Mercedes-AMG E 63 S: La berlina que saca los colores a los deportivos

18 de abril 2018

Novedades
Luis Miguel Reyes

Luis Miguel Reyes

Asensi Carricondo

Con 612 cv y una puesta a punto de chasis muy lograda, el AMG E 63 S una de las berlinas más efectivas en la actualidad.
Si en la prueba que hicimos del GT C Roadster dijimos que era “una bestia”, refiriéndonos a sus 557 cv  y por el modo cómo “empujaba”, no se me ocurre como definir al AMG E63 S 4MATIC+ que dispone de 612 cv y 850 Nm de par. Quizá se podría catalogar como una berlina de lujo, capaz de poner en aprietos a algunos deportivos de prestigio. 

En cualquier caso, el AMG E 63 S es muy diferente a su antecesor. Y lo es en muchas cosas. A diferencia de aquél -que utilizaba un V8 5.5 litros- éste alberga bajo el capó un 4.0 biturbo -que emplea la familia AMG GT- y aunque de menor cilindrada que el anterior, ahora es más potente y dispone de mayor par máximo. Pero hay más cambios. 

Más músculo

En el frontal destacan las grandes entradas de aire, las nervaduras del capó, la parrilla de doble moldura y los musculosos pasos de rueda.
Empecemos por el exterior. En el frontal destacan las grandes entradas de aire, las nervaduras del capó, la parrilla de doble moldura y los musculosos pasos de rueda. La zaga mantiene el carácter deportivo del conjunto gracias al difusor, a un pequeño alerón trasero y, especialmente, a las salidas de escape.

El color gris mate de nuestra unidad todavía realza más la deportividad de esta berlina que, sin embargo, no abandona ni por un momento la elegancia y el lujo. En mi opinión, las llantas de 20” -que dejan ver las grandes pinzas de freno de seis pistones- ayudan mucho al fantástico aspecto del AMG E63 S.

Interior de lujo pero deportivo

El interior el ambiente es de lujo y calidad. El cuadro de instrumentos, con una pantalla de 12,3” junto a la de multifunción de la misma medida, conforman un conjunto espectacular.
El interior el ambiente es de lujo y calidad, con elementos que demuestran que también es un deportivo, como lo demuestran los asientos de corte racing con mucha sujeción lateral, el volante de tres radios con levas o las molduras laterales y la consola central de fibra de carbono -aunque esto último es una opción que cuesta 4.405 €-. Pese a su corte deportivo, los asientos delanteros son francamente cómodos así como las plazas traseras que ofrecen un buen espacio. Por su parte, el maletero dispone de una capacidad de 540 litros, acorde con su condición de berlina.

Pero de donde cuesta apartar la vista es del cuadro de instrumentos -con una pantalla de 12,3”- y otra multifunción de la misma medida situada a continuación, que conforman un conjunto espectacular. En la consola central disponemos del mando de navegación Comand Online táctil, el botón de los diferentes modos de conducción, el de la dureza de la suspensión, así como los mandos de climatización, un reloj y una espacio portaobjetos. 

Serie y muchas opciones

Los frenos cerámicos y las llantas que imitan ser monotuerca, son algunas de las muchas opciones del Mercedes AMG E 63 S.
Entre los principales elementos de serie que propone, el AMG E63 S cuenta con diferencial autoblocante con regulación electrónica en el eje trasero, suspensión neumática con ajuste continuo, sistema de tracción integral AMG Performance 4MATIC+ con distribución variable del par motor y modo Drift, modos de conducción Individual, Comfort, Sport, Sport+ y Race, control de estabilidad y de velocidad, control de distancia de aparcamiento delantero y trasero, aviso de ángulo muerto, escape deportivo, asientos delanteros con calefacción, asistente de aparcamiento activo, cámara de 360º y Wi-Fi para conectar hasta 3 dispositivos móviles, entre otros elementos. 

En cuanto a opciones, el apartado es más amplio todavía y son muchísimas las posibilidades, así que vamos a mencionar las más destacadas y los principales packs. El control de velocidad activo cuesta 1.344 €, el acceso sin llave 1.045 €, los asientos AMG Performance 2.912 € y ventilados 1.106 € más. La climatización de tres zonas 1.269 €, el techo panorámico 2.640 €, el sonido Burmester 1.154 € y los frenos cerámicos 10.378 €.

Los asientos delanteros son de corte deportivo pero ofrecen gran comodidad y una buena sujeción lateral.
Los principales packs los componen el paquete AMG Driver -velocidad máxima a 300 km/h por, 1.120 €- y el paquete de asistencia a la conducción Plus, con asistente de cambio de carril con dirección pilotada, detector activo de cambio de carril, Pre-Safe, servofreno de emergencia activo con función para cruces y asistente de maniobra evasiva, que tiene un coste de 3.580 €. El pack de asientos delanteros y traseros con calefacción cuesta 1.717 € y el paquete Premium Plus compuesto por volante y asientos con ajuste eléctrico y memoria, techo panorámico eléctrico y sonido Burmester, tiene un coste de 5.654 €. Como es habitual en este tipo de vehículos las opciones son muchas y no precisamente económicas.

“Motorazo” y tecnología

El motor del V8 4.0 biturbo es capaz de acelerar de 0 a 100 en 3,7" y alcanzar los 300 km/h -con el pack específico-.
El V8 biturbo 4.0 que tiene bajo el capó ofrece una potencia de 612 cv a 5.750 rpm y un par máximo de 850 Nm entre 2.500 y 4.500 rpm. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,4” y alcanzar los 300 km/ -con el pack específico-. Con estos datos, no es difícil imaginar la respuesta de este propulsor que hace del AMG E63 S una de las berlinas más rápidas del momento -sino la que más- El motor está asociado a un cambio automático de nueve relaciones -suave en la arrancada- y a la tracción integral 4Matic + que, en función de las condiciones de adherencia y el modo de conducción empleado, varía el reparto de par entre ambos ejes, pudiendo enviar el 100 % al trasero. Eso le permite, además,  ofrecer la función Drift para los más “quemados”.

En modo Race, se desconecta el ESP se convierte prácticamente en un tracción trasera y los 612 cv los tendremos que administrar con mucho “tacto de pie”. Cuando conduces el AMG E63 S entiendes rápidamente lo que es tener sensación de poderío, de fuerza. La respuesta del motor es impresionante en cualquier circunstancia y a cualquier régimen. Cuando aceleras la respuesta es inmediata -prácticamente no hay retardo en la entrada del turbo- y si lo deseamos se “estira” hasta las 7.000 rpm “en nada” y con una fuerza brutal. La rapidez del cambio subiendo marchas está acorde con el carácter del coche y el sonido y “petardeos” del motor, música celestial…  

Rápido y cómodo

El AMG E 63 S es sorprendentemente efectivo en zonas muy viradas. A pesar de sus casi dos toneladas, gira muy plano y ofrece una sensación de aplomo y seguridad muy elevada.
No he tenido la oportunidad de probarlo en circuito, pero puedo asegurar que en carretera es un coche muy rápido con el que, además, se puede viajar con gran comodidad. En zonas rápidas la estabilidad es muy elevada y el aplomo excelente. Si lo deseamos podemos viajar en un berlina de lujo con todo el confort y utilizar desactivación de cilindros que funciona entre 1.000 y 3.200 rpm, en función del punto del acelerador y de la marcha que utilicemos. Si por el contrario queremos disfrutar de todo su potencial en carreteras más viradas, bastará con seleccionar el modo Sport+ -el Race mejor dejarlo para el circuito- y dispondremos de un deportivo de gran altura y efectividad. En el modo Sport+ disfrutaremos de una respuesta de motor y cambio más rápida, un tarado de suspensión más firme y de un tacto de dirección más dura.

Los controles de seguridad retrasan su intervención y permiten que el conductor sea bastante protagonista en lo que respecta a las reacciones dinámicas. En carreteras viradas sorprende la efectividad de un coche de casi dos toneladas -1.995 kg- que gracias a una buena puesta a punto de chasis y suspensiones se atreve con cualquier rival. Es ágil y preciso en la entrada al viraje, la dirección, sin ser una locura,  transmite lo suficiente, tiene un paso por curva muy elevado y el balanceo de la carrocería es casi nulo.

En el modo Sport+ los controles de seguridad retrasan su intervención y permiten que el conductor sea bastante protagonista en lo que respecta a las reacciones dinámicas.
Gira muy plano y ofrece una sensación de aplomo y seguridad muy elevada. Si a todo ello le añadimos una aceleración brutal entre curva y curva, una capacidad de tracción que permite “pisar” muy pronto y una frenada muy efectiva de los discos de 390 mm de diámetro con pinzas de seis pistones –opcionalmente cerámicos-, no queda ninguna duda de que estamos ante un coche capaz de contentar al más exigente en conducción deportiva, si renunciar al confort de un berlina de lujo.  Los consumos, lógicamente, varían muchísimo en función de la conducción y no es extraño pasar de 10/11 litros cada 100 km en conducción “suave” a los 20/22 litros cuando disfrutamos de su potencial en zonas en las que se sucedan las curvas.

Qué pena

La potencia no es su única baza. Ahora la efectividad dinámica es tremenda. Lástima de esos más de 140.000 € que cuesta.
No puedo negar que el AMG E63 S me ha gustado mucho. Es un coche -como diría mi compañero Gerard- redondo. Mercedes ha conseguido que no sólo se hable de él por sus brutales 612 cv y por su aceleración. Ahora también es muy efectivo dinámicamente. Tanto, que en carretera puede plantar cara a más de un deportivo puro sin perder la parte de comodidad y lujo del berlina que es.  Qué pena que cueste 146.125 €  -con el equipamiento de la unidad probada 168.130 €- y qué pena que no me lo pueda comprar…

Opinión del experto

Recibe todas las novedades

¡Suscripción recibida! Si es la primera vez que te suscribes, recibirás un e-mail para que valides tu correo electrónico y empieces a recibir nuestro boletín de noticias.

Se ha producido un error al darse de alta en el boletín

23 votos

Noticias de coches por marca

Recibe todas las novedades

Se ha producido un error al darse de alta en el boletín