Peugeot 508 SW: Salto de calidad en formato break

5 de diciembre 2018

Presentación
Néstor Abarca

Néstor Abarca

Peugeot

Tras el lanzamiento del Peugeot 508 en formato berlina, un modelo que os presentamos en este vídeo y que más tarde probamos en profundidad en su versión de gasolina de 225 CV, la firma del león pone a la venta la variante familiar 508 SW. Este “break” del segmento D calca las cualidades dinámicas descubiertas con la versión de tres volúmenes a la que le añade un generoso maletero manteniendo un atractivo diseño exterior, e interior.

La versión familiar del 508, el 508 SW, mide casi 4,8 metros de longitud.
Mide 4,79 metros de largo (4 cm más que la berlina), sólo 1,42 m. de alto y su anchura de 1,86 metros es la misma que la del modelo berlina, lo mismo que la distancia entre ejes de 2,79 metros.

Por cotas, este Peugeot 508 SW compite con otros modelos generalistas como el Volkswagen Passat Variant, el Opel Insignia Tourer o el Ford Mondeo Sportbreak, entre muchos otros. Sin embargo, la marca francesa va un paso más allá aumentando la calidad de su producto y situándolo en una posición cercana a los que conocemos vulgarmente como “premium”.

Lo cierto es que tanto el Peugeot 508 berlina como el 508 SW ha supuesto un cambio revolucionario dentro de la estructura de Peugeot, que pretende posicionarse como una alternativa de mayor calidad dentro de la gama de los generalistas de toda la vida.

Estéticamente no cambia del pilar B hacia adelante. Es en la trasera donde encontramos todas las diferencias, con una zaga bien trabajada.
En cuanto al diseño, este 508 SW adopta todos los códigos implantados en el 508 berlina. Obviamente se trata del mismo coche con el simple añadido de la parte posterior a modo de familiar. Pero no nos dejemos llevar tan rápido, los diseñadores han querido mantener ese carácter elegante y agresivo a la vez y para ello se ha puesto especial énfasis en dar con el diseño acertado para la zaga del vehículo.

El techo cae lentamente hacia la parte posterior para no comprometer la habitabilidad interior en las plazas traseras. La zaga está muy bien trabajada, tanto en sus formas como en la modernidad de sus pilotos traseros. Éstos son de tipo LED y aportan una visión en tres dimensiones idénticos a los de la berlina. Para mantener un toque deportivo, todas las versiones montan una doble salida de escape.

El acceso al maletero puede ser completamente automático o bien manual. Todo dependerá del nivel de acabado elegido. Cuenta con un umbral de carga relativamente bajo pero sobre todo bastante ámplio. La capacidad del maletero del 508 SW es de 530 litros en su configuración estándar y de 1.780 litros abatiendo los respaldos posteriores de forma automática con los tiradores situados en los lados del maletero.

La boca de carga es más baja que en el 508 berlina y a la vez también más ancha para facilitar la introducción de la carga.
El frontal obviamente es el mismo que el del 508, con la gran parrilla central, los faros Full LED y la luz diurna vertical que recuerda a unos colmillos. Éste es el nuevo lenguaje de diseño de la marca que poco a poco irá asociando a los nuevos modelos que lleguen en los próximos meses o años.

Un interior de calidad

Mis compañeros me habían hablado bastante bien del interior del 508, así que ya iba con una primera idea preconcebida. Lo cierto es que una vez acomodado en su interior, te das cuenta de que el salto de calidad que ofrece este modelo es más que notable. El diseño, el nivel de los acabados, los materiales utilizados, como el aluminio o la madera en alguna moldura del salpicadero, el cuero de los asientos o del volante… todo está realmente bien hecho.

A bordo, la sensación de calidad es generosa. Materiales, molduras y revestimientos están por encima de lo visto hasta la fecha.
Monta la última generación del puesto de conducción Peugeot i-Cockpit. Sí, ese que sitúa el cuadro de instrumentos por encima del volante y al que no logro acostumbrarme por más que lo intento. En mi caso, no encuentro la simbiosis perfecta entre la regulación del asiento y la del volante para conseguir que el aro (bueno, este volante está achatado por arriba y por abajo) no tape la parte baja del cuadro de instrumentos digital. Es cierto que en la gran mayoría de casos esto no pasa, así que, quizás, el problema en sí soy yo…

Para conocer todos los detalles, insisto, mirar el vídeo que publicamos hace unos meses con la prueba completa del 508. Seguro que os sorprenderá.

El maletero tiene una capacidad que va desde los 530 litros hasta los 1.780 con los respaldos abatidos.
Las plazas traseras cuentan con un generoso espacio tanto para las piernas como para la cabeza. La distancia al techo es 4 cm mayor que en la berlina y en este modelo se puede montar un techo practicable panorámico de grandes dimensiones para aumentar la sensación de amplitud. Además, para mejorar el confort de los pasajeros, el respaldo de la banqueta puede inclinarse hasta 27º.

5 motores para todos los gustos

La gama mecánica está compuesta por los mismos propulsores que monta la variante berlina. Es decir, se ofrece con los dos gasolina PureTech de 1.6 l. de cilindrada y con potencias de 180 y 225 CV, ambas asociadas a la caja de cambios automática EAT8 de ocho relaciones, como su nombre indica.

En diésel, se podrá elegir entre tres versiones BlueHDi con colindradas de 1.5 l. y 2.0 l. con potencias de 130, 160 y 180 CV. Todas con cambio automático EAT8 de serie excepto la menos potente, de 130 CV, que también podrá ser manual de 6 relaciones.

Hay tres motores diésel de 130, 160 y 180 CV y otros dos gasolina de 180 y 225 CV.
Todas estas mecánicas ya están homologaas siguiendo la norma Euro 6d temp, que anticipa las exigencias de la norma Euro 6d que entrará en vigor en 2020.

Durante el segundo semestre de 2019, la gama mecánica del 508 se ampliará con una versión de gasolina híbrida Plug-In (enchufable). Según los responsables de la marca, contará con un modo de conducción ZEV completamente eléctrico que ofrecerá una autonomía de 50 km según el ciclo WLTP. Lo mejor de todo es que conservará totalmente la capacidad del maletero ya que las baterías se situarán debajo de los asientos traseros y tendrá una potencia combinada de 225 CV.

Primer contacto

Peugeot nos invitó a probar esta versión familiar por las carreteras de la zona de Cascáis, en Portugal. A nuestra disposición tuvimos varias de las motorizaciones mencionadas y sólo nos quedamos con las ganas de probar los diésel de 130 CV y 180 CV.


El comportamiento de este coche es realmente bueno, transmitiendo un buen compromiso entre el confort de marcha y el dinamismo. Merece especial mención el trabajo realizado en las suspensiones, las cuales reciben una nueva puesta a punto en el eje trasero, con un refuerzo de la barra estabilizadora para adecuarse al ligero aumento de peso.

El coche es muy cómodo en vías rápidas y filtra muy bien las irregularidades de la calzada. Se muestra perfecto para realizar largos viajes de una forma cómoda y relajada. Y si con ello no tenemos suficiente, también podremos contar con masaje en los asientos para hacer más llevadero el paso de los kilómetros.

En carreteras secundarias tampoco defrauda, al contrario, hasta sorprende lo bien que responde a ritmos “alegres” por vías más reviradas. La carrocería balancea un poco pero el grado de estabilidad que presenta es realmente bueno. Forzando mucho la entrada en curva llegaremos a hacerse cosquillas, donde aparece un ligero subviraje. Nada importante y que no pueda salvar el control de estabilidad.

Sorprende por su buena relación entre confort y dinamismo. Se comporta bien tanto en vías rápidas como en carreteras reviradas.
La dirección es rápida y precisa y ofrece una desmultiplicación muy de mi agrado. Es decir, con un guiado preciso sin tener que abusar demasiado del giro del volante.

En cuanto a las mecánicas que pude probar, me gustó especialmente la de gasolina de 225 CV. Se trata de un motor que logra una agilidad al conjunto realmente buena y que a la vez permite circular en marchas largas a alta velocidad con respuesta inmediata si necesitamos un poco más de potencia. Con este motor el 508 SW adquiere un compromiso un poco más deportivo y permite disfrutar completamente de él en cualquier tipo de carretera y efectuando cualquier tipo de conducción. En contra… que gasta un poco. Si no somos cuidadosos con el acelerador no será raro movernos en torno a los 9 l./100 km.

El otro motor de gasolina, el de 180 CV, es posiblemente la opción más acertada. En este caso el consumo es relativamente más bajo, en torno a los 7 o 7,5 l/100 km, y la potencia es más que correcta para mover con soltura todo el conjunto. Lo probé con el coche descargado y se movía fantásticamente así que, al llevarlo cargado hasta los topes y con acompañantes, creo que puede cumplir a la perfección con su cometido. Como el gasolina de 225 CV (es el mismo motor), este de 180 CV es un poco ruidoso en altas revoluciones.

Con el motor de gasolina de 225 CV se muestra potente y enérgico. Sin embargo, la mecánica de 180 CV en gasolina es más racional gracias a su menor consumo.
Por desgracia sólo tuve tiempo de probar en diésel la variante de 160 CV. Esta mecánica de 2.0 litros ofrece unas prestaciones muy acordes con lo esperado. En mi opinión se posiciona como una de las alternativas en diésel que mejor le va a este coche ya que, sin poderlo probar, igual la variante de 130 CV se queda algo corta para las familias que suelan viajar cargadas asiduamente y, en el caso de la de 180 CV, no hace falta ese aumento de 20 CV extra. Esta mecánica diésel, lógicamente, es un poco más ruidosa que las de gasolina y ofrece algo más de vibraciones, pero el empuje desde bien abajo le aporta un plus en cuanto a usabilidad en el día a día. El consumo real en este caso es bastante inferior: unos 6 l/100 km de media o menos.

Todas las motorizaciones que he probado van asociadas al cambio automático EAT8 sí o sí. No hay alternativa manual. No me parece ni bien ni mal. Quizás para los más puristas alguna otra versión con transmisión manual hubiese estado bien pero tras probar estas combinaciones la sintonía entre el motor y el cambio automático es realmente buena.

Sin poder probar las otras opciones, el diésel de 160 CV se posiciona como una opción perfecta para el cliente más viajero.
El EAT8 se muestra extremadamente suave tanto al subir como al reducir marchas, ya sea de forma automática o bien en modo secuencial usando las levas fijas tras el volante. Es rápida subiendo pero un poco más lenta a la hora de reducir, especialmente si se lo indicamos de forma manual. Además, según el modo de conducción seleccionado cambiará su temperamento para adecuarse a la exigencias del tipo de conducción.

Precios

*La firma francesa Peugeot aún no ha desvelado la lista de precios oficial del nuevo 508 SW

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