Citroën C4 Picasso 1.6 e-HDI 115 CV

31 de diciembre 2013

Pruebas
Jaume Gustems Casado

Jaume Gustems Casado

Asensi Carricondo

Alternativa tradicional

El Citroën C4 Picasso cambia totalmente, como demuestra su nueva estética con renovado frontal. (Fotos: Asensi Carricondo)
A pesar de que a los monovolúmenes les han salido bastantes alternativas en los últimos años y las matriculaciones de este tipo de vehículos no son las que eran hace una década, determinados modelos resisten el envite con fuerza. Es el caso del Citroën C4 Picasso, durante mucho tiempo un verdadero superventas en España y una de las grandes referencias a seguir dentro del segmento de los MPV. 

El C4 Picasso cambió hace unos meses por completo para seguir atrayendo a su público objetivo, y esto le ha sentado muy bien. Las ventas han despegado desde un principio, y actualmente encabeza la lista entre los monovolúmenes compactos más vendidos en España. 

El C4 Picasso ofrece un buen nivel de confort, gracias al nuevo chasis, más ligero y con nuevas suspensiones, que limitan los balanceos en curva.
Esto son buenas noticias para Citröen y muy especialmente para la fábrica de Vigo, donde se construye este coche, junto a la versión de 7 plazas Grand C4 Picasso, el Citroën C-Elysée, el Berlingo y el Berlingo Eléctrico. Así pues, el Citroën C4 Picasso cabe considerarlo un producto Made in Spain auténtico, aunque su carrocería muestre el logo de una marca francesa. 

El  C4 Picasso se vende con una gama de motores compuesta por dos gasolina 1.6 con 120 o 155 CV, y dos diésel: un 1.6 con potencias de 90 o 115 CV, y un 2.0 de 150 CV. De entre todos ellos, la versión más equilibrada y que ocupa un lugar destacado en las ventas es la diésel 1.6 e-HDi de 115 CV. 

¿Manual o automático?

La versión con cambio de marchas manual de 6 velocidades es una buena opción dentro de la gama C4 Picasso.
Ya os ofrecimos hace unos meses una prueba en profundidad de esta versión, equipada con el nuevo cambio automático pilotado ETG6. Este cambio no es precisamente motivo de devoción por mi parte, aunque Citroën afirma que ha mejorado su funcionamiento en su última evolución. Como os comenté en la prueba, esta caja de cambios peca de cierta brusquedad e imprecisión, que penaliza en ocasiones el buen dinamismo que el nuevo C4 Picasso es capaz de ofrecer en carretera y  ciudad. Su punto positivo, no obstante, es la comodidad que supone no tener que embragar en ningún momento, ya que se utiliza cómo un cambio automático convencional, de tipo convertidor de par, aunque no lo sea.  

En el acabado Exclusive el equipamiento es muy completo. Podemos arrancar el coche a botón, por ejemplo.
Dicho esto, llega ahora el momento de presentaros la prueba de este mismo coche con el cambio de marchas manual, también de seis relaciones. Ya  había probado el funcionamiento de este cambio en la presentación internacional que la marca francesa organizó en Portugal, y lo cierto es que en ese primer contacto me pareció convincente. Y después de una prueba más en profundidad, os confirmo que, desde mi punto de vista, es mejor alternativa que el cambio automático. Es más preciso y permite aprovechar en mayor medida las virtudes del propulsor diésel, que no anda precisamente sobrado de caballos, aunque éstos estén muy bien aprovechados. 

Detalle del reposapiés del pasajero, un elemento del equipamiento que demuestra la filosofía rutera de este monovolumen.
Los datos de prestaciones lo demuestran: con el cambio manual, el C4 Picasso acelera de 0 a 100 km/h en 11,8 segundos, frente a los 12,3 que emplea la versión con la caja ETG6. Son sólo unas décimas, pero indican que con el manual el coche va más “suelto” en las aceleraciones. Esta es una sensación que también puedes percibir en marcha. Aunque hemos probado cambios con un accionamiento más suave, lo cierto es que la entrada de las marchas es rápida y se hace de forma bastante directa. Citroën ha colocado una palanca bastante corta y bien situada en la consola central. 

En cuanto a consumos, escoger el C4 Picasso con cambio manual o automático pilotado no supone ninguna diferencia. En ambas versiones el gasto de combustible es el mismo, según Citroën: 4,0 l/100 km. de media. Aunque en nuestra prueba registramos, como siempre, algo más: 5,1 l/100 km. en carretera, 5,8l en autopista y 7,2 l/100 km. en ciudad. Nos salió un consumo medio de 6 l/100 km. 

Buen guiado


El vanguardista frontal, con luces LED diurnas en primer término, identifica claramente a esta nueva generación del C4 Picasso.
El comportamiento del coche ha mejorado mucho si lo comparamos con la versión anterior. No olvidemos que incorpora una nueva plataforma, la EMP2, desarrollada por el Grupo PSA y que comparte con modelos como el Peugeot 308 y por supuesto, el Grand C4 Picasso. Es una plataforma más ligera, tanto que el nuevo C4 Picasso pesa casi lo mismo que un C3 Picasso, a pesar de ser considerablemente más grande

El centro de gravedad es más bajo y el tarado de la suspensión es más firme, y esto beneficia la estabilidad. El nuevo C4 Picasso balancea menos en los apoyos en curva y la conducción resulta más placentera. Todo lo dicho en la prueba de este mismo coche con el cambio ETG6 es válido para esta versión con cambio manual. Sólo os añadiré que en el acabado Exclusive, el que pertenece a la versión que hemos probado, el equipamiento de seguridad y asistencia a la conducción está por encima de la media del segmento. 

El nuevo Citroën C4 Picasso cambia totalmente, pero respeta su típica línea monovolumen, que hace posible que su interior goce de un gran espacio.
Citroën siempre da un toque “tecnológico” a sus coches, y eso se traduce en sistemas como el Park Assist, que nos facilita el aparcamiento de forma automática; el regulador de velocidad activo, que controla una posible reducción en la velocidad del coche que nos precede y se adapta a ella; los cinturones de seguridad activos, que se tensan automáticamente cuando se detecta una posible colisión (o cuando frenamos bruscamente); el control de tracción inteligente, que distribuye el par motriz entre las ruedas delanteras para garantizar motricidad si alguna de ellas desliza, por ejemplo, en una carretera con nieve; el Citroën eTouch, servicio que permite realizar una llamada de emergencia en caso de avería o accidente, de forma gratuita y 24 horas al día; y el sistema de alerta de cambio involuntario de carril, que hace vibrar el cinturón para advertirnos de que nos desviamos involuntariamente de la ruta. Excepto este último, el resto de equipamiento viene de serie en el acabado más alto, el Exclusive. 

Salpicadero digitalizado


El salpicadero centra su información en estas dos pantallas digitales, la de abajo de manejo táctil. La superior muestra la información principal de la conducción.
La imagen de coche tecnológicamente avanzado que transmite este Citroën también se refleja en su interior. Las dos pantallas digitales situadas en el centro del salpicadero siguen en cierto modo la línea del anterior C4 Picasso, pero ahora son mucho más sofisticadas. A través de la pantalla inferior, con funcionamiento similar al de una Tablet, podemos controlar los sistemas más comunes del coche: climatizador, navegador, equipo de audio y teléfono. 

Mediante la pantalla superior, de tipo panorámico, vemos los principales datos de la conducción y podemos configurar la mayoría de parámetros del coche. A simple vista parece un sistema complejo, pero lo cierto es que la usabilidad es buena y todo se maneja de forma bastante intuitiva. No voy a extenderme más en este aspecto, que podéis leer en la prueba realizada hace unos meses. Sólo señalaros, haciendo referencia al interior, que este C4 Picasso es un perfecto coche para uso familiar gracias a su excelente modularidad y capacidad. 

Las tres banquetas individuales en las filas traseras son realmente prácticas y permiten transportar tres personas de forma cómoda.
Lo demuestran las banquetas traseras individuales, que ya son “marca de la casa” y permiten acomodar tres adultos o bien tres sillas de niño sin dificultad. Eso sí, las de los laterales quedan bastante pegadas a la puerta. Y el maletero puede ampliar su capacidad de 537 litros a 630 si corremos las banquetas traseras hacia adelante. Y si las  abatimos obtenemos un maletero totalmente plano de 1.709 litros de capacidad, uno de los mejores de su segmento. 

El gran portón y el excelente espacio de maletero hacen del C4 Picasso un monovolumen ideal para el transporte de bultos, ya sea en momentos de ocio o de trabajo.
Por todo ello, cabe considerar a este monovolumen como uno de los más preparados para ser usado como coche familiar o como vehículo para transportar todo tipo de bultos, ya sea en ratos de ocio o en momentos de trabajo. 

En el acabado tope de gama, Exclusive, el PVP se sitúa en 29.250 €. Son sólo 300 euros menos que la versión con cambio pilotado, por lo que el precio no va ser un factor que te haga decidirte por una versión u otra. Conviene valorar el completo equipamiento de serie que incluye este acabado Exclusive, teniendo en cuenta que también podemos optar por un C4 Picasso con el mismo motor diésel de 115 CV a partir de 23.750 €, con acabado Attraction. 

Opinión del experto

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