Nissan Pulsar DIG-T 115 CV TEKNA XTRONIC

11 de febrero 2016

Pruebas
Narcís Reixach

Narcís Reixach

Eloy García

Ampliando horizontes

La parrilla en forma de V se inspira en la de algunos de sus compañeros de marca del segmento SUV. Fotos: Eloy García
La llegada del nuevo cambio automático a la gama del Pulsar supone sin duda un refuerzo para ampliar aún más las posibilidades de un compacto desarrollado en base al confort de marcha. Quien desee el nuevo X-Tronic, eso sí, debe empezar por olvidarse del diésel, pues sólo está disponible con los motores de gasolina. Para esta prueba, el propulsor escogido ha sido el 1.2 DIG-T de 115 CV, el “pequeño” de los dos que ofrece Nissan. Este conjunto mecánico se suma a un chasis concebido para disfrutar de una conducción tranquila y que permita acumular kilómetros sin inmutarse.

El espacioso habitáculo sigue siendo otra de las virtudes del modelo japonés, ya que en su diseño se pensó, y mucho, tanto en los pasajeros traseros como en el equipaje. Y no hay que pasar por alto el equipamiento pues, en el acabado Tekna, el más completo de la gama, se incluye una dilatada lista de elementos y sistemas poco habituales por un precio tan competitivo. Aunque el importe de esta versión de serie es de 24.850 euros, incluyendo los descuentos actuales de la marca y el plan PIVE esta cifra baja hasta los 22.070 euros. El ejército de competidores del Pulsar es realmente extenso, y abarca modelos como el Seat León, el Peugeot 308, el Ford Focus, el Renault Mégane o el Hyundai i30 ().   

Esperada transmisión

El cambio automático X-Tronic se caracteriza por un funcionamiento rápido, suave y casi imperceptible durante la conducción.
Como he comentado, una de las mayores novedades del Pulsar en su versión 2016 se encuentra en el apartado mecánico. Si bien ya conocíamos el motor 1.2 DIG-T de 115 CV de esta unidad de pruebas, Nissan ha incorporado la posibilidad de asociarlo a la renovada caja de cambios automática de variador continuo X-Tronic, alternativa que se suma al cambio manual de seis velocidades que ya existía. Hay que tener en cuenta que los ingenieros del fabricante japonés han trabajado a fondo para aligerar el peso de la transmisión automática, caracterizada por un funcionamiento rápido, suave y casi imperceptible durante la conducción. 

En esta versión, el propulsor de gasolina de cuatro cilindros dispone de un par motor de 190 Nm a 2.000 rpm. En comparación con la versión manual que ya conocíamos, la diferencia se observa en que la entrega de fuerza es algo menos intensa pese a que el par llega un poco antes. En la práctica, ello origina una respuesta algo más lenta y una capacidad de aceleración menos ambiciosa, si bien su ímpetu va aumentando a medida que sube de vueltas. Puede alcanzar una velocidad máxima de 185 km/h y, con esta combinación DIG-T de 115 CV X-Tronic, el Pulsar necesita 12,7 segundos para pasar de 0 a 100 km/h. 

En general, el motor se muestra elástico y ofrece un rendimiento bastante sostenido hasta cerca de las 5.000 vueltas. Pero si el coche va muy cargado, en los repechos por autopista se nota cierta carencia de empuje. A nivel de eficiencia apenas hay cambios entre esta versión automática y la manual. Pese a su media de consumo homologado de 5,1 litros cada 100 kilómetros, el resultado tras la prueba fue de 7,3 litros, por lo que esta variante del Pulsar no destaca por ser una alternativa especialmente ahorradora. No hay que pasar por alto que registra un bajo grado de sonoridad, algo que ayuda a reforzar el confort.

Confort por bandera

El confort de marcha ha supuesto la prioridad número uno para Nissan al desarrollar este modelo.
Desde que se recorren los primeros kilómetros con el Pulsar se pone de manifiesto que la comodidad ha sido la prioridad número uno para Nissan al desarrollar este modelo. Cuenta con un tarado de suspensiones suave, que contribuye a absorber de forma eficaz las irregularidades de la calzada. La maniobrabilidad del vehículo por zonas urbanas es óptima, por lo que se desenvuelve muy bien por las calles de cualquier ciudad.  

Cuando llega el momento de afrontar carreteras de curvas el compacto nipón demuestra una buena sensación de estabilidad. Se perciben algunos balanceos de la carrocería fruto, en parte, de unas suspensiones más bien blandas pero en ningún caso las oscilaciones llegan a ser excesivas. En cualquier caso, se trata de un coche pensado para una conducción “amable”, sin exigirle unas cualidades deportivas que no alberga su filosofía.   

Con el claro objetivo de fomentar el confort al volante, el vehículo dispone de una dirección muy suave, fácil de manejar, si bien no estaría de más que transmitiera más información al conductor en zonas reviradas. Al circular por las grandes rectas de autopista es cuando este Nissan demuestra que es un perfecto compañero de viaje. En este contexto saca a relucir un indudable aplomo en el que contribuye directamente la considerable distancia entre ejes. De hecho, durante la conducción por este tipo de vías da la sensación de que se lleve entre manos un automóvil de segmentos superiores.

Paradigma compacto

Por autopista demuestra que es un perfecto compañero de viaje y pone de manifiesto un indudable aplomo.
En lo que respecta a dimensiones, el compacto de Nissan mide 4,38 metros de largo, 1,76 m de ancho y 1,52 m de alto, proporciones con las que se ajusta a la perfección a los parámetros del segmento compacto en la actualidad. Pero donde destaca es en la distancia entre ejes que, con 2,70 metros, es de las mayores de su clase, algo que supone una virtud en términos dinámicos y de habitabilidad. 

A diferencia de lo que ha sucedido con la mayoría de lanzamientos por parte de la firma japonesa en los últimos tiempos, en que el diseño se desmarcaba bastante de lo que se estilaba en cada segmento, en el Pulsar esta filosofía se ha variado. Para un segmento tan complejo como el de los compactos, Nissan ha preferido centrarse en una estética menos arriesgada aunque sin perder las señas de identidad del fabricante nipón.

En la parte frontal destaca la parrilla en forma de V cuya forma se prolonga con dos nervaduras sobre el capó, inspiradas en las que también pueden verse en los SUV de Nissan. Al echarle un vistazo a su silueta se aprecia una línea de cintura que va ascendiendo de forma progresiva y con la que consigue una imagen dinámica. Mientras tanto, la parte trasera del Pulsar también hereda elementos similares a los de algunos de sus compañeros de marca. Los faros posteriores recuerdan a los del Qashqai. En cuanto al color de esta unidad, denominado Plata Lunar, hay que tener en cuenta que es opcional (470 euros).

Espacio aprovechado al máximo

El puesto de conducción es cómodo y ergonómico, a lo que hay que sumar una espaciosa segunda fila.
El Pulsar se distingue por un puesto de conducción al que es fácil habituarse. Es cómodo y ergonómico, con todos los mandos muy a mano. Por su parte, el asiento ofrece una destacable sujeción lateral. En cuestión de acabados, el interior del vehículo proporciona una buena calidad general, aunque más que por ello destaca por la solidez que transmiten los ajustes de los distintos paneles. Y si las plazas delanteras destacan por ser espaciosas, las traseras no se quedan rezagadas. 

Y es que el hecho de contar con una distancia entre ejes por encima de la media se traduce en una amplitud para las rodillas de los pasajeros traseros superior a la práctica totalidad de sus rivales del segmento compacto. Es decir, que si en la segunda fila tienen que viajar habitualmente pasajeros de talla considerable, el Pulsar es una opción muy a tener en cuenta. Eso sí, la plaza central no es tan cómoda como las laterales, si bien tiene una anchura razonable. A la hora de alojar el equipaje, el modelo japonés se beneficia de un notable maletero de 385 litros de capacidad, ampliable hasta 1.385 litros. 

En cuanto a equipamiento, el acabado Tekna al que pertenece esta unidad, que es el superior de la gama, incorpora una completísima dotación de serie en todos los sentidos. En términos de seguridad destaca un variado abanico de sistemas entre los cuales se hallan el control de ángulo muerto, la alerta de cambio de carril involuntario, el detector de movimiento o el sistema anticolisión frontal. Además, dispone de cámara de visión de 360º, sistema Nissan Connect con pantalla táctil de 5,8 pulgadas y sistema de navegación 3D, retrovisores calefactados y abatibles eléctricamente, asientos delanteros calefactados, tapicería de piel, llantas de aleación de 17 pulgadas y faros con tecnología LED

Conclusión 

A nivel prestacional, esta versión automática está por debajo de la alternativa manual.
La llegada de esta nueva versión automática a la gama del Pulsar amplía su horizonte de posibles clientes pues, a un automóvil nacido en base al confort de marcha, se suma un valor añadido para subir esta virtud un escalón más. El cambio X-Tronic añade suavidad de funcionamiento a un conjunto que ya se caracterizaba por ello. Por lo demás, el modelo conserva ventajas como su amplio habitáculo, con especial atención por los pasajeros de las plazas traseras. Por supuesto, el equipamiento también es otra de sus bazas, ya que en este acabado Tekna el listado de serie es realmente amplio sin que ello suponga un desembolso elevado. 

Opinión del experto

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