Opel Grandland X: Un SUV con afán de protagonismo

29 de septiembre 2017

Presentación
Joan Dalmau

Joan Dalmau

Opel Media

Opel vuelve al segmento de moda en Europa, el de los SUV de tamaño compacto, con el nuevo Grandland X, un coche muy equilibrado, práctico, habitable, con buen maletero y bien equipado, que luchará en un mercado muy competitivo con sólo dos opciones mecánicas; un gasolina de 130 CV y un diésel de 120 CV, en ambos casos con cambio manual o automático.

La marca alemana ya había estado presente en este segmento con el desaparecido Antara, un vehículo diseñado en Corea y que compartía plataforma con el también extinto Chevrolet Captiva. Ese coche, sin embargo, nunca se vendió bien. Una estética anodina y una calidad general que no estaba a la altura de sus rivales europeos y japoneses no le permitieron brillar en un segmento en expansión.

El nuevo Grandland X, un coche que completa una gama SUV ya integrada por el también reciente Crossland X (video de este vehículo) y el Mokka X, remodelado hace un año (prueba en video de este modelo), ha elegido un camino similar y parte de un chasis ya existente desarrollado por otro fabricante, en este caso Peugeot. El Grandland X utiliza el mismo chasis y algunos de los motores del reciente Peugeot 3008 (video de la presentación de este modelo y video comparativo con el Seat Ateca).

Un SUV medio que entra directamente al corazón del segmento con motores de 120 y 130 CV, dos niveles de equipamiento y una estética atractiva.
La colaboración entre Peugeot y Opel es lógica ya que ahora ambas marcas pertenecen al mismo grupo después de que PSA cerrara la compra de Opel que, hasta hace unos meses, pertenecía a General Motors, pero el acuerdo para producir el Grandland X sobre la plataforma del 3008 data de antes de la adquisición de Opel y se cerró en el marco de un acuerdo entre PSA y General Motors para la realización de compras conjuntas a proveedores y co-desarrollo de plataformas. Este acuerdo es el mismo que ha permitido el co-desarrollo del Crossland X de Opel y del Citroën C3 Aircross (video de este modelo).

Este nuevo modelo sitúa a Opel en la pelea de uno de los segmentos más potentes del mercado, que permanece liderado por el Nissan Qashqai (video del rediseño de este modelo) y en el que han entrado coches de éxito como el Hyundai Tucson, el Kia Sportage, el Renault Kadjar o el Seat Ateca (comparativo de todos estos coches en video) y en el que llegarán nuevos actores como el Skoda Karoq (video de su presentación en el Salón de Frankfurt).

El aire de familia con los nuevos Opel: Astra, Insignia y Crossland X es innegable. La parrilla es más grande y el aspecto más robusto pero nada agresivo.
El Grandland X es un coche de estética muy "Opel", alejado de la originalidad de su primo de Peugeot. Tiene un frontal nada agresivo, con una estética emparentada con la del Astra (video comparativo entre las versiones diésel y gasolina de este modelo) y con la del nuevo Insignia (contacto con este modelo) aunque con los elementos habituales en un SUV, como la parrilla delantera más grande, un capó con líneas muy marcadas, un protector inferior y los pasos de rueda en negro.

En el lateral, Opel ha optado por la opción, tan de moda, del techo flotante en negro, lo que se consigue pintando de ese color los pilares delantero y central y parte del trasero. El techo sólo puede ser del mismo color de la carrocería o de color negro brillante, pero, en todos los casos, una línea cromada separa el techo del resto de la carrocería. Este elemento de estilo lo hemos visto en otros modelos de la marca como el Crossland X o el Astra Sports Tourer (prueba de este modelo).

La parte trasera es muy "Astra" con mucha chapa a la vista y la matrícula colocada en la parte inferior para conseguir una gran apertura del portón.
En la parte trasera, el parecido con el Astra es notable, con mucha chapa a la vista, pilotos horizontales partidos (parte en el portón y parte en el lateral del mismo), un pliegue notable justo por debajo de la luneta y un alerón de techo. El Grandland X dispone de llantas de aleación de hasta 19 pulgadas opcionales y presenta un diseño general agradable, de los que no enamorará a nadie al primer golpe de vista, pero del que nadie dirá que es feo.

Interior práctico y ergonómico

Esa misma filosofía, de gustar a todos y no crear disensiones se ha trasladado al habitáculo. Delante, el salpicadero es típicamente Opel, con la pantalla central (de 7 pulgadas de serie y de 8 con sistema de navegación opcional) bien integrada y a la altura que toca. La instrumentación es la misma que la del Astra y, en contra de lo que es habitual en los modelos del PSA, el climatizador y todos sus mandos se mantiene en la consola, en un segundo nivel, y no es accesible a través de la pantalla táctil. En mi opinión, esto es un acierto.

Salpicadero muy agradable y con todo en su sitio. Opel ha priorizado la ergonomía y y recurre a soluciones convencionales para la instrumentación y el climatizador.
La pantalla da servicio al sistema de audio, con Bluetooth para la conexión inalámbrica de equipos externos, al navegador opcional, de buen desempeño, al equipo de telefonía, que permite la integración de teléfonos móviles mediante los entornos Apple Car Play y Android Auto, a la gestión de internet y a la cámara de retrovisión y a la de 360 grados, ambas opcionales y con una resolución y una presentación del entorno pobres pese a que la trasera cuenta con la posibilidad de ofrecer una vista convencional o de 180 grados.

El acceso a internet es mediante la creación de un hotspot wifi que permite conectar diferentes aparatos. La marca ofrece de serie el sistema On Star de conexión a una central de alarmas y servicios, con llamada directa en caso de accidente y posibilidad de pedir ayuda o solicitar servicios. Las llamadas van a un centro de atención al cliente con personal disponibles las 24 horas del día.

Las plazas delanteras son muy amplias y cómodas. Los asientos tienen una certificación de confort de una asociación de especialistas médicos.
Este nuevo Opel dispone de numerosas ayudas a la conducción, la mayoría ya habituales en coches de este segmento, algunas de serie y otras opcionales, siempre en función del equipamiento. Así, están disponibles el aviso de cambio de carril, con corrección automática de trayectoria, el control del ángulo muerto (con un aviso no muy visible en el retrovisor), el aviso de posible colisión frontal, el detector de fatiga, el reconocimiento de señales de tráfico o el control de crucero activo. La marca ofrece también sistema de estacionamiento automático y los ya habituales encendido automático de faros y limpias y el cambio automático de luces cortas a largas.

En el caso de los faros, la marca apuesta por el sistema Intellilight de faros de LED activos que adaptan el haz de luz (tanto la profundidad como la anchura y la intensidad) a las condiciones de circulación. Así, en ciudad, el haz es más ancho y no tan profundo mientras que en autopista es justo al contrario y en carretera, sigue el trazado de las curvas y "oscurece" la parte central de la calzada al cruzarse con otro coche para evitar deslumbramientos.

Las plazas traseras son muy amplias, con mucho espacio para las piernas y para la cabeza. La banqueta, eso sí, no es ni deslizante ni con el respaldo reclinable.
Los asientos delanteros, que pueden ser opcionalmente calefactados y refrigerados, son grandes y cómodos. La tapicería de piel también es opcional (hay otra opción mixta de tela y piel sintética más económica) y tiene regulación de longitud de banqueta. Como siempre en los coches de la marca, los asientos son uno de sus puntos fuertes. 

En las plazas traseras destaca la cantidad de espacio disponible y la pobre modularidad. Los asientos son fijos (no son correderos a pesar de que, por espacio disponible podrían serlo) y tampoco son reclinables. La distancia entre filas es muy generosa, la plaza central es muy utilizable, tanto por comodidad del respaldo como por posibilidad de situar los pies con comodidad y la altura libre al techo es de las mejores del segmento. Familias con niños muy altos; este es vuestro coche.

Buen maletero, con 514 litros y un doble fondo (sólo para el acabado Excellence). Asientos traseros partidos 40/60.
Por lo que respecta al maletero, tiene 514 litros de capacidad (26 menos si montamos una rueda de repuesto de emergencia o el equipo de sonido de la marca Denom opcional. Una vez abatidos los asientos traseros, maniobra que puede efectuarse desde el propio maletero mediante dos tiradores en los laterales, la capacidad asciende hasta 1.652 litros. El piso del maletero tiene un doble fondo que puede situarse a dos alturas. La superior permite enrasar el piso con el umbral de carga y con los asientos traseros abatidos. Otra particularidad del Grandland X es la posibilidad de abrir el portón, automático, deslizando el pie bajo el parachoques. Este mismo gesto sirve para cerrarlo.

Nos ponemos en marcha

La primera impresión al poner en marcha el Grandland X es que uno está al volante de un 3008. El tacto del coche es muy parecido ero poco a poco esa percepción inicial cambia. Vas haciendo más kilómetros y aunque son de matiz, vas notando algunas diferencias y te das cuenta de que sí, que efectivamente, los ingenieros de Opel han hecho su trabajo.

El coche tiene un excelente equilibrio general, con una suspensión firme que, no obstante, ofrece un elevado nivel de confort.
La respuesta de los motores es la misma que en el 3008. En este apartado fui incapaz de ver diferencias. Probé las dos mecánicas iniciales, el motor de gasolina tricilíndrico de 1,2 litros y 130 CV y el 1.6 diésel de 120, ambos de PSA. El primero, con inyección directa y turbo, a pesar de ser un motor de gasolina, tiene un tacto casi de diésel, con un buen empuje desde 1.800 vueltas, una buena elasticidad y una calidad de respuesta notable para su baja cilindrada. Sin llegar a ser el Ecoboost de Ford, es de los mejores motores del segmento y tiene un consumo aceptable, de 5,5 litros homologados que se convierten en 7 reales.

El diésel es muy similar tanto en su carácter como en su respuesta. Gasta menos (entre 4 y 4,6 homologados en función de la caja, manual o automática) y hace más ruido, pero es también un motor elástico que aparenta más potencia que la que tiene en realidad, sobre todo en las recuperaciones.

Así, es difícil recomendar uno u otro. Ambos son satisfactorios en sus respectivas gamas de potencias y muy parecidos entre sí. Es evidente que el diésel gasta menos pero también es más caro de compra así que habrá que hacer números, pero eso de las ventajas del diésel en rendimiento y agrado de conducción es algo del pasado.

Los dos motores tienen un rendimiento muy parecido. Ambos son elásticos, con buena respuesta en baja y tienen consumos contenidos.
En lo que al comportamiento se refiere, dos constataciones. La dirección es menos directa que la del 3008, que es un coche algo más ágil y reactivo. El Opel tiene una dirección más lenta, sin que ello signifique que no sea precisa. Por otra parte, me pareció un coche mejor amortiguado, sobre todo en extensión. En los apoyos fuertes, el coche es más equilibrado, con menos oscilación de carrocería y menos rebote de la suspensión en los baches. Es un coche menos ágil y con bula vocación deportiva, pero con una suspensión que filtra muy bien las irregularidades de la carretera y que se muestra bastante firme.

Opel lanzará el coche en dos acabados, Selective y Excellence a un precio que parte de 25.100 euros. Este precio es superior al del Peugeot 3008 básico, pero hay que tener en cuenta que el francés tiene tres niveles de acabado y Opel prescinde del primero. A igualdad de motor y equipamiento, el Grandland X es ligeramente más barato que el 3008.

No habrá versiones 4x4 y sólo estará disponible el llamado InteliGrip, equivalente al Grip Control de Peugeot.

Estos son los precios:


Opel Grandland X 1.2 Turbo Selective: 25.100 €
Opel Grandland X 1.2 Turbo Excellence: 27.400 €
Opel Grandland X 1.6 CDTi Selective: 26.800 €
Opel Grandland X 1.6 CDTi Excellence: 29.100 €
Opel Grandland X 1.6 CDTi excellence Automático: 30.700 €

Hay que destacar además que el próximo año, la gama se ampliará con una versión diésel de 180 CV automática, también con motor PSA y con un híbrido enchufable de gasolina. No habrá, como en el caso del Peugeot, ninguna versión 4x4.

Equipamiento completo

El equipo de infoentretenimiento ofrece compatibilidad con teléfonos Android y Apple además de un hotspot para la creación de un entorno wifi en el interior.
El acabado Selective lleva de serie asistente de arranque en pendiente, llantas de aleación de 17 pulgadas con sensor de presión, climatizador, control de crucero, faros diurnos y pilotos traseros de LED, alerta de cambio de carril, reconocimiento de señales, sistema Opel On Star y radio con pantalla táctil de 7 pulgadas, USB y Bluetooth con sistema de conexión de móviles.

Las versiones Excellence añaden volante de cuero, llantas de 18 pulgadas, doble piso de maletero y asiento posterior partido, apertura y arranque sin llave y portón trasero de apertura automática con función manos libres, luces ambientales, luces de lectura traseras, asistente de aparcamiento delantero y trasero, retrovisores plegables eléctricamente, cristales traseros oscurecidos, sensor de lluvia y encendido automático de faros y alerta de ángulo muerto.

El sistema On Star de llamada de emergencia es de serie en todas las versiones.
Las opciones son muy numerosas. El techo negro cuesta 350 euros y la pintura metalizada 525, la tapicería mixta tela-cuero con asientos ergonómicos 400 y 700 si los asientos son calefactados mientras que la tapicería de cuero auténtico con ventilación y calefacción más el volante calefactable se factura a 2.100 euros. Los asientos calefactables delanteros y traseros y el volante calefactable cuestan 600 euros y los faros inteligentes 1.000. La cámara de marcha atrás tiene un precio de 250 euros, el control de crucero adaptativo cuesta 800 euros y el parabrisas calefactado otros 200.

La marca ofrece además un equipo de navegación con pantalla de 8 pulgadas y control por voz (850 euros), el cargador de móviles inalámbrico (125), un sistema de sonido premium Denom (850), llantas de 19 pulgadas (750) y el paquete All Road que incluye llantas específicas de 18 pulgadas con neumáticos All Season y el control de tracción IntelliGrip idéntico al Grip Control de Peugeot. Este paquete cuesta 600 euros en el Selective y 300 en el Excellence y la rueda de repuesto de emergencia 100 euros más.

Además, hay una serie de paquetes opcionales. El detector de tafiga jundo al sistema de frenada de emergencia, la alerta de colisión frontal y la corrección de trayectoria para la alerta de cambio de carril valen 500 euros mientras que el asistente de aparcamiento automático junto a la cámara de visión de 360 grados, el navegador, la alerta de ángulo muerto y los retrovisores plegables salen, en paquete, por 1.700 euros (1.350 en el Excelence). Opel ofrece diez colores diferentes para este coche.

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