Mazda CX-5: Perfeccionado

26 de mayo 2017

Presentación
Jaume Gustems Casado

Jaume Gustems Casado

Mazda

Mazda acaba de presentar en España el nuevo CX-5, un coche que tuve oportunidad de conducir hace unos meses en la presentación internacional (podéis ver las primeras impresiones sobre el coche un poco más abajo) y que ahora llega a nuestro país a un precio que parte de los 26.600 € de la versión de gasolina de 165 CV con cambio manual y acabado Origin, hasta los 41.610 € de la versión diésel 4WD de 175 CV con cambio automático y acabado Zenith. 

El coche ya está disponible en los concesionarios, con una gama de motores gasolina 2.0 Skyactiv de 160 CV (165CV con cambio manual) y diésel 2.2 Skyactiv con 150 o 175 CV. En septiembre se añadirá una versión con motor de gasolina 2.5 Skyactiv con desactivación de cilindros. 

Al final del artículo tenéis el detalle del equipamiento que ofrece cada uno de los tres acabados disponibles (Origin, Evolution y Zenith) y la tarifa de precios al completo.   

Con la misma plataforma y una nueva carrocería, el Mazda CX-5 se actualiza para mantener su buen nivel de ventas.
(25/03/2017) El Mazda CX-5 fue el modelo que, hace ahora cinco años, inauguró una nueva etapa en la historia de Mazda. Aquella en la que los nuevos modelos de la firma japonesa tendrían un nuevo lenguaje de diseño (denominado Kodo) y una avanzada tecnología de construcción (llamada Skyactiv). Estos son los dos pilares sobre los que se han basados los últimos lanzamientos de Mazda. 

Cinco años son muchos para un SUV que, si bien ha sido una referencia en su sector hasta hoy en día, ha ido perdiendo fuelle frente a su creciente competencia. El Mazda CX-5 necesitaba una actualización estética al estilo de la que luce actualmente el Mazda CX-3, su hermano pequeño, o el Mazda3, ambos representantes de la evolución del diseño Kodo. Y eso es lo que ha hecho Mazda: cambiar algunos puntos del diseño exterior e interior del CX-5 para hacerlo más acorde a las últimas tendencias. 

El Mazda CX-5 es un poco más bajo y tiene una silueta algo más cupé, en la línea del CX-3.
El rediseño ha llevado a modificar las proporciones de la carrocería y a crear un CX-5 más bajo, que tiene un capó más largo y un frontal diferente, más trabajado y atractivo. Los diseñadores de Mazda, bajo la supervisión de Shinichi Isayama, han retrasado 35m. el pilar A y han alargado el capó nada menos que 10 centímetros. El capó ha crecido, por un lado, para cubrir la base de los limpiaparabrisas y así ganar en eficiencia aerodinámica, y por otro, para solaparse con los nuevos faros, más estrechos y estilizados. El capó más largo, junto a la nueva “línea de carácter” que cruza el coche desde los faros hasta los pasos de rueda traseros, en tendencia curva y descendente, dan al CX-5 una imagen algo más cupé y deportiva.  

La parrilla delantera tiene formas tridimensionales y enfatiza el logo de Mazda. El frontal es lo que más cambia del coche.
A pesar de estos cambios, las medidas del coche se mantienen prácticamente intactas. Sólo crece 1 cm. en longitud, y baja en altura 3,5 cms;  la distancia entre ejes es la misma (la plataforma del coche no varía) aunque se ha modificado 10mm. el ancho de la vía delantera y 5 mm. la trasera.  

Como mejor se identifica al nuevo CX-5 es observando su frontal. Los nuevos faros enlazan ahora con una nueva parrilla con diseño con efecto tridimensional, tan de moda. Desaparecen las lamas horizontales y se enfatiza así el logo de Mazda, en posición central. Los paragolpes también se han modificado, y se mantienen los pequeñísimos faros antiniebla. Atrás también cambian los pilotos, que son más estrechos y tienen unos nuevos grafismos,. El portón adopta formas más abombadas  que potencian visualmente la anchura del coche. Este portón, como novedad, es eléctrico. 

El restyling del coche se completa con unos juegos de llantas de 17 y 19 pulgadas de nuevo diseño. 

Nuevo interior


Los faros son más estrechos y tienen una mirada más agresiva.
El interior del coche se ha modificado completamente con un nuevo salpicadero que ahora tiene su pantalla digital no integrada, al estilo del Mazda CX-3. El  nuevo diseño de la consola central, las rejillas de ventilación y el volante incrementan el atractivo. También se utilizan mejores materiales, con un acabado y tacto más refinado. El cromo se utiliza en la banda que recorre el salpicadero a lo ancho, en las rejillas de ventilación, en numerosos elementos de la consola central; y se combina perfectamente con el cuero rematado con doble costura, dando un aspecto artesanal, sin serlo. La sensación de calidad percibida ha mejorado en comparación con el anterior modelo, es evidente. 

Los retrovisores, retráctiles en el acabado más completo, cambian un poco su diseño.
El rediseño también afecta a la postura de conducción. La consola central está en una posición más elevada, por lo que la palanca de cambios queda todavía más a mano. Se mantiene así el diseño tipo “cockpit”, que facilita todo el manejo y la visualización de la información mientras se conduce. La nueva posición de la pantalla digital central evita tener que desviar la mirada de la carretera cuando se consulta el navegador. Para mayor seguridad, ahora se ofrecen dos tipos de head-up display: el que ya conocíamos en el CX-5 anterior, que proyecta los datos del ordenador de a bordo en una lámina de plástico, y como novedad, un head-up display que proyecta los datos en el parabrisas. 

El volante es nuevo, y tiene un tacto y agarre excelentes. De la misma manera, se han cambiado los asientos para mejorar la sujeción  lateral y el confort, con la incorporación de  un nuevo mullido. 

El interior tiene un diseño más atractivo, y ofrece una mayor sensación de calidad.
Mazda es una de las marcas que mejor cuida la postura de conducción, y una vez más se supera en este sentido. Si el anterior CX-5 ya era un coche en el tienes la sensación de estar hecho a tu medida, en esta nueva versión esta sensación se incrementa. 

En esta magnífica postura de conducción sólo sería deseable mejorar el espacio para depositar objetos. Disponemos de dos botelleros, una guantera central y un pequeño hueco delante de la palanca de cambios, de tamaño algo justo. 

El volante es nuevo, y la consola central tiene un nuevo diseño. Los huecos son algo pequeños. Los acabados, excelentes.
En las filas traseras no hay cambios destacables en dimensiones, y lo más nuevo es la posibilidad de reclinar el respaldo en varias posiciones, para mayor comodidad de los pasajeros. Estas plazas también pueden equipar calefacción en los asientos, una opción que no llegará a España. En estas plazas traseras molesta un poco el túnel de transmisión para el pasajero que viaje en la butaca central, como en la mayoría de SUV's. 

En el maletero se mantienen los tiradores manuales para abatir los respaldos, un “gadget” muy cómodo para ampliar la capacidad de carga. Ahora se dispone de 506 litros (3 litros más) y 20 litros más de volumen de almacenamiento en el doble fondo. Como detalle de buen acabado, los laterales ya no quedan con el plástico al aire, se cubren con moqueta, aunque tambien hay que decir que esta moqueta no queda bien terminada en los respaldos de la segunda fila. Un detalle a mejorar. 

Como también hubiera sido deseable que la bandeja cubremaletero tuviese un hueco en el doble fondo del maletero donde pudiese ser recogida. Un poco más de atención en estos puntos hubiesen creado un CX-5 todavía más "redondo". 

Mismos motores, más uno

En las plazas traseras puede ahora reclinarse en varias posiciones el respaldo, para mayor comodidad en los viajes.
Después de la presentación oficial del CX-5 en el pasado Salón de Ginebra, Mazda organizó una primera toma de contacto con unidades de pre-serie en las inmediaciones de Florencia (Italia). Allí pude conducir dos de las versiones que van a estar disponibles en la primera fase de lanzamiento: la que monta el motor diésel 2.2 Skyactiv- D con 175 CV y cambio manual (existe otra variante con 150 CV) y la que monta el motor de gasolina 2.0 Skyactiv-G con 160 CV y cambio automático (se vende otra variante de este mismo motor con cambio manual que da 165 CV). 

La gama de motores se completará en septiembre con un nuevo motor 2.5 G de gasolina, con 194 CV y sistema de desconexión de cilindros. 

Toma USB y posavasos en el apoyacodos central de las plazas de atrás.
Estos motores no han recibido sustanciales modificaciones, si bien han evolucionado un poco para ser más eficientes, según afirma la marca. Mazda sigue confiando en propulsores de alta cilindrada (nada de downsizing) en los que trabaja para mejorar poco a poco la eficiencia de su combustión. Lo explica en esta entrevista Ichiro Irose, jefe de motores de Mazda.

Estos motores de gasolina y diésel se benefician de una alta relación de compresión, un particular diseño de pistones , culata y colectores, inyectores multipunto de alta presión, soluciones para reducir la fricción interna, etc. característicos de la tecnología Skyactiv. 

El maletero mantiene su buena capacidad (506 litros), algo más que la del anterior CX-5, y está mejor terminado, con moqueta en los laterales.
Son motores con un funcionamiento muy refinado, especialmente la versión diésel, que teóricamente debería ser la más ruda pero que en realidad funciona con una suavidad digna de un motor de gasolina. En Italia probé la variante más potente, con 175 CV, algo mejor que la versión de 150 CV para transportar con asiduidad un buen número de personas o carga. Se asocia muy bien con el cambio manual de seis velocidades, toda una referencia en cuanto a precisión y tacto. Mazda tiene una gran tradición en el desarrollo de cambios manuales de carácter deportivo, algo que siempre ha demostrado desde que lanzó el MX-5.

Por primera vez, el portón trasero es de apertura y cierre eléctricos.
No tan conseguida es la asociación entre el motor de gasolina de 160 CV y el cambio automático de seis relaciones. Si bien el cambio responde con celeridad y hace la transición entre marchas muy suave, el motor está algo falto de respuesta a bajas revoluciones, y se percibe una cierta descoordinación entre nuestras órdenes al acelerador y la respuesta efectiva del propulsor. A altas revoluciones noté bastante rumorosidad mecánica en el habitáculo, a pesar de las mejoras introducidas por Mazda para mejorar la insonorización del coche.

La versión con este mismo motor asociada al cambio manual mejora algo esta sensación de falta de par a bajas vueltas, tal y como comprobé en la presentación nacional de Barcelona, aunque la diferencia es de matiz. A su favor diré que es un motor que registra un bajo consumo de combustible: 6,5 l/100km. de media oficial, algo más en la realidad diaria. 

Por lo comentado, creo que es más recomendable la versión diésel frente a la de gasolina, al menos después de esta primera toma de contacto en Italia. Faltará ver qué tal va el motor de gasolina más potente, con 194CV, que llegará en Septiembre. 

Preciso, como siempre


Visto de frente es como se reconoce a este nuevo Mazda CX-5, que cambia muchos detalles pero no en lo principal.
El comportamiento del CX-5 en carretera sigue siendo tan bueno como siempre. Se percibe ligero; tiene una dirección muy directa e informativa, que ha sido revisada en algunos de sus elementos mecánicos para eliminar vibraciones y mejorar su tacto; unas suspensiones que sujetan bien la carrocería e impiden su balanceo en los apoyos, pero que tampoco son excesivamente rígidas. Estas suspensiones también se han modificado en algunos de sus elementos internos para conseguir una respuesta más lineal. Esto garantiza que el CX-5 sea un coche muy confortable en todo tipo de carreteras, un buen SUV para largos viajes. 

La estabilidad del coche se consigue además con el G-Vectoring Control (GVC), un sistema que modifica según interese la entrega de par motriz en cada una de las ruedas del eje delantero para facilitar el giro e impedir que el coche subvire. El sistema también se sirve de la transmisión AWD para repartir par motriz al eje trasero para garantizar la estabilidad y una buena motricidad. 

Las suspensiones se han revisado, así como la dirección y algunos elementos mecánicos, con el objetivo de hacer un SUV todavía más cómodo.
En el nuevo CX-5 se ha montado ahora una cámara frontal que mejora la actuación de sistemas de seguridad como el MRCC o control de velocidad de crucero, que ahora frena y acelera el coche de forma automática manteniendo la distancia con el coche que nos precede, a velocidades entre 0 y 30 km/h. Esto hace que podamos utilizarlo en tráfico intenso en ciudad. 

El aviso de colisión en ciudad puede ahora funcionar entre 4 y 80 km/h, y detecta peatones entre 10 y 80 km/h. Por primera vez se introduce el TSR o sistema de reconocimiento de señales de tráfico. Y finalmente, las luces LED adaptativas incrementan su número de bloques para tener un mayor control de la iluminación para no iluminar a los vehículos que vienen de frente cuando se circula con las largas activadas. 

El comportamiento en carretera del CX-5 es más preciso si cabe. Los pequeños cambios introducidos en el chasis mejoran su calidad de rodadura.

Mazda apuesta por presentar un CX-5 muy bien equipado de serie y con pocas opciones, de forma que lo hace muy competitivo frente a algunos de sus rivales, especialmente alemanes, como el Volkswagen Tiguan, Audi Q3, BMW X1 o Mercedes-Benz GLA, entre otros. 

Desde el acabado más sencillo, Origin, la marca ofrece arranque sin llave, luces LED, climatizador bizona, control cruise, freno de mano eléctrico, llantas de 17”, cuero en volante y palanca de cambios, HMI Commander para manejar el sistema de infoentretenimiento MZD Connect con pantalla táctil de 7”, sistema de asistencia a la frenada en ciudad con reconocimiento de peatones  o el nuevo sistema G-Vectoring, entre otros. Opcionalmente puede pedirse el pack Comfort, que incluye el Navegador. 

La incorporación de una nueva cámara frontal permite mejorar algunos sistemas de seguridad y ayuda a la conducción, que son más precisos.
El acabado Evolution añade cámara de visión trasera, Head-up Display a color, radio digital DAB, retrovisores plegables, antinieblas, faros y luces traseras LED, detector de ángulo muerto y alerta de tráfico trasero, detector de fatiga, reconocimiento de señales de tráfico (si se pide el navegador), sensores de párking delanteros y traseros, sistema de asistencia a la frenada en ciudad trasero, de aviso de salida de carril, de control de luces largas y el sistema de iluminación frontal adaptativo. 

El acabado tope de gama, Zenith, añade acceso inteligente sin llave, navegador, faros adaptativos con matriz LED, llantas de 19”, portón trasero eléctrico y sistema Bose con 10 altavoces. 

Este acabado puede completarse con los packs cuero (asientos delanteros calefactables, con memoria, ajuste eléctrico y apoyo lumbar, y el del pasajero también eléctrico) y Pack Cruise (Head-up Display con proyección en el parabrisas, control de crucero adaptativo con función Stop & Go y frenada de emergencia pre-impacto. Otras opciones son el techo solar eléctrico y la pintura metalizada (a partir de 520 euros). 

Se introduce un nuevo color rojo en la gama: Soul Red Crystal. Tiene más profundidad de color y enfatiza las formas del coche en función de los reflejos. Es el de la unidad de la izquierda.
Los PVP quedan de la siguiente manera: 

GASOLINA

Mazda CX-5 2WD 165 CV Manual Origin 26.600€

Mazda CX-5 2WD 165 CV Manual Origin Navegador 27.000€

Mazda CX-5 2WD 165 CV Manual Evolution 28.700€

Mazda CX-5 2WD 165 CV Manual Evolution Navegador 29.100€

Mazda CX-5 2WD 165 CV Manual Zenith 30.600€

Mazda CX-5 2WD 165 CV Manual Zenith cuero negro 32.400€

Mazda CX-5 2WD 165 CV Manual Zenith cuero blanco 32.550€

Mazda CX-5 4WD 165 CV Manual Evolution 31.780€

Mazda CX-5 4WD 165 CV Manual Evolution Navegador 32.180€

Mazda CX-5 4WD 165 CV Manual Zenith 33.680€

Mazda CX-5 4WD 160 CV Automático Zenith cuero negro 35.730€

Mazda CX-5 4WD 160 CV Automático Zenith cuero blanco 35.880€

Mazda CX-5 4WD 194 CV AT Zenith cruise/roof/cuero negro 38.775€

Mazda CX-5 4WD 194 CV AT Zenith cruise/roof/cuero blanco 38.925€

DIESEL

Mazda CX-5 2WD 150 CV Origin 28.850€

Mazda CX-5 2WD 150 CV Origin Navegador 29.250€

Mazda CX-5 2WD 150 CV Evolution 30.950€

Mazda CX-5 2WD 150 CV Evolution Navegador 31.350€

Mazda CX-5 2WD 150 CV Zenith 32.850€

Mazda CX-5 2WD 150 CV Zenith Cuero negro 34.650€

Mazda CX-5 2WD 150 CV Zenith Cuero blanco 34.800€

Mazda CX-5 2WD 150 CV Evolution 33.000€

Mazda CX-5 2WD 150 CV Evolution Navegador 33.400€

Mazda CX-5 4WD 150 CV Origin 31.930€

Mazda CX-5 4WD 150 CV Origin Navegador 32.330€

Mazda CX-5 4WD 150 CV Evolution 34.030€

Mazda CX-5 4WD 150 CV Evolution Navegador 34.430€

Mazda CX-5 4WD 150 CV Zenith 35.930€

Mazda CX-5 4WD 150 CV Zenith Cuero negro 37.730€

Mazda CX-5 4WD 150 CV Zenith Cuero blanco 37.880€

Mazda CX-5 4WD 150 CV Automático Zenith Cuero negro 39.780€

Mazda CX-5 4WD 150 CV Automático Zenith Cuero blanco 39.930€

Mazda CX-5 4WD 175 CV AT Zenith Cruise/Roof/Cuero negro 39.410€

Mazda CX-5 4WD 175 CV AT Zenith Cruise/Roof/Cuero blanco 39.560€

Mazda CX-5 4WD 175 CV Zenith 38.360€

Mazda CX-5 4WD 175 CV Zenith Cruise/Roof/Cuero negro 41.460€

Mazda CX-5 4WD 175 CV Zenith Cruise/Roof/Cuero blanco 41.610€

A estos precios de tarifa pueden descontarse 2.000€ de promoción de lanzamiento y otros 500€ si se financia con la marca. 

Opinión del experto

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