Abarth 124 Spider, todavía más picante

19 de junio 2016

Presentación
Gerard Farré

Gerard Farré

Abarth

Imagen claramente diferenciada

El Mazda MX-5 es un referente en lo que a placer de conducción se refiere. El FIAT 124 Spider es todavía más atractivo y va igual de bien. ¿Le falta algo? Puestos a pedir, un poco más de potencia. La respuesta de FIAT Chrysler Automobiles es el Abarth 124 Spider, un roadster perfecto.

1.060 kilos, 170 CV, trasera y capota de lona dan como resultado un roadster que emociona y mucho.
Durante la prueba del FIAT 124 Spider en Italia tuvimos la ocasión de conducir brevemente una evolución todavía más picante del mismo, la confeccionada por otra marca de FCA Group, Abarth. Un biplaza con capota de lona, trasera con motor turbo de 170 CV.

Quizás su decoración bicolor con los dos capó negro mate no termine de gustar a todos. Merece la pena saber que opcionalmente y sin tener que añadir ni un euro más lo podemos configurar en un único color. 

Inspirado en la competición

La versión de competición del Abarth 124 Spider está animada por un 1.8 Turbo que rinde 300 CV, casi el doble que el 1.4 T del modelo de calle.
Tal y como ya sucediera con el modelo original a principios de los setenta la firma del escorpión ha ido más allá confeccionando un deportivo con más potencia y con una puesta a punto del chasis todavía más efectiva.

Hay que tenerlo muy claro a la hora de decantarse por el Abarth en lugar del FIAT. Nos referimos al apartado estético. La combinación cromática del modelo del escorpión hace que sea apta sólo para los más atrevidos. Nada que ver con la elegancia y el estilo del FIAT.

La capota de lona es la misma que la del FIAT 124 Spider, sencilla y muy rápida de abrir y cerrar, incluso en marcha.
De serie el capó del motor y la tapa del maletero son de color negro mate, los retrovisores son rojos y en la parte inferior del parachoques delantero cuenta también con una franja roja. No estamos precisamente ante una solución estética demasiado discreta. Una solución que fue adoptada en la época para evitar que los pilotos de rally quedaran deslumbrados por el reflejo del sol sobre el capó. 

Por suerte, los clientes pueden escoger como opción sin coste que ambos capó sean del mismo color que el resto de la carrocería. Desafortunadamente en nuestra toma de contacto sólo pudimos verlo con la solución bicolor. 

Cada uno de los 5 colores disponibles recibe el nombre de las principales victorias del Abarth 124 Spider Rally en los setenta.
Los 5 colores que conforman la oferta cromática reciben nombres de rallyes míticos en los que ganó el Abarth 124 Spider en la década de los setenta. Blanco Turini 1975 White, rojo Costa Brava 1972 Red, azul Isola d’Elba 1974 Blue, gris Portogallo 1974 Grey y negro San Marino 1972

Las llantas de aleación de 17”, al igual que el marco del parabrisas y los arcos de seguridad adoptan de serie el color gris oscuro Forgiato Grey. Otro detalle de clara inspiración racing que distingue al Abarth del FIAT. Parachoques delantero y trasero cuentan con un acabado específico, más entradas de aire y de mayor tamaño.

En el habitáculo encontramos asientos deportivos de piel así como inserciones en Alcantara en salpicadero, paneles de las puertas y demás.
En el interior destaca por los asientos de corte deportivo así como por las inserciones opcionales en Alcantara en salpicadero, puertas y túnel central. Volante en piel con una marca a las 12 en punto en color rojo es otro de los detalles derivados de la competición.

La preparación del Abarth 124 Spider no se centra únicamente en la imagen. El chasis cuenta con una completa puesta a punto específica con amortiguadores Bilstein, discos de freno con pinzas Brembo de 4 pistones y diferencial autoblocante mecánico.

Sus dimensiones exteriores son bastante compactas con 4 metros de largo y 1,7 metros de ancho. Si añadimos un peso de sólo 1.060 kilos a la ecuación el resultado es un aparato de lo más ágil y divertido. 

Lo probamos en la Caprino - Spiazzi

Lo conducimos unos pocos minutos en el tramo de la SP8 italiana que une Caprino y Spiazzi, donde se disputaba en el pasado una subida en cuesta.
La Caprino Spiazzi es una prueba histórica del campeonato italiano de montaña. Los responsables de Abarth no escogieron la localización de la prueba del 124 Spider al azar. 10 kilómetros son los que separan las localidades de Caprino Veronese y Spiazzi por la Strada Provinciale 8 o SP8. Un tramo en ascensión con curvas de radio bastante abierto en el que se puede rodar a gran velocidad, siempre y cuando la carretera esté cortada al tráfico. En nuestra prueba no contamos con este lujo, aunque si pudimos conducirlo con cierta alegría a lo largo de la SP8 durante un repetido número de ocasiones.

30 CV son lo que separa al FIAT del Abarth. No parece una diferencia muy grande, no obstante, se notan y mucho. La diferencia de par entre ambos coches es mucho más ajustada. Hablamos de sólo 10 Nm más a favor del Abarth.

Su 1,4 litros MultiAir rinde 170 CV a 5.500 rpm y 250 Nm a 2.500 rpm. Su potencia específica es de 124 CV/litro.

Un dato destacable de esta mecánica turboalimentada es su potencia específica de 124 CV/litro. Tenemos que recordar que se trata sólo de un 1,4 litros que entrega 170 CV a 5.500 rpm y 250 Nm a 2.500 rpm.

Las prestaciones que declara la marca italiana no están tampoco nada mal. Su velocidad punta se fija en 232 km/h y para el cronómetro en 6,8 segundos tras alcanzar 100 km/h arrancando desde parado. 

Tiene mucha más patada y se estira mejor en la parte alta que el motor de 140 CV del FIAT 124 Spider.
Desde la zona baja del cuenta-vueltas entrega una gran dosis de par de forma que la patada del turbo se nota y mucho. En la parte alta sigue estirándose con algo más de brío que el MultiAir del FIAT.

No todo es entrega. El sonido también juega un papel importante en la experiencia de conducción. El Abarth cuenta de serie con unos escapes Record Monza que aportan una musicalidad 100% de competición.

El escape Record Monza de serie petardea de lo lindo al levantar el pie del gas. En aceleración también aporta una buena musicalidad.
Al subir de marcha en aceleración puede llegar a petardear con contundencia, al igual que lo hace al levantar el pie del acelerador después de haber subido bastante de vueltas. No llega a ser molesto en ningún momento y el sonido que emite es de lo más agradable. Quizás los más “quemados” quedarían encantados con un botón que le permitiera alcanzar una nota todavía más alta.

La caja de cambios aunque también tiene 6 relaciones tiene un tacto mucho más deportivo que la del FIAT. Ofrece un tacto más firme y consistente, más al estilo de la que Mazda monta en el MX-5. Opcionalmente se puede montar una caja de cambios automática que no tuvimos la oportunidad de probar por cuestiones de tiempo.

El diferencial autoblocante mecánico de serie lo convierte en un juguete extremadamente divertido. Una auténtica delicia en una carretera de curvas.
Gracias al diferencial autoblocante de serie el placer de conducción todavía va más allá que en el FIAT. Es una auténtica pasada como el Abarth termina de inscribir el eje posterior en la curva. Una vez estás dentro del viraje, justo en el vértice, si aceleras con decisión la trasera se mueve hacia el exterior del mismo para ayudar a entrar mejor. Esto sucede porque el LSD aporta más par motor a la rueda exterior.

Mientras que el chasis del FIAT ofrece un brillante compromiso entre confort y efectividad, el set up de Abarth se centrado en lograr las óptimas prestaciones en conducción deportiva. Los amortiguadores Bilstein aportan mayor firmeza sin penalizar a la precisión en el guiado.

La dirección en modo Sport pasa a ser más directa y aporta mucho mejor feeling.
La dirección quizás es el punto con el que menos feeling tuve. Tiene un grado de asistencia quizás demasiado elevado. De todas formas, dada la ayuda que aporta el LSD a la hora de trazar las curvas podemos recurrir al pedal del acelerador para terminar el giro.

Cuenta con un botón “Sport” en el túnel central, junto a la palanca del cambio. Activándolo se modifican numerosos parámetros de la conducción como: entrega máxima de par, respuesta del acelerador, dureza de la dirección y gestión tanto del control de tracción como del de estabilidad.

Los frenos de serie con discos de 280 y pinzas Brembo de 4 pistones aguantan muy bien un uso intensivo en conducción deportiva.
De todos los cambios que aplica el botón Sport el que más se nota es el que respecta a la dirección. El feeling del volante con el modo Sport es mucho más directo y claro que en el modo Normal.

El equipo de frenos también ha sido modificado para estar a la altura. Cuenta de serie discos de 280 mm de diámetro ventilados y pinzas fijas de aluminio de 4 pistones del especialista italiano Brembo. Tras aplicar una conducción decididamente deportiva después de unos 70 kilómetros pudimos notar que en las frenadas más al límite el pedal presentaba algo de fading. Para tratarse de los frenos de un coche de serie no está nada mal.

En resumidas cuentas

40.000 euros son muchos euros para un roadster de este calibre.
Me encantaría probarlo como Dios manda durante varios días, tanto en carretera como en circuito para terminar de ver de lo que es realmente capaz este biplaza que me ha dejado tan buen sabor de boca.

Su precio de 40.000 euros está muy lejos de los 23.000 euros que Mazda pide por el brillante MX-5 1.5 Skyactiv-G. Los 39CV de más del Abarth son difíciles de justificar, incluso si contamos con la importante preparación mecánica del italiano con suspensiones, frenos, diferencial…

La producción del Abarth 124 Spider en 2016 será numerada y limitada únicamente a 2.500 unidades. Cada coche contará con una placa que lo identificará, ubicada entre los dos asientos.

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