Audi A4 Avant g-tron y A5 Sportback g-tron: ya a la venta

15 de noviembre 2017

Presentación
Narcís Reixach

Narcís Reixach

Actualización (15/11/2017): Audi ya ha puesto a la venta las versiones G-Tron del A4 Avant y A5 Sportback. El Audi A4 Avant G-Tron está disponible a partir de 43.010 €, mientras que el A5 Sportback G-Tron se vende a partir de 46.000 €. 

(02/06/2017). El interés de Audi por los combustibles alternativos no deja de crecer y, en esta línea, hemos podido ponernos al volante de dos futuros modelos movidos principalmente con gas natural comprimido (GNC) y que buscan la máxima reducción de las emisiones de CO2. 

Tanto el A4 Avant g-tron como el A5 Sportback g-tron pueden recorrer hasta 500 km con gas más 450 km adicionales con gasolina.
Se trata del Audi A4 Avant g-tron y el Audi A5 Sportback g-tron, ambos equipados con un motor 2.0 TFSI de 170 CV que puede funcionar con GNC o con el gas sintético de Audi e-gas que fabrica la propia marca alemana. Excepto situaciones muy concretas que explicamos más abajo, siempre funcionan con gas hasta que el depósito de gas se vacía. En ese instante, un depósito complementario de gasolina se encarga de alargar considerablemente la autonomía. 

El gas y sus ventajas

Un dato fundamental es que la combustión de gas natural reduce en un 25% las emisiones en relación con la gasolina. El motivo consiste en que el gas posee el nivel de carbono más bajo de todos hidrocarburos que existen y sus emisiones de partículas son muy inferiores. Además de las ventajas en materia de emisiones, la autonomía es otro de los aspectos importantes de los modelos g-tron que pude conducir en la presentación que tuvo lugar en Alemania. 

La combustión de gas natural reduce en un 25% las emisiones en relación con la gasolina.
En estas versiones, tanto el A4 Avant como el A5 Sportback pueden recorrer hasta 500 km con el gas procedente del depósito de 19 kg. Una vez que la presión del depósito baja de 10 bar y restan solo 0,6 kg de gas, el sistema pasa automáticamente a funcionar con gasolina, pudiendo cubrir 450 km adicionales gracias a un depósito de 25 litros. Tal y como pude comprobar, este cambio se produce de forma prácticamente imperceptible durante la conducción. Tampoco se aprecian variaciones en cuanto a comportamiento dinámico, por lo que ambos modelos conservan el confort y la deportividad de sus variantes de gasolina. 

Hay que tener en cuenta dos situaciones en las cuales ambos g-tron siempre funcionan en gasolina. Uno es el primer instante justo después de repostar gas, mientras el sistema analiza su calidad, y el segundo son condiciones climáticas de frío extremo. En el resto de casos, los vehículos siempre viajan con gas hasta que éste se consume casi por completo. Solo entonces se pasa a gasolina sin que el conductor pueda realizar este cambio de forma voluntaria.

Iguales pero diferentes

A simple vista, las diferencias se reducen a detalles como el indicador de gas en el panel de instrumentos o un plano de maletero unos 3 cm más elevado.
A simple vista, las diferencias entre un A4 Avant g-tron o un A5 Sportback g-tron y sus respectivas versiones cien por cien diésel o gasolina son mínimas. Éstas se reducen a detalles como el indicador de gas en el panel de instrumentos o un plano de maletero unos 3 cm más elevado. Por ello, para conocer a fondo los modelos “convencionales”, puedes repasar nuestros respectivos artículos del Audi A4 Avant en este enlacefebbdvuuzzrd y del Audi A5 Sportback en este otro enlace.  

El Audi A5 Sportback g-tron dispone de un motor 2.0 TFSI modificado específicamente para su funcionamiento con gas. Esta mecánica, que proporciona una potencia de 170 CV, ofrece además un par motor máximo de 270 Nm a partir de 1.650 rpm. El motor logra una gran respuesta a bajas revoluciones y se caracteriza por un funcionamiento suave y agradable. El encargado de reducir la alta presión del gas natural comprimido que llega desde el depósito es un control electrónico, capaz de disminuirla de 200 bar hasta los 5-10 bar a los que trabaja el propulsor.

En cuanto a cualidades prestacionales, el modelo acelera de 0 a 100 km en 8,4 segundos y puede rodar a una velocidad máxima de 224 km/h. con cambio automático (8,5 segundos y 226 km/h con cambio manual). Por su parte, el A5 Sportback g-tron logra sus mejores consumos con caja S-Tronic, con una media de 3,8 kg de gas cada 100 km, lo que implica un gasto aproximado de 4 euros a los 100 km según los precios actuales del GNC. Por su parte, el gasto medio de gasolina de 5,6 l/100 km. 

El cambio de gas a gasolina se produce de forma prácticamente imperceptible durante la conducción.
En versión manual, los registros son de 4 kg/100 km de GNC y de 5,9 l/100 km. En lo que respecta a las emisiones de CO2 del A5 Sportback g-tron, pueden ser de 108 g/km en modo GNC y de 135 g/km en modo gasolina según los neumáticos equipados.    

Mecánica compartida

Bajo el capó del A4 Avant g-tron se encuentra el mismo 2.0 TFSI, con el que este modelo acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos en la versión con cambio S Tronic. Por su parte, la velocidad punta que puede alcanzar es de 221 km/h (8,5 segundos y 223 km/h en versión manual). Al igual que sucede en el A5 Sportback g-tron, no hay ninguna conducta que lleve a diferenciarlo de una versión “convencional” gasolina o diésel. El motor mueve el vehículo con gran soltura y la sensación sigue siendo de un vehículo silencioso y confortable. 

Ambos modelos equipan un motor 2.0 TFSI de 170 CV modificado específicamente para su funcionamiento con gas.
Analizando los consumos, cabe destacar que en la versión automática del A4 Avant g-tron, asociada a la transmisión automática S Tronic de siete marchas, el gasto medio de gas es de 3,8 kg cada 100 km mientras que su media de consumo de gasolina es de 5,5 l/100 km. Al optar por la variante con cambio manual de seis velocidades, las cifras son de 4,4 kg/100 km de GNC y 6,5 l/100 km de gasolina. En función de la transmisión y de los neumáticos escogidos, las emisiones combinadas de CO2 pueden ser de 109 g/km en modo GNC y de 126 g/km en modo gasolina.

Máxima seguridad en los depósitos

El depósito de GNC de ambos modelos g-tron está formado en realidad por cuatro depósitos cilíndricos que integran un módulo instalado en la parte trasera. Esta distribución está diseñada para aprovechar al máximo el espacio disponible y, por ese motivo, cada uno de ellos tiene unas proporciones distintas. Todos ellos cuentan con una carcasa protectora de acero con correas tensoras. En el mismo módulo se encuentra también el depósito de gasolina.     

El depósito de GNC de los dos vehículos g-tron está formado en realidad por cuatro depósitos cilíndricos que integran un módulo.
Para montar esta disposición, los vehículos no disponen de rueda de repuesto y la batería se ha trasladado del maletero al vano motor. Para facilitar la operación de repostaje, tanto la boca de llenado del gas como de la gasolina se encuentran bajo una misma tapa. Hay que señalar que los depósitos de gas lo almacenan a 15ºC. 

La seguridad es la principal prioridad, por ello los depósitos de gas están fabricados con tres capas diferentes. La capa interna es una matriz de poliamida hermética, la segunda capa incorpora una mezcla de polímero reforzado con fibra de carbono y polímero reforzado con fibra de vidrio, y la tercera, también hecha con este último material, está concebida para que cualquier zona que reciba un golpe se vuelva de color blanco. Esto permitiría comprobar fácilmente si el depósito pudiera tener algún daño tras un impacto. Como método de seguridad añadido, cada depósito se prueba a 300 bar de presión antes de instalarse en el coche. 

Buscando las cero emisiones

Pueden funcionar también con Audi e-gas, cuya composición química es prácticamente idéntica a la del gas natural. La carga de gas se realiza bajo la misma trampilla que la de gasolina.
Para lograr el objetivo de que las emisiones de los modelos g-tron queden compensadas prácticamente hasta cero, la marca de los cuatro aros fabrica el denominado Audi e-gas. Este gas sintético se produce con agua y dióxido de carbono, empleando electricidad verde o conseguida con materiales reciclables como paja o residuos ecológicos. Según afirma la casa alemana, para obtener el Audi e-gas no se emplean orígenes minerales y su producción absorbe la misma cantidad de CO2 que emite cuando es utilizado por los vehículos.

La fabricación de este combustible renovable se consigue mediante dos procesos: electrólisis y metanación. El primero de ellos consiste en dividir el agua en oxígeno e hidrógeno con electricidad originada de fuentes renovables. En el segundo proceso, el hidrógeno reacciona con el CO2 originario de una planta de biogás procedente de residuos, dando lugar al metano sintético, al que la marca ha bautizado como Audi e-gas. Su composición química es prácticamente idéntica a la del gas natural y se introduce en la red europea de suministro de gas, compensando así la cantidad de gas natural que emplean los vehículos g-tron.         

Poniendo como ejemplo a Alemania en la expansión de la tecnología GNC cabe destacar que, en aquel país e incluyendo también a otras marcas de automóviles, el objetivo es multiplicar por diez el número de coches con GNC de aquí a 2025 hasta llegar al millón de unidades. Para lograrlo, durante este mismo periodo se prevé aumentar la red alemana de estaciones de servicio de gas de los 900 puntos de repostaje actuales a los 2.000. 

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