Porsche Macan

19 de febrero 2014

Presentación
Jaume Gustems Casado

Jaume Gustems Casado

Porsche

¡Macanudo!


Con el Macan, Porsche entra en el segmento de los SUV's compactos de lujo.
Porsche es una marca que siempre busca ser la referencia en todo lo que hace. Ha sido así a lo largo de la historia y sigue siéndolo en 2014, 66 años después de la fabricación de su primer modelo en serie, el Porsche 356. A lo largo de su historia, la marca alemana ha llegado a sorprender a propios y extraños, con modelos que rompían con lo conocido y que podían considerarse hasta cierto punto arriesgados. El ejemplo más reciente lo tenemos en el Porsche Cayenne, que llegó en 2003 para establecer una nueva referencia en el segmento de los SUV de  lujo.

El Cayenne fue un coche en su día criticado por los más puristas de la marca, que no vieron con buenos ojos que Porsche entrase en el mercado del todoterreno o SUV, bastante alejado del de los deportivos. Al margen de un debate que personalmente considero superado, la realidad es que hasta el momento, el Cayenne ha tenido un enorme éxito comercial y ha supuesto una considerable fuente de beneficios para la marca. 

Porsche quiere ahora repetir la experiencia, y una década después del lanzamiento del Cayenne vuelve a sorprender con el Macan, un todocamino de menos de cinco metros de longitud con el que la marca entra por primera vez en el segmento de los SUV compactos de lujo. Porsche ha creado un “mini Cayenne”, aunque en realidad poco tenga que ver con él, excepto algún parecido en el frontal.

La base del Macan es la misma que la del Audi Q5, pero adaptada convenientemente para darle el carácter deportivo que se espera en un Porsche. Según los responsables de la marca, dos terceras partes del chasis del Q5 se han modificado para adaptarse a las características deseadas en el Macan. Así, este nuevo Porsche incorpora tecnologías derivadas directamente del Porsche 911, que convierten a su chasis en uno de los más eficaces en conducción deportiva. De la misma manera, recoge del Cayenne lo mejor en sistemas de ayuda a la conducción off-road, para convertirlo en un 4x4 que, a pesar de no disponer de reductora, permite hacer todoterreno con mucha eficacia y seguridad. 

“No hemos querido hacer sólo un SUV de lujo, sino que hemos querido mostrar una vez más que somos capaces de transferir las características de un coche deportivo a otros segmentos. Hemos querido fabricar un deportivo con utilidad práctica” comentó en rueda de prensa Oliver Blume, miembro del comité ejecutivo de Porsche.   

El Macan se ha construido sobre la base del Audi Q5, pero modificada para adaptarla a las características deportivas que quiere Porsche.
La intención de la marca alemana ha sido la de crear el todocamino más deportivo de su segmento, y ciertamente, pone las cosas muy difíciles a los modelos más rácing de Audi, como el SQ5, o a las versiones más deportivas del BMW X3, como principales referencias hasta ahora. 

Puedo confirmaros esto después de haber conducido las diferentes versiones que Porsche va a poner a la venta en toda Europa a partir del mes de abril: Macan S diésel de 258 CV, Macan S gasolina de 340 CV y Macan Turbo de 400 CV, todas con motor V6 y exclusivamente con cambio de marchas PDK de 7 velocidades. Este Porsche no se venderá con cambio manual. 

El interior responde al aspecto externo: se respira deportividad, buen gusto y perfectos acabados.
Porsche Leipzig crece

Esta primera toma de contacto con el Macan se hizo en Leipzig (Alemania), en las mismas instalaciones donde se construyen los otros Porsche con motor delantero, el Cayenne y el Panamera. Porsche ha ampliado la fábrica, ha invertido 500 millones de euros y ha contratado 1.500 personas para fabricar el Macan. Sólo estos datos ya dan una idea de la importancia de este coche para la firma alemana. En Leipzig probamos el Macan en los dos circuitos disponibles, uno de asfalto y otro de off-road, además de la obligada ruta por carretera. 

El día previo a la prueba dinámica tuvimos tiempo para ver el coche y analizar su estética una vez más. La mayoría coincidiréis conmigo en que resulta difícil pensar en un Porsche que no sea atractivo estéticamente. Por supuesto, el Macan no es una excepción. Si os parece bonito en las fotos, en vivo todavía lo es más. Sus formas recuerdan en parte a las del Cayenne si lo miras de frente, ya que las nervaduras del capó, la forma de los faros típicos de Porsche, las entradas de aire y los paragolpes son similares. Visto de perfil, adopta soluciones del 911, como el techo en caída descendente al estilo cupé combinado con un pilar D muy inclinado y unos hombros que fluyen hacia el capó, remarcando el ancho eje trasero

Donde resulta más original es visto por detrás. El diseño de la zaga es “limpio”, y en él destacan especialmente las ópticas, perfectamente integradas con el portón y derivadas de las que se montan en el Porsche 918 Spyder. El alerón, la doble salida de escape y el paragolpes con difusor dan una fuerte presencia al Macan visto por detrás, y dejan claro de entrada que estamos ante un SUV con marcado carácter deportivo. Tenéis un video explicativo sobre su diseño aquí

Monta el mismo volante que el Porsche 918 Spyder, un detalle de su filosofía rácing. El manejo de este volante es toda una referencia por tacto y ergonomía.
Interior exquisito

Las referencias a los deportivos con más renombre de la marca de Stuttgart no acaban aquí. En el interior podemos disfrutar de la forma y tacto del mismo volante que se monta en el 918 Spyder. Una enorme consola central, plagada de pulsadores y en posición muy elevada, separan claramente el espacio entre conductor y acompañante. La información se centraliza en un bonito cuadro de instrumentos, con el cuentarrevoluciones en posición central y una pantalla a mano derecha para ver los datos del ordenador de a bordo y el navegador, y la típica pantalla táctil en el centro del salpicadero. 

Lo único que aparenta ser complejo es el gran cuadro de botones de la consola central, que recuerdan a los de un avión. Porsche sigue la filosofía de “un pulsador para cada función”, contraria al minimalismo y la simplicidad que poco a poco se impone en el sector. El manejo de toda esta botonería es sencillo, pero la realidad es que en un primer momento confunde. 

La consola central parece inspirada en la de un avión. Demasiados botones, a los que hay que acostumbrarse.
Como ya es normal en Porsche, los acabados de este interior son perfectos. Los materiales utilizados son de calidad y todo se encuentra al nivel esperado en un coche que tiene un precio de partida de 65.664 euros (Macan S Diésel), pero que puede alcanzar los 93.103 euros (Macan Turbo) sin contar extras. 

El Macan puede utilizarse perfectamente como vehículo familiar, pero debéis tener presente que su fuerte no es el espacio en las plazas traseras. Por lo que vi en este primer contacto (hará falta comprobar su habitabilidad en una prueba más en profundidad), el espacio atrás es simplemente correcto. Es el que se espera en un compacto de su tamaño, pero tirando a la baja. Y es que hay algunos aspectos criticables, como el escaso ángulo de apertura de las puertas, la caprichosa forma de la boca de entrada (condicionada por la fuerte inclinación del pilar) o la típica incomodidad que supone para el pasajero central la presencia del túnel de transmisión. El volumen del maletero también es bueno (500 litros) pero está algo por debajo del que ofrecen un Q5 o un X3, por ejemplo. 

Estas son las plazas traseras, cómodas y lujosas, aunque parecen algo justas de espacio.
La posición de conducción a bordo del Macan se acerca más a la de un turismo deportivo que a la de un todocamino. Para que tengáis una referencia, el asiento del conductor se sitúa 70 mm. más bajo que en un Cayenne. Por otro lado, los asientos deportivos envuelven y sujetan el cuerpo perfectamente, lo que unido a un volante en posición bastante vertical y la espectacular consola central en posición elevada, generan una sensación muy deportiva sin haber arrancado todavía el coche. La llave, por supuesto, está a mano izquierda.

Motores V6 y sólo cambio automático

Cualquiera de los tres motores disponibles, el diésel o los dos de gasolina, funcionan con un nivel de eficacia y suavidad notables. El diésel es un V6 turbo de 3 litros, fabricado por Audi y derivado del que monta el Cayenne. Da 258 CV y cuenta con una buena cifra de par máximo (580 Nm entre 1.750 y 2.500 r.p.m.), por lo que resulta altamente elástico en su entrega de potencia y par. También es un motor que gasta poco: 6,1 l/100 km de media. Su asociación con el cambio PDK de doble embrague es perfecta: responde con contundencia desde el primer recorrido de acelerador, y estira más rápidamente de lo que esperas en un diésel. Sin duda, el Macan S Diésel es la opción ideal para acceder a la gama Macan y además sin unos costes de mantenimiento excesivos. 

El maletero tiene una capacidad de 500 litros y se beneficia de unas formas muy cuadradas. El portón es eléctrico.
Si buscáis la máxima deportividad, cualquiera de los dos motores de gasolina V6 biturbo, el 3 litros del Macan S y el 3,5 litros del Macan Turbo, pueden satisfacer vuestras expectativas. Ambos motores son nuevos, desarrollados y fabricados íntegramente por Porsche en Zuffenhausen. Cuentan con el sistema Variocam Plus de ajuste variable de los árboles de levas y un sistema mejorado de inyección directa. Funcionan de forma muy refinada, y tienen un consumo razonable: entre 8,7 y 8,9 l/100km de media. Responden con menor contundencia a bajas revoluciones que el motor diésel, pero a cambio estiran con increíble rapidez y contribuyen en mayor medida a dar el carácter deportivo a este SUV compacto. 

En carretera abierta difícilmente se perciben las diferencias de prestaciones entre el motor del Macan S y el del Macan Turbo. Es en el circuito donde el Turbo marca terreno: su mayor potencia lo hace salir con mayor rapidez del viraje y acercarse con mayor velocidad al siguiente. Y es que el Porsche Macan es un SUV que puede rodar en un circuito sin complejos. Para ello cuenta con un indicador de vuelta rápida en el menú del sistema de infoentretenimiento. Pero esto es sólo un detalle. Este SUV equipa gran parte de la tecnología que podemos ver en el Porsche 911, como el  Porsche Traction Management (PTM) de tracción integral, basado en un embrague de discos múltiples controlado electrónicamente que reparte el par entre los ejes en función de las necesidades. 

El Porsche Macan, y especialmente la versión Turbo, se percibe como un auténtico deportivo en circuito, aunque sea un SUV.
En el Macan, es el eje trasero el que tracciona en condiciones normales, y sólo se conecta el delantero cuando se detecta una pérdida de adherencia. El embrague puede llegar a transmitir hasta el 100% del par motriz al eje delantero si es necesario. Este sistema se complementa con un diferencial de frenado automático (ABD) que funciona de forma similar a como lo haría un diferencial autoblocante, frenando la rueda que pierde tracción y dando más par a la rueda del mismo eje. Asimismo, este diferencial funciona coordinado con el sistema PTV (Porsche Torque Vectoring Plus), que en función del ángulo de giro del volante, la posición del acelerador y la velocidad e inclinación del coche, se encarga de mejorar la direccionabilidad aplicando freno a la rueda interior de la curva, que suele ser la que pierde la tracción, y dando una fuerza extra a la rueda exterior para “empujar” y ayudar a entrar el coche en el viraje. 

Este complejo y avanzado sistema de tracción, junto con la incisiva dirección asistida electromecánica hacen que el Macan tenga un comportamiento impecable en curva. Conducir este coche es apuntar al viraje y entrar en él como guiado por raíles. También ayuda el hecho de que este SUV tiene un ancho de vía superior en el eje trasero que en el delantero, para optimizar su estabilidad y mejorar su direccionabilidad. 

Estas originales ópticas derivan de las que monta el Porsche 918 Spyder. Un buen detalle.

Electrónica a nuestro servicio

Todas las versiones del Macan equipan de serie la tecla Sport, situada en la consola central. Accionando este programa, la gestión electrónica modifica la respuesta del motor al acelerador, desplaza el punto del cambio de marcha a un régimen superior y agiliza las reducciones y modifica ligeramente el sonido del motor, para hacerlo más deportivo. Eso sí, el sonido es bastante discreto, personalmente esperaba algo más. 

De forma opcional puede montarse el paquete Sport Chrono, que permite ajustar el chasis, el motor y la caja de cambios todavía a un modo más deportivo, accionando la tecla Sport Plus. Este paquete incluye la función Launch Control, con la que el Macan puede hacer el 0 a 100 km/h en 4,6 segundos (versión Turbo).

Mide 4,69 metros de longitud, sólo 15 centímetros menos que un Porsche Cayenne, pero se ve más compacto.
Como podéis ver, el Macan puede considerarse el SUV más deportivo de su segmento si lo equipamos con todo este tipo de sistemas. Conviene puntualizar que una versión básica del Macan puede prescindir de todo ello, por supuesto. Perderemos efectividad pero ahorraremos una buena suma de dinero. 

A la hora de personalizar el Macan, podemos escoger entre tres tipos de chasis: con suspensión convencional; con suspensión convencional con PASM (Porsche Active Suspension Management), el sistema que controla de forma continua la fuerza de la amortiguación y reduce los movimientos de la carrocería; o con suspensión neumática, que también incluye el PASM y permite además rebajar la altura de la carrocería 15 mm. a alta velocidad o en conducción deportiva. La suspensión neumática también es la que permite elevar la carrocería hasta una distancia libre de 230 mm., ideal para un uso del coche en off-road. 

El Porsche Macan demuestra un buen hacer en situaciones de todoterreno. La electrónica y la suspensión neumática ayudan muchísimo a superar los obstáculos

Aptitudes casi de todoterreno

Con la suspensión neumática activada, el Macan potencia de forma sorprendente sus aptitudes camperas. Al elevar la altura libre, mejoran los ángulos característicos y podemos preservar la carrocería de posibles golpes. Este SUV aprovecha la tecnología ya conocida del Cayenne, que basándose en la electrónica, permite adecuar el comportamiento del motor, el tacto del acelerador, la distribución del par entre ejes y la velocidad del cambio para facilitar el manejo del coche en off-road.

El Macan no tiene reductora, pero la buena entrega de par de cualquiera de sus motores y la ayuda de sistemas como el control de descensos permiten trialear con un buen nivel de seguridad. En el circuito off-road que Porsche tiene en Leipzig pude poner a prueba sus aptitudes TT, y ciertamente, son mejores de las que aparenta.

No tiene reductora, pero su buena cifra de par, la eficacia del cambio y la electrónica facilitan el tránsito por zonas complicadas.
Equipado con neumáticos mixtos, el Macan permite aventurarse en una excursión campera sin demasiados complejos. La mayoría de propietarios de estos SUV’s de lujo no ponen sus coches en aprietos en la montaña, pero también es cierto que algunos quieren ser propietarios de un Porsche que sea capaz de comportarse como un todoterreno, simplemente por la seguridad que transmite saber que en un momento puntual puede sacarte de un apuro. Para ellos está destinado este paquete off-road. 

Personalizable al máximo

El listado de equipamiento, como es habitual en la marca, es extenso. Dentro del listado de opciones se ofrecen, por ejemplo, los frenos cerámicos. También podemos optar por montar las llantas de 21 pulgadas con el mismo diseño que las del 911 Turbo; o un sistema de dirección asistida plus, que varía su dureza en función de la conducción; faros bixenón con iluminación en curvas estática y dinámica; faros antiniebla tipo LED; paquete de cuero; asientos con ventilación; el Porsche Communication Management con navegador con disco duro de 40 Gb; el equipo de sonido Burmester con 16 altavoces; o los sistemas de asistencia ACC con Porsche Active Safe, de mantenimiento de carril y de asistencia al cambio de carril, entre otros. Tenéis un vídeo que muestra las características y el equipamiento del Macan Turbo aquí. 

Equipa un control de descensos que sujeta el coche en las fuertes pendientes sin necesidad de aplicarnos en el freno.
Este equipamiento demuestra que el Macan no es un Porsche menor, a pesar de que se posiciona como el Porsche más asequible a partir de este momento.

La marca germana está convencida que con el Macan van a captar nuevos clientes, muchos provenientes de otras marcas Premium. También reconocen que este SUV compacto puede canibalizar las ventas del Cayenne, aunque no apuntan a más de un 10%. Las previsiones de ventas del Macan son de 50.000 unidades el primer año.

Opinión del experto

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