El rápido cambio de las exigencias de los clientes y el paso a la tracción eléctrica, así como el hecho de una mayor demanda, hace que los dos gigantes busquen formulas de alianza pero conservando su independencia.
Volkswagen y Ford, dos de los grupos más grandes del mundo del automóvil, han firmado un acuerdo para explorar una posible colaboración en “diversos proyectos para extender la capacidad, refozar la competitividad y servir mejor a los clientes”.
El primer sector en el que podría implementarse esta colaboración es el de los vehículos industriales eléctricos. Un segmento que está llamado a tener gran importancia por las necesidades de distribución del e-comerce. La necesidad del reparto urbano rápido e incluso inmediato y las previsibles restricciones al tráfico de vehículos diesel obligan a acelerar este segmento.
La motorización eléctrica es clave para este sector. La autonomía limitada necesaria y la posibilidad de tener centros de reparto con plazas de aparcamiento facilita el recurrir a vehículos eléctricos, mucho más economícos en lo que a coste de trabajo se refiere.
Es también un segmento en el que las alianzas entre grupos y marcas en teoría rivales se da con mayor facilidad. Ford y Volkswagen en estos momentos carecen de ‘partners’ en este campo.
Se trata de una alianza industrial que no implica intercambio de acciones o toma de participaciones.