Conducir bajo los efectos de las drogas, un riesgo en aumento

24 de diciembre 2017

Actualidad
Sara Soria

Sara Soria

Marcas, Pixabay, AlphaSIP, Línea Directa

El 12% de españoles que conducen turismos ha consumido alguna droga de comercio ilegal y/o alcohol antes de conducir. Así concluye el último estudio de prevalencia del consumo de sustancias psicoactivas elaborado por la Dirección General de Tráfico con tests aleatorios (EDAP 2015). 

El 12% de españoles que conducen turismos ha consumido alguna droga de comercio ilegal y/o alcohol antes de conducir.

La preocupación de la DGT por estos conductores que consumen drogas es patente más aún después de analizar los últimos resultados de la campaña en carreteras convencionales llevada a cabo la última semana de octubre: 629 conductores dieron positivo frente a los 328 de la realizada en mayo o los 428 de octubre del año pasado. Hace unos días se ponía en marcha una nueva campaña de vigilancia intensiva en la que se han realizado más de 20.000 pruebas diarias tanto de alcohol y drogas a conductores con motivo de las comidas y cenas navideñas, una época del año en la que el consumo de estas sustancias aumenta.

Cannabis y cocaína, las drogas más consumidas

Se ponen al volante, sobre todo, después de haber consumido cannabis y cocaína, ambas presentes en el 48% de las pruebas realizadas por el Instituto Nacional de Toxicología (INT) en 2016. De los 589 conductores fallecidos analizados, el 43% dio positivo en drogas, psicofármacos o alcohol. Concretamente al 15,5% se le detectaron drogas en el organismo y al 10,5% algún psicofármaco. Porcentajes que fueron del 14% y del 11% en 2015, respectivamente.

El estudio ‘La influencia de las drogas en los accidentes de tráfico (2012-2015)’ de la Fundación Línea Directa también ponía la voz de alerta sobre este tema: los conductores fallecidos por drogas habían aumentado un 7% en los últimos cuatro años, concluían.

Los controles de drogas tienen un coste de unos 30 euros por persona, frente a unos pocos céntimos que cuesta el test de alcoholemia.

Ante esta situación, la DGT no se ha quedado impasible y ha incrementado el número de pruebas de drogas que realizan los agentes de la Guardia Civil en carretera a los conductores. De hecho acaba de anunciar la entrega de 156 furgonetas, 500 lectores de drogas, 23.400 kits multidrogas y 746 etilómetros para la campaña de Navidad que finalizará el próximo siete de enero. “Este año realizaremos 100.000 y las previsiones del año que viene es alcanzar los 150.000. Además, les hemos entregado a la Agrupación de Tráfico 40 furgonetas habilitadas para la realización de estas pruebas y dotaremos, durante el 2018, a todos los motoristas de kits portátiles para que puedan hacer de una forma más dinámica los controles de alcohol y otras drogas”, explicaba Gregorio Serrano, director de la DGT. Desde el año 2012 los test para detectar drogas en el organismo se han multiplicado por 60 hasta llegar a los 76.040 en 2015, una cifra que se redujo a 65.169 en 2016, frente a 5.071.265 pruebas de alcoholemia.

¿Y por qué está diferencia entre los tests de drogas y de alcohol? La respuesta es sencilla, las pruebas de drogas son más complicadas de realizar y los aparatos que se utilizan más caros. Para alcanzar el nuevo objetivo en el número de controles de drogas, la DGT ha hecho una mayor inversión ampliando el número de pruebas que realizarán como novedad las patrullas en moto. 

Por otro lado, durante el segundo semestre de 2018, la DGT tendrá disponible en su catálogo de patrimonio un nuevo dispositivo para hacer controles de drogas, denominado DrugSIP Mobility (ya lo utilizan algunos policías locales y la DGT también podría adquirirlo). Lo ha desarrollado una empresa española y está homologado en Europa. Entre sus ventajas está su pequeño tamaño, su avanzada tecnología de conectividad -lector y tiras inmunoreactivas de fácil lectura a través de un código QR con datos en tiempo real- y que detecta de forma simultánea las drogas que pide la DGT (cocaína, anfetaminas, metanfetaminas, opiáceos y derivados y THC) más polvo de ángel. A esto se añade que funciona mejor cuando hace frío y que automáticamente realiza una fotografía del kit con el resultado que queda almacenada y puede ser utilizada como prueba procesal. 

De los 589 conductores fallecidos analizados en 2016, el 43% dio positivo en drogas, psicofármacos o alcohol.

Las drogas son incompatibles con la conducción

Las llamadas drogas de abuso –generalmente ilegales- tienen un fuerte impacto en la accidentabilidad, sobre todo en los siniestros de mayor gravedad. No hay más que fijarse en que casi un tercio de los conductores fallecidos por accidente de tráfico analizados por el INT dieron positivo en drogas ilegales. Por este motivo es importante saber cómo pueden afectar a tu capacidad de conducción y ser conscientes de los peligros que conllevan, efectos que no son tan conocidos por la sociedad en comparación con los del alcohol en la conducción.

¿Qué drogas alteran nuestra capacidad al volante? Se clasifican en tres grupos:

Drogas depresoras

En este grupo se incluyen el alcohol, opio y sus derivados (heroína, morfina, metadona), fármacos para calmar la ansiedad (ansiolíticos), para ayudar a dormir (hipnóticos) o los que actúan como relajantes musculares. Se llaman depresoras porque disminuyen o enlentecen las distintas funciones del sistema nervioso central.

¿Cómo afectan a la conducción? Alteran la percepción y evitan que tengas la información correcta para interpretar la situación del tráfico; aumentan el riesgo de distracciones y de somnolencia; reaccionarás más lento a la hora de tomar decisiones; te sentirás desinhibido y con una falsa sensación de control que te llevarán a comportarte de forma peligrosa; y en general tus movimientos serán más lentos.

El consumo de drogas produce una gran cantidad de trastornos incompatibles con la conducción, la mayoría desconocidos por los conductores.

Drogas estimulantes

Hablamos de las anfetaminas/speed, cocaína, nicotina, cafeína, teína y de la teobromina que podemos encontrar en el cacao. Todas ellas se caracterizan porque aceleran el funcionamiento normal del cerebro y provocan un estado de activación elevada

¿Cómo afectan a la conducción? Provocan que estés más activo e inquieto lo que te puede llevar a mostrarte impaciente y actuar de forma impulsiva; una sobrevaloración de tus capacidades; reducen la sensación de fatiga por lo que conducirás sin descansar durante más tiempo del recomendado; y una mayor tolerancia del riesgo por le podrás conducir de manera más peligrosa, a más velocidad y sin miedo a realizar maniobras temerarias.

Drogas perturbadoras

En este tipo de drogas se incluyen los alucinógenos como el LSD, la mescalina o el peyote, los derivados del cannabis como el hachís y la marihuana, muchas drogas de síntesis (producidas en laboratorios clandestinos con fórmulas químicas) como el éxtasis o MDMA y algunos inhalantes como colas o disolventes.

¿Cómo afectan a la conducción? Alteran la percepción y la atención lo que impide interpretar adecuadamente el entorno; alteran el pensamiento y te llevan a tomar decisiones equivocadas e imprevisibles; podrás sufrir estados de conciencia alterados; y aunque tomes pequeñas dosis podrán producirte grandes efectos.

Conductor pillado por las cámaras de la DGT en el momento en que se está drogando.

Las drogas más frecuentes entre los conductores

Todos los análisis coinciden al afirmar que el cannabis y la cocaína son las drogas más consumidas entre los conductores. Del total de muestras analizadas, el cannabis estuvo presente en el 52% de los fallecidos y en el 61% de los no fallecidos, mientras que la cocaína apareció en el 52% de los fallecidos y en el 49% de los heridos, según datos de la DGT en su informe de 2016. Los opiáceos y las anfetaminas tienen una mayor presencia en los casos de conductores no fallecidos. 

El consumo de cannabis en España ha aumentado un 22,7% desde 1995
Los datos del Observatorio Europeo de las Drogas en 2016 también son preocupantes: el consumo de cannabis en España ha aumentado un 22,7% desde 1995 y el de cocaína en un 16,7%, siendo Baleares, Cataluña y La Rioja donde más cannabis se consume. En cambio, se ha reducido en un 46,2% el consumo de éxtasis y en un 40% el de anfetaminas.

¿Sabías que bajo los efectos del cannabis se puede llegar a duplicar la probabilidad de sufrir un accidente?

Si consumes cannabis y conduces:

Te sentirás en un estado de euforia y ebriedad. Puedes sentirte excesivamente relajado e incluso sufrir somnolencia. La percepción de espacio y tiempo se verá alterada. Tus reacciones serán más lentas y podrás comportarte de forma agresiva. Llegarás a sentir una falsa sensación de seguridad en tus capacidades al volante. Será más fácil que te distraigas más fácilmente porque cualquier estímulo llamará fuertemente tu atención. Si, además, el cannabis lo mezclas con alcohol, las consecuencias serán más graves y peligrosas.

El consumo de drogas provocan una conducción impulsiva, agresiva y competitiva con consecuencias graves.

Si consumes cocaína y conduces:

Provocará un fuerte estado de agitación que te llevará a comportarte de manera impaciente e impulsiva. Sobrevalorarás tus propias capacidades y tu conducción será más peligrosa, además, puedes tener conductas competitivas y agresivas con otros conductores. La percepción del entorno se verá muy alterada y se reducirá tu capacidad de concentración, algo esencial para una conducción segura. A tener en cuenta el efecto rebote de la cocaína, ya que cuando se pasa su efecto, el sueño puede aparecer de repente.

Y cuidado con mezclar esta droga con el alcohol porque la cocaína enmascara los efectos del alcohol, lo que puede llevarte a beber grandes cantidades de alcohol sin ser consciente de las alteraciones que produce en tu organismo, hasta que ya es demasiado tarde.

Datos del Instituto Nacional de Toxicología revelan que el alcohol está implicado en el 100% de los casos de policonsumo de drogas entre los conductores fallecidos. La asociación más frecuente es la de cocaína y alcohol (43% de los casos). Le sigue la asociación de alcohol con derivado cannábicco en el 32,5% de los casos. Durante 2018 la DGT pondrá especial atención en estos policonsumidores. 

Antes de realizar una prueba de drogas, los agentes de la Guardia Civil realizan un test de alcoholemia. Durante 2018 la DGT pondrá especial atención en los policonsumidores.

Si consumes éxtasis (MDMA) y conduces:

Aunque tiene propiedades estimulantes se considera una droga de tipo alucinógeno, pero con alteraciones menos llamativas que otros como el LSD. Aun así, sus consecuencias son igualmente graves porque en muchos casos se mezcla con otras sustancias como talco, anestésicos veterinarios, vasodilatadores… con efectos inesperados. Entre sus consecuencias están:

Fuerte sensación de euforia. Ilusiones ópticas, como flashes, manchas de luz… que pueden llevarte a realizar maniobras evasivas peligrosas. Mayor sensibilidad a la luz y visión borrosa. Mayor estrechamiento del campo visual que provocará trazar las curvas muy abiertas e invadir el sentido contrario. Menor concentración en el tráfico y mayor posibilidad de distracciones. Puedes sufrir episodios de ansiedad, depresión o paranoias persecutorias. Tras desaparecer estos síntomas, el conductor siente un gran agotamiento físico y mental.

Y cuidado con la posible aparición de los ‘flashbacks’, episodios en los que se reviven los efectos de las drogas tras varias horas después de que la persona los hubiera dejado de sentir y que, por tanto, suelen pillar desprevenidos.

El cannabis y la cocaína son las drogas más consumidas entre los conductores.

Si consumes anfetaminas y conduces:

Sentirás una gran sensación de euforia por lo que podrás conducir de forma impulsiva e impaciente. Pueden aparecer movimientos repetitivos que limitan tu movilidad. Sobrevalorarás tus propias capacidades, por lo que tu conducción será más arriesgada y peligrosa. Disminuirá tu sensación de fatiga desencadenando un agotamiento agudo. El sueño podrá aparecer pasadas unas horas de forma intensa con el grave peligro de quedarte dormido al volante. Por último, puedes llegar a comportante de manera violenta e incomprensible con el resto de conductores.

En el caso de consumir derivados de las anfetaminas como la metanfetamina (speed, chalk, meth, hielo o krystal), debes saber que tiene un alto poder adictivo, con efectos similares, pero más pronunciados.

Si consumes GHB o éxtasis líquido y conduces:

Sentirás sensación de relajación muscular y pérdida de coordinación. Provoca un comportamiento desinhibido y eufórico, aumentando tus ganas de hablar, algo peligroso si conduces con acompañantes ya que distraerá. También produce somnolencia, confusión, ideas delirantes, alucinaciones e, incluso, un estado de coma.

Si consumes PCP o polvo de ángel y conduces:

Es una droga sintética alucinógena que conlleva una sensación irreal de aumento de fuerza y poder y provoca estados anímicos variables. Te hace perder tu capacidad de concentración y de pensamiento lógico por lo que tomarás decisiones equivocadas al volante. Produce alteraciones de la percepción del espacio y tiempo, sensación de euforia, ansiedad o pánico.

Sensación de euforia, alucinaciones, ilusiones ópticas, manchas de luz... son algunos de los efectos que producen las drogas.

Si consumes LSD y conduces:

El LSD o ácido lisérgico produce efectos de gran intensidad que se inician generalmente entre los 45 y 60 minutos tras tomarlo: fuertes distorsiones en la percepción de tu alrededor, verdaderas alucinaciones, alteraciones emocionales, ansiedad, pánico… Todo esto provocará reacciones equivocadas y peligrosas al volante y un comportamiento agresivo. Las alteraciones se pueden prolongar durante diez o doce horas y también puedes sufrir el efecto ‘flashback’, es decir, aparecerán de nuevo efectos que ya habían desaparecido.

El tabaco, el café y el té, ¡no en exceso!

Al ser de consumo legal, el tabaco está bastante extendido entre la sociedad, aunque cada vez menos por las restricciones impuesta en sitios públicos y locales de ocio. Pero, aunque sea legal, no hay que olvidar que tiene graves consecuencias para la salud y que también puede ocasionar graves peligros en la conducción.

¿Sabías que a principios de siglo estaba prohibido en España fumar durante la conducción de un vehículo?

¿Cómo afecta el tabaco a la conducción? El humo de los cigarrillos (nicotina y monóxido de carbono) puede alterar las capacidades psicofísicas, especialmente si se acumula en exceso en el habitáculo del vehículo, por ejemplo, puede reducir tus reflejos y tu capacidad de reacción. Además, buscar un cigarrillo, el mechero, encenderlo, fumar, volcar la ceniza en el cenicero, apagar el pitillo… son acciones que provocan distracciones en la conducción. El humo, también irrita los ojos, aumenta la fatiga ocular y puedes perder capacidad visual.

Fumar provoca distracciones en la conducción, además el humo en exceso altera las capacidades psicofísicas al volante.

En cuanto a las sustancias conocidas como xantinas, es decir, la cafeína, la teína y la teobromina (presente en el cacao), no provocan alteraciones de comportamiento tan fuertes como las anteriores pero un uso excesivo puede afectar a tu capacidad de conducción.

¿Cómo afectan las xantinas a la conducción? Te puedes sentir más agitado, nervioso, irritable y actuar de manera impulsiva o agresiva. Reduce tu sensación de fatiga y somnolencia apareciendo dichos síntomas de manera inesperada pasadas unas horas. En general estas sustancias puedes ser recomendables en algunas situaciones, pero debemos hacer un uso adecuado y moderado de ellas.

Así se realiza una prueba de drogas

Tras la orden de detección por parte del agente, éste te informará sobre la obligación de someterte a la prueba. Si te niegas te enfrentas a 1.000 euros de multa y retirada de 6 puntos en el carnet de conducir y a un delito con penas de prisión y privación del derecho a conducir.

Te realizarán una prueba de alcohol y a continuación de tomarán una muestra de saliva para detectar la presencia de sustancias ilegales en el organismo. Si el test da positivo, te tomarán otra muestra de saliva que enviarán a un laboratorio para analizarla y confirmar el resultado positivo. Ante la mínima presencia de drogas detectada en el primer test, la Guardia Civil procederá a la inmovilización del vehículo.

Una empresa aragonesa ha desarrollado el novedoso dispositivo DrugSip Mobility para detectar drogas con bluetooth capaz de ofrecer a la DGT datos en tiempo real.

El conductor tiene derecho a solicitar una muestra de sangre para contrastar el resultado para la cual tendrá que acudir a un centro hospitalario o de salud. Ten en cuenta que si se da positivo en sangre el conductor deberá hacerse cargo de los gastos.

Una vez conocidos los resultados del laboratorio toxicológico, se añaden al informe del agente de la Guardia Civil y se inicia el expediente por vía administrativa o judicial (en el caso de que se considere delito).

Consecuencias de conducir drogado: muerte y prisión

Sin duda, la peor consecuencia que puede conllevar conducir drogado es la muerte o heridas graves, tanto del propio conductor y sus acompañantes, si fuera el caso, y de otros usuarios que en ese momento tuvieran la mala suerte de cruzarse con un conductor irresponsable. Pero, obviamente también hay consecuencias legales.

Conducir bajo los efectos de las drogas está totalmente prohibido en España y está catalogada como una infracción administrativa muy grave o, incluso, según el código penal, como un delito contra la seguridad vial cuando se confirme que dichas drogas están afectando de manera negativa al conductor.

Infracción administrativa muy grave:

- Conducir cualquier vehículo con presencia de drogas en el organismo (se excluyen sustancias que se utilicen bajo prescripción facultativa y con una finalidad terapéutica): 1.000 euros de multa y pérdida de 6 puntos en el carnet de conducir.

- Incumplir la obligación de someterse a la prueba que se establezca para la detección de alcohol de la presencia de drogas en el organismo: 1.000 euros y 6 puntos menos en el carnet de conducir.

Delitos según el Código Penal:

- Conducir un vehículo a motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas (Artículo 379.2): Prisión de 3 a 6 meses o multa de 6 a 12 meses o trabajados en beneficio a la comunidad de 31 a 90 días y privación de la conducción por tiempo superior a 1 años y hasta 4 años.

- Negativa a someterse a las pruebas de alcohol o drogas (Artículo 383): Prisión de 6 meses a 1 año y la privación de la conducción por tiempo superior a 1 año y hasta 4 años.

Traje de Ford para simular los efectos de las drogas.

Concienciar a los más jóvenes

La percepción del riesgo sobre conducir drogado está bastante infravalorada comparado con la percepción que los conductores españoles tienen del alcohol y la conducción. Una encuesta sobre mitos y creencias en relación a las drogas realizado por la DGT revela que hombres entre 25 y 34 años consideran el cannabis como la droga menos peligrosa para la conducción mientras que sí perciben el alcohol como peligroso. También hay un 75% que desconoce las consecuencias legales en caso de conducir bajo la influencia de sustancias ilegales.

En contra de lo que suele pensarse, el grupo de edad donde las drogas hacen mayor acto de presencia no es el de los jóvenes conductores. El 67% de los conductores fallecidos con resultados positivos corresponde a edades medias, entre los 25 y 54 años, destacando un mayor número de casos (25%) en la franja entre 45 y 54 años, según el análisis del Instituto Nacional de Toxicología.

Sin embargo, es a los jóvenes a los que más se trata de concienciar sobre los riesgos de consumir estas sustancias ilegales en los diferentes cursos de conducción y campañas realizadas por la DGT o por otros organismos y asociaciones. 

En los cursos de conducción para jóvenes se insiste en los riesgos que provocan las distracciones, el alcohol, las drogas, la velocidad...

Últimamente fabricantes de coches y asociaciones de conductores están poniendo en marcha programas específicos de seguridad vial para los más jóvenes. Destacan los cursos de conducción gratuitos ‘Ford, Conduce tu Vida’, el curso de la Escuela R Junior de Volkswagen o la Driver’s Academy que ha puesto en marcha el RACE junto con Red Bull. En todos ellos se reserva un espacio para hablar sobre los riesgos de consumir drogas y/o alcohol al volante y que mejor manera para conseguirlo que tratar de que el conductor experimente sus efectos en primera persona. En algunos casos se utilizan simuladores de conducción, gafas especiales que alteran la percepción y la visión y en otros se utiliza un traje especial con un peso de más de 17 kilos con el que el conductor experimenta los síntomas asociados al alcohol y a las drogas.

La Fundación Línea Directa ha ido más allá y ha realizado pruebas reales tapando un ojo al conductor, poniéndole unas gafas especiales y pesos en los brazos y piernas para ralentizar sus movimientos. También se dilataron las pupilas y provocaron deslumbramientos para detectar los posibles efectos de las drogas al volante. El resultado es que dicho conductor necesitó hasta cinco metros más para frenar y se confirmó falta de control del vehículo, salidas de la curva y una reducción del tiempo de reacción.

¿Qué más pruebas necesitas para concienciarte de los peligros de la conducción bajo los efectos de las drogas?

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