Renault Captur TCe 120 EDC Zen Energy: Reafirmación

26 de diciembre 2017

Pruebas
Jaume Gustems Casado

Jaume Gustems Casado

Asensi Carricondo

Hace ya 4 años que el Renault Captur inició su andadura comercial, con éxito, dentro de un segmento, el de los SUVs de poco más de 4 metros de longitud, extremadamente competitivo. Aquí tenéis una comparativa con los principales protagonistas del mercado. El Captur acaba de recibir una pequeña actualización, que se ha traducido en algunos (pocos) cambios estéticos y una mejora de sus acabados interiores y equipamiento. 

Esta versión del Renault Captur con motor de gasolina de 120 CV destaca por su suavidad y confort de marcha.
¿Resulta esto suficiente en un segmento que este 2017 y durante todo el 2018 va a ser el protagonista indiscutible del sector? Quizás sí, teniendo en cuenta que este modelo de Renault cuenta con una base sólida si analizamos su relación calidad/precio, estética y comportamiento general. Las cifras de matriculaciones hasta ahora lo demuestran. Pero cuidado, porque acaban de llegar al mercado el Seat Arona, y los coreanos Kia Stonic y Hyundai Kona, entre otros. Está claro que el segmento de los B-SUV ha explotado; se suman nuevos competidores y se pone más interesante que nunca. 

El Renault Captur sigue siendo un SUV sin demasiadas pretensiones deportivas. El tarado de suspensión es suave, y aunque el guiado en curva es bueno, la carrocería balancea un poco.
Difícil lo va a tener el Renault Captur para mantener el excelente nivel de ventas que ha llevado hasta hoy día, pero no hay duda de que el restyling refresca convenientemente su atractivo para el gran público.

Detalles 

Los cambios estéticos son muy pequeños. Se localizan en la parte delantera del coche. En la parte inferior del paragolpes se han colocado unas nuevas luces diurnas con forma de C, más llamativas y acordes con la firma lumínica que identifica desde ahora a los productos de la marca francesa. También un nuevo junquillo cromado que envuelve la calandra y la forma diferente de la protección frontal rematan esta renovada imagen.

En la parte trasera del coche también podéis ver el nuevo diseño del protector. El resto permanece sin cambios. El Captur ofrece ahora varios diseños de llantas, que en la unidad que probé, con acabado Zen Energy, eran unas de 17” con diseño Emotion en color negro. 

El interior no cambia con la actualización recibida, pero sí el tacto y aspecto de algunos materiales. La sensación de calidad percibida es alta.
Una de las características que siempre han definido al Captur es el color de carrocería bitono, una opción que permite hacer una unidad personalizada y diferenciada, eso sí, a un coste extra. No todas las versiones de la gama pueden pedirse con carrocería en bitono, sólo las intermedias y altas. El Captur que probé venía pintado en un color Marfil Delhi con el techo en negro (514 €). 

De la misma manera, es posible personalizar el interior. Hay 6 packs en colores diferentes: Marfil, Azul Océano, Caramelo, Rojo, Cromo Satinado y Cromo Pátina. En la unidad probada el interior tenía detalles en color marfil, para ir a conjunto con el exterior. Básicamente se localizan en una moldura de ese color en la parte superior de la guantera del pasajero. 

En las plazas traseras se echa en falta un reposabrazos central.
Este salpicadero es prácticamente igual al que podemos encontrar en un Renault Clio. Cambian algunos detalles, como la disposición de las rejillas de ventilación, pero el resto es calcado.

La vista se nos va a la pantalla del sistema de información y entretenimiento R-Link, que junto con los mandos de la climatización conforman la parte superior de la consola central. En la inferior encontramos un hueco con tomas USB y Aux, un botón de arranque y la palanca del cambio, que ahora tiene un diseño un poco diferente. La diferencia respecto al anterior Captur radica en los materiales de acabado, un poco más refinados. Otro detalle se centra en los paneles de las puertas, que tienen una disposición de los mandos de control de los retrovisores un poco diferente.  

Mejores acabados


El piso del maletero ofrece una cierta modularidad, para distribuir mejor la carga o ampliar ligeramente el espacio.
El diseño en general es muy agradable y se percibe ergonómico. Ahora un poco más, ya que cambia la forma de los asientos, que además, incorporan una funda desmontable, algo raro de ver en este tipo de crossovers. 

Y es que el Captur sigue siendo un SUV con una buena atención al detalle, como demuestra el compartimento con tapa en la parte superior del salpicadero o la generosa guantera del pasajero con sistema de apertura tipo cajón. 

La conectividad ha mejorado en esta última entrega del Renault Captur. El sistema R-Link es intuitivo y fácil de utilizar.
No obstante, hay algunas lagunas de equipamiento, incluso en esta versión con acabado medio-alto. Me refiero a la ausencia de apoyabrazos central en las plazas traseras, que aún así, son claramente más aptas para dos adultos que para tres.

El maletero ofrece una capacidad de 377 litros, que podemos incrementar hasta los 1.235 litros abatiendo los respaldos de la segunda fila. La operación es sencilla, mediante sendas palancas en ambos respaldos. Queda un piso bastante plano y un espacio de carga muy aprovechable. Para aprovechar al máximo el espacio se puede colocar la bandeja del piso en una posición inferior. Más abajo encontramos una rueda de galleta. 

Buscando el confort


El cambio automático EDC de 7 velocidades tiene un comportamiento excelente y suficientemente rápido para el carácter de este SUV.
No hay nada nuevo en el comportamiento del Renault Captur después de esta actualización. Sigue siendo un SUV con un carácter tranquilo, que transmite una sensación de facilidad en todas las maniobras. Su chasis ha sido desarrollado para dar confort a los ocupantes, sin ninguna pretensión deportiva. Por ese motivo, tiene unas suspensiones con un tarado suave. Se perciben algunas inclinaciones de la carrocería en las curvas, pero no son exageradas, y el guiado del coche siempre es fácil y noble. 

De la misma manera, el motor de gasolina muestra un carácter acorde al del coche. Ofrece 120 CV, una potencia óptima para las posibilidades de uso de este SUV. Lo probé unido al cambio automático EDC de 6 velocidades, de tipo doble embrague, que tiene un funcionamiento rápido y preciso, sin objeciones. No obstante, sí que encontré a faltar un poco de empuje a bajas vueltas, muy probablemente provocado por la entrega de par máximo, 205 Nm, en un régimen un poco alto, a partir de 2.000 r.p.m. Eso obliga a un mayor resbalamiento del cambio en las aceleraciones en parado, y con seguridad, penaliza el consumo en ciudad: 9,8 l/100 km. es lo que nos registró de media callejeando en el entorno urbano de Barcelona. El consumo medio durante los días que lo tuve en mis manos se situó, no obstante, en 7,7 l/100km. 

El acabado Zen monta de serie entrada y arranque sin llave y conexiones para todo tipo de dispositivos.
Por lo tanto, si sois muy sensibles al consumo, es preferible optar por una versión diésel, aunque a costa de un menor refinamiento en el funcionamiento mecánico y un precio de compra un poco más alto. La versión diésel con cambio automático tiene 90 CV de potencia máxima y un consumo oficial de 4 l/100km, frente a los 5,5 que dice Renault que gasta ésta de gasolina más potente. El otro motor diésel, un dCi de 110 CV unido a un cambio manual, gasta un poco menos: 3.9 l/100km. 

Pensad que ese consumo oficial se multiplica exponencialmente en un uso “real”, como ha quedado demostrado, una vez más, en esta prueba. 

Muy bien equipado


El Renault Captur quiere seguir siendo uno de los todocaminos superventas en el mercado español, a pesar de la creciente competencia que le acecha.
El Renault Captur con el acabado que veis en las imágenes, Zen Energy, trae de serie volante forrado en cuero, tarjeta de apertura y arranque de tipo “manos libres”, climatizador, retrovisores eléctricos, sistema MediaNav con pantalla táctil de 7”, faros antiniebla con función de giro, asistente a la frenada de emergencia, control de presión de neumáticos, luces diurnas LED, faros full LED, ayuda al aparcamiento trasero y llantas de 17”, entre otros. Esta unidad montaba como extras el sistema R-Link Evolution con sistema Bose (1.039 €) y el techo solar (571€), entre otros. 

Por lo tanto, la calidad y cantidad del equipamiento también es notable, y sigue siendo uno de los puntos atractivos de este SUV. Esa versión intermedia-alta ya viene bien equipada de serie, y por menos de 2.000 euros de extras consigue un nivel de refinamiento y confort interior muy destacable. Su PVP de tarifa es de 21.709 euros,  en la línea de sus competidores. Y es que el marcaje en este sector es férreo, y las diferencias, como ocurre muchas veces, las marcan los detalles. 

Opinión del experto

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