos elementos, quiero decir que son de BMW. Pero no del actual Z4, sino de modelos actuales y anteriores de la firma alemana. El volante multifunción con sus levas integradas es de BMW, las palancas de detrás del volante son de BMW, el sistema multimedia con navegación es el mismo que el de BMW, que además se controla de forma táctil o mediante el selector giratorio i-Drive de BMW, el pomo del cambio es BMW, el climatizador es BMW e incluso el selector de las memorias de la radio es BMW.

El nivel de acabado es muy alto y la calidad de los materiales resalta un nivel de cuidado excelente.
¿Esto es malo? Yo creo que no. Gracias a la incorporación de todos estos elementos el habitáculo del Supra se percibe de calidad, con muy buenos materiales utilizados y con un nivel de ajuste fantástico. Algo que, sinceramente, le falta a muchos modelos de la firma japonesa.

Los asientos y el volante están tapizados en cuero y pueden pedirse en acabado bitono. Además, el fabricante japonés ofrecerá distintos acabados y revestimientos para decorar el interior al gusto del consumidor.

La postura de conducción es muy deportiva gracias a la situación tan baja de los asientos. Tienen todo tipo de regulación eléctrica, desde la posición, el ajuste de las lumbares e incluso podemos abrir o estrechar las aletas laterales para mejorar la sujeción lateral. Por si fuera poco, además, son calefactados.

Tanto la pantalla multimedia con navegación como el cuadro digital son de 8,8 pulgadas.
Pese a que en general está muy bien, el interior tiene una pequeña pega, y no es otra que la ausencia de algunos huecos portaobjetos o el tamaño de estos. Por ejemplo, la guantera es minúscula, en las puertas apenas se pueden dejar las llaves y poco más, no tiene un cofre central y bajo la consola sólo podremos dejar el teléfono en el hueco destinado a la carga por inducción.

El maletero ofrece una capacidad de carga de 290 litros sí o sí. No hay doble fondo ni tampoco la posibilidad de abatir asientos traseros porque no los tiene. A diferencia de la cuarta generación del Supra que era un 2+2, este es un biplaza puro y duro.

El maletero ofrece una capacidad de 290 litros, que no está mal para tratarse de un biplaza.
El portón del maletero se abre apretando un botón situado en la puerta del conductor. No, no puede abrirse desde atrás. La boca de carga tampoco es demasiado benévola para cargar bultos de gran tamaño por sus formas laterales, pero en general no es un mal maletero para tratarse de un coche de dos plazas. En concreto son 9 litros más respecto al BMW Z4. Si los grandes altavoces traseros se hubiesen integrado mejor, quizás se hubiesen podido ganar unos litros extra y como curiosidad, se integra un pequeño extintor “por si acaso”.

Un motor ya conocido

Bajo el capó se esconde el mismo propulsor que monta el BMW Z4 M40i. Se trata del 6 cilindros en línea dispuesto en posición longitudinal con 3.0 litros de cilindrada, turbo, 340 CV y 500 Nm de par motor entre las 1.600 y las 4.500 rpm. Todo ello va asociado a un cambio automático por convertidor de par con 8 relaciones con tracción, o propulsión, únicamente a las ruedas traseras.

El motor también es de origen BMW. Es el mismo que monta el Z4 M40i. Es un 6 cilindros en línea con 3.0 litros de cilindrada, turbo, 340 CV y 500 Nm de par.
Según su ficha técnica, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos y puede alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h limitada electrónicamente. En cuanto al consumo, algo que no pudimos medir en esta toma de contacto, la firma expone un consumo combinado según la homologación WLTP de entre 7,1 y 8,2 l/100 km, con unas emisiones de CO2 de 162 a 187 g/km.

Monta suspensión delantera de tipo McPherson y trasera de cinco brazos con la estructura aligerada mediante aluminio y acero para rebajar el peso total del vehículo, que no es liviano precisamente: pesa 1.495 kg.

Mediante un cambio automático de 8 relaciones se envía la potencia únicamente a las ruedas traseras. Acelera de 0 a 100 en 4,3 segundos y alcanza los 250 km/h de punta.
Según lo que nos contaron los propios ingenieros japoneses presentes en este día de pruebas, el nuevo Toyota GR Supra tiene una rigidez estructural superior a la del superdeportivo Lexus LFA y un centro de gravedad aún más bajo que el del Toyota GT86.

La firma japonesa también ofrece otras dos variantes con motor de cuatro cilindros y dos litros de cilindrada con potencias de 197 y 258 CV. También de origen BMW, pero no hay confirmación de que acaben llegando a España.

Para la carretera... ¡y para el circuito!

No es un coche tan radical como pensaba, aunque eso no significa que sea un modelo cómodo para el día a día.
Las primeras sensaciones al volante han sido bastante buenas, o cuanto menos sorprendentes. Quizás venía con la idea preconcebida de encontrarme un coche extremo, muy deportivo… pero la realidad es que el nuevo Toyota GR Supra presenta un equilibrio entre deportividad y usabilidad bien conseguido.

Con ello no me refiero a que se trata de un coche confortable, porque no lo es, sino que no es tan radical como esperaba en un principio. Es un coche que se puede usar perfectamente por la calle a diario, con dos grados de dureza de la suspensión que podremos regular mediante los modos de conducción, y que ofrecen un comportamiento más neutro o más deportivo. En cualquiera de los dos modos, la suspensión no llega a ser demasiado seca en ningún caso pero, eso sí, mantiene perfectamente aplomado al Supra a la carretera.

En carretera se siente muy ágil, especialmente en los cambios de trayectoria. La carrocería balancea ligeramente, no es una tabla.
La dirección es otro punto fuerte de este coche. Es de cremallera y cuenta con asistencia eléctrica montada en la propia cremallera. Se trata de una dirección precisa, directa y lo mejor de todo es que es bastante informativa.

En cuanto al motor, sinceramente es uno de los puntos donde hay que pararse un momento. Declara 340 CV pero parece que tenga más. Gracias a sus 500 Nm de par, ya desde bien abajo se percibe muy lleno y se estira sin cesar hasta casi las 7.000 rpm. Vamos, que siempre hay fuerza y potencia cuando hundimos el pedal del acelerador.

Había leído reportajes de algunos compañeros de otros medios que ya lo habían probado y en muchos de ellos uno de los denominadores comunes era que el nuevo Supra no sonaba. Pues yo no estoy de acuerdo con ellos. Vale que no es una monstruosidad lo que emite por los escapes pero a mí me ha gustado: potencia justa, sin estridencias y con algunos petardeos cuando soltamos el gas.

El motor empuja con muchísima fuerza en cualquier rango de revoluciones. Los 500 Nm de par están disponibles ya desde las 1.600 rpm.
En carretera se muestra ágil en los cambios de trayectoria, balancea poco pero no es una tabla y aunque la visión no es muy buena tanto hacia adelante como hacia atrás, es un coche que se agradece de conducir.

Las ayudas a la conducción son bastante intrusivas en todos los aspectos. Con ellas conectadas es prácticamente imposible hacerlo patinar. Los que estéis interesados en uno de estos, debéis saber que se pueden desconectar por completo, pero yo no lo recomendaría en carretera ya que la trasera es muy juguetona.

¿Te gusta ir de "trackday" de vez en cuando? Con este coche te lo vas a pasar muy, pero que muy bien.
La prueba en circuito siempre es bienvenida en estos casos por la simple razón de poder poner a prueba al máximo todas las cualidades de un coche en un entorno seguro. El trazado del Jarama es uno de los más bonitos de España, pero también una prueba dura para cualquier coche por sus curvas lentas, rápidas, subidas, bajas y peraltes. En este escenario el nuevo Toyota GR Supra demostró que no solo está hecho para la carretera, sino que también es uno de los coches más divertidos que se pueden conducir en la actualidad.

Con todos los controles desconectados las cosas se ponen más serias. Cuando en carretera la trasera solo se insinuaba, aquí en la pista, y sin la electrónica que nos ayude, es un festival de derrapes cuando abrimos gas a fondo en medio de la curva. También se puede ir fino, por la línea y muy deprisa, sólo hay que tener buen tacto con el acelerador y la dirección, pero lo mejor de todo es que cualquiera de las dos opciones es perfectamente válida.

Con las ayudas desactivadas por completo puedes sentirte como un auténtico "DK" (Drift King, rey del derrape) ya es que es muy fácil controlar sus reacciones.
Tiene la potencia justa para no llevarnos un buen susto si nos pasamos con el gas y su comportamiento es más bien noble que radical. Es un coche que se mueve bastante, pero tiene unas reacciones muy neutras que te informan en todo momento de lo que está pasando. Del mismo modo también resulta bastante fácil domar a la bestia con un contravolante si la cosa se pone fea.

El único punto que no me ha acabado de convencer es la mordiente de los frenos, y me parece hasta “sospechoso”. Como os he comentado unas líneas más arriba, monta frenos firmados por Brembo con pinzas de cuatro pistones en las ruedas delanteras. Su comportamiento es intachable en carretera a ritmos medio-elevados, pero en circuito la fatiga ya se notaba desde la primera vuelta, perdiendo poco a poco su capacidad para detener con contundencia al vehículo. Si tuviera un GR Supra, le pondría unas pastillas un poco más deportivas.

Me encanta ir a probar un coche con una primera idea en la cabeza. Sabía que me iba a gustar, pero no esperaba que tanto...
En resumen, el nuevo Toyota GR Supra no defrauda lo más mínimo. Es un coche que podría usarse perfectamente para el día a día sin sufrir las consecuencias de una puesta a punto demasiado extrema. Es un coche muy ágil que se desmarca ligeramente del BMW Z4 al ofrecer un punto más picante. Y también es un coche perfecto para un trackday en circuito. La única pega… es su precio.

Precio y equipamiento

El Toyota GR Supra viene cargado de equipamiento de serie al que no le falta prácticamente de nada. A las ya mencionadas llantas de 19 pulgadas, a la suspensión variable adaptativa o a los frenos deportivos se le suman otras características como el climatizador bizona, el control de crucero adaptativo con arranque y parada automático, el acceso y arranque ni llave, el volante y los asientos forrados en cuero o las dos pantallas digitales de 8,8 pulgadas, una para el cuadro de instrumentos y otra para el sistema de infoentretenimiento con navegación incluida de serie.

Una de las pocas cosas que mejoraría del coche son los frenos. No se si es porque los de mi unidad de pruebas estaban ya "tocados" pero en dos vueltas estaban casi fundidos.
Los faros delanteros son adaptativos y full LED, también equipa sensores de lluvia y luces, cámara de visión trasera, 10 altavoces, conexión Apple CarPlay, servicios conectados como la información del tráfico en tiempo real y un gran paquete de elementos de seguridad GR Supra Safety Sense+ que incluye, entre otros, el sistema de precolisión con detección de peatones y ciclistas, alerta de cambio involuntario de carril con asistencia a la dirección, alerta de tráfico cruzado posterior, sensores de aparcamiento con frenada de emergencia automática, alarma, control de presión de los neumáticos o la función E-Call, que envía una alerta automática con la ubicación exacta a los servicios de emergencia en caso de accidente.

El equipamiento de serie está a la altura de lo esperado. Los faros direccionales LED vienen de serie.
Ahora viene lo menos bueno. El nuevo Toyota GR Supra tiene un precio de 69.900 euros. Es una cifra prácticamente calcada a la del BMW Z4 M40i (70.100 €) y superior a la de algunos modelos de su competencia. Por ejemplo, un Porsche 718 Cayman parte de poco más de 60.000 euros, un Audi TT Coupé hace lo propio desde 42.220 euros o un Nissan 370Z Nismo de 344 CV cuesta 45.430 euros.

A mi parecer, es un precio realmente elevado…

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