Cinturón, airbag, reposacabezas: claves para reducir las lesiones

2 de agosto 2017

Actualidad

La seguridad en los vehículos es uno de cinco pilares básicos para reducir los fallecidos y heridos en accidentes de tráfico según incluye la Organización Mundial de la Salud en su Decenio para la Seguridad Vial 2011-2020. Entre las medidas que se proponen destacan las que hacen referencia al correcto mantenimiento de los vehículos, a la modernización del parque automovilístico y a la aplicación de las normativas sobre la instalación obligatoria de determinados dispositivos y su cumplimiento. Y es en este último apartado donde entra en juego la importancia de los elementos de seguridad pasiva en el automóvil, es decir, aquellos diseñados para reducir al máximo los daños de los ocupantes de un coche una vez producido el accidente. 

Cinturón, airbag, reposacabezas: tres elementos de seguridad pasiva claves para reducir las lesiones.

Aunque el precio es un factor de compra importante, la seguridad del vehículo gana protagonismo según avanza la edad del conductor. En su objetivo de reducir el número de accidentes y de lesiones, los fabricantes no dejan de investigar para mejorar los elementos de seguridad existentes y añadir otros nuevos. También ha desempeñado un papel fundamental en esta evolución las pruebas de programas como EuroNCAP, que a su vez han potenciado la seguridad como elemento a tener en cuenta a la hora de compra un coche. En este programa europeo de seguridad se valora la integridad de la estructura para proteger los ocupantes tras realizar pruebas de impacto, frontal, lateral contra una barrera móvil y de un mástil, además deben pasar pruebas de latigazo cervical, de protección infantil y de peatones.

Especial atención hay que prestar a tres elementos claves en la seguridad de los ocupantes de un vehículo: el cinturón de seguridad, el airbag y el reposacabezas. 

Los fabricantes se van adaptando a las nuevas normativas sobre protección de ocupantes, pero no hay que olvidar que la última palabra la tiene cada persona. De poco sirve que el coche disponga de cinturón, de airbag y de reposacabezas si no se utilizan o se usan de forma incorrecta.

Ahora que estamos en verano y una época donde los desplazamientos por carretera se multiplican, hacemos un repaso de estos elementos de seguridad pasiva que tantos beneficios aportan y han aportado a la seguridad vial. ¿Sabes para qué sirven?, ¿cómo se usan correctamente?, ¿cuántas vidas pueden salvar?

El cinturón de seguridad es el invento que más vidas ha salvado. Su uso es obligatorio tanto en los asientos delanteros como traseros.

El cinturón de seguridad

Es el elemento de seguridad pasiva más importante en un automóvil. Un invento del año 1959 que se ha convertido en el principal salvavidas de los ocupantes de un coche: evita que salgamos despedidos del asiento en caso de una colisión y amortigua la desaceleración del cuerpo. El cinturón de seguridad es ligeramente flexible para que la parada no sea tan brusca.

Según la Organización Mundial de la Salud, es el invento que más vidas ha salvado, por eso en España se optó por obligar a su uso en carretera en 1975 y en zona urbana y en las plazas traseras en 1992. De forma paralela, ese mismo año entró en vigor la normativa que obliga al uso de los sistemas de retención infantil. Desde entonces su uso se ha ido generalizando, pero todavía hay que lamentar fallecidos que no usaban el cinturón en el momento de producirse el accidente: el 23% mayores de 12 años (187 de un total de 805) y 3 de los 18 menores que perdieron la vida cuando viajaban en un turismo o furgoneta en 2016, según acaba de publicar la Dirección General de Tráfico (DGT).

En la actualidad los cinturones de seguridad más avanzados son los que incorporan los pretensores pirotécnicos. Se trata de unos dispositivos cuya función es ajustar el cinturón lo más posible al cuerpo del viajero en caso de colisión: actúan dando un tirón al cinturón para evitar la más mínima holgura en el momento de choque. También hay cinturones específicos para que las mujeres embarazadas viajen con más seguridad y confort.

Ya se comercializan en el mercado cinturones de seguridad con airbag incorporado para evitar abrasiones.

En el caso de los sistemas de retención infantil, es importante elegir de forma correcta una silla homologada en función del peso y la altura del niño y asegurarse de que esté bien instalada y el niño bien sujeto. Todos los coches actualmente a la venta incorporan el sistema de sujeción Isofix con tres puntos de anclaje (obligatorio desde 2011), más seguro porque garantiza una colocación correcta. En algunos modelos uno de estos puntos de anclaje puede ser de tipo ‘Top Tether’ que sujeta la parte posterior de la silla a la zona posterior del respaldo del asiento o al maletero del vehículo.

¡RECUERDA!: el cinturón de seguridad reduce en un 90% el riesgo de fallecimiento y de heridas graves en la cabeza, reduce el 75% el riesgo de heridas, fracturas, lesiones de otro tipo. Evita unos 12.000 fallecidos al año. Úsalo siempre en los asientos delanteros y traseros. El uso de las sillas infantiles reduce en un 75% el riesgo de muerte y en un 90% el de lesiones.

Más información sobre el cinturón de seguridad y cómo utilizarlo correctamente.

Más información sobre cómo deben viajar los niños en coches y cómo elegir la silla infantil adecuada

En la Unión Europea el airbag frontal para conductor es obligatorio desde 1990 y para el pasajero desde 2006.

El airbag

Tal es la importancia del cinturón de seguridad, que el airbag y el reposacabezas no serían eficaces si no se lleva abrochado.

El airbag es probablemente el elemento de seguridad pasiva que más ha evolucionado y se ha extendido en los vehículos. En 1953 algunos fabricantes empezaron a experimentar con estas bolsas de aire y en 1973 Chevrolet lo ofreció en opción en algunos de sus modelos. Pero no fue hasta el año 2006 cuando el airbag se convirtió en un elemento obligatorio en todos los vehículos de nueva producción.

El airbag o SRS (Suplementary Restraint System o Sistema de Seguridad Suplementario) es una bolsa de gas que se hincha en milésimas de segundos y a 250 km/h frente al conductor o pasajero cuando unos sensores especiales detectan una desaceleración fuerte. ¿Y cuál es su función? Tiene cuatro objetivos: absorber parte de la energía cinética del cuerpo, frenando suavemente el movimiento de los pasajeros; evitar un impacto contra elementos interiores del coche; reducir el riesgo de heridas –sobre todo en la cara- producidas por fragmentos de cristal procedentes del parabrisas; y reducir el movimiento de la cabeza y, por tanto, el riesgo de lesiones cervicales. 

Hoy en día los coches ya llevan de serie al menos seis airbags, dos frontales, dos laterales y dos de techo para proteger la cabeza.

Pero para que su función sea efectiva debemos llevar abrochado el cinturón de seguridad, de lo contrario podría producirnos graves heridas. Cuidado, ¡el airbag es un complemento del cinturón, no lo sustituye! Para evitar daños mayores la posición frente al volante no debe ser inferior a 10 centímetros, aunque desde la DGT recomiendan que sea de unos 25 centímetros para evitar un impacto directo y fuerte en la cara. 

Del mismo modo, cuando un niño ocupa el asiento delanterowxzadafq debemos desconectar el airbag frontal (la mayoría de los coches modernos ya incluyen un interruptor para poder desconectar sin necesidad de pasar por el taller). 

Seguramente te estés preguntando qué riesgos puedes sufrir con un airbag si llevas gafas en el momento de la colisión. Unas pruebas de choque realizadas por el RACE y la Fundación Alain Afflelou han demostrado que las gafas no se rompen y que reducen el riesgo de lesiones oculares. Una buena visión es fundamental cuando nos ponemos al volante.

Hoy en día los coches ya llevan de serie al menos seis airbags, los frontales, dos laterales y dos de techo para proteger la cabeza. Pero la tecnología avanza y ya hay muchos modelos de gamas media y alta que incluyen airbag de rodilla, airbag trasero que se despliega en forma de cortina por detrás del reposacabezas de la segunda fila, el novedoso airbag para el cinturón que evita abrasiones por el tirón e, incluso, airbags para mitigar las lesiones de los peatones en caso de atropello. 

Las investigaciones más recientes trabajan para hacer realidad los airbags inteligentes, aquellos que actúan y se despliegan en función de la gravedad y tipo de choque, la tensión del cinturón y, también, según el peso de los ocupantes o su postura. Los airbags futuros también incorporarán un sensor conectado a un GPS que dará aviso a un centro de emergencia del lugar exacto del accidente para un rescate a las víctimas más rápido.

¡RECUERDA!: los airbags evitan aproximadamente un 14% de muertes en conductores y un 11% de daños en pasajeros. Salvan la vida a 1.200 personas al año.

Es importante llevar el reposacabezas bien ajustado para evitar el conocido como latigazo cervical.

El reposacabezas

Como ocurre con otros muchos elementos de seguridad, el reposacabezas se consideró en sus orígenes un dispositivo de lujo y confort. Con el paso del tiempo, y gracias a su efectividad a la hora de reducir lesiones, se ha ganado su hueco en este triángulo de seguridad, junto con el cinturón y los airbags.

En España su instalación en los asientos delanteros es obligatorio en todos los coches matriculados a partir del año 1996. En los asientos traseros su obligatoriedad se inició en 2003. ¿Cuál es su función? Evitar el efecto látigo que sufre el cuello ante una colisión y reducir las lesiones cervicales. 

Sobre todo es en un alcance trasero con el reposacabezas mal colocado donde más riesgo tenemos de sufrir el denominado latigazo cervical, un fuerte movimiento de vaivén del cuello que puede provocar incluso la muerte. Ya desde los 10 km/h se puede producir este efecto, también en impactos frontales y laterales, con consecuencias que pueden variar entre rigidez, dolor de cuello, pequeñas hemorragias internas, hernias discales, rotura de ligamentos, problemas neurológicos graves o tetraplejias.

A diferencia de los reposacabezas pasivos, los activos son capaces de acoplarse a la cabeza de manera automática.

Para evitar estas lesiones debe ir colocado correctamente: el borde superior del reposacabezas debe estar al borde superior de tu cabeza y a la altura de los ojos; mientras que la distancia hasta tu cabeza no debe ser superior a 4 centímetros. A pesar de su importante función, no solemos prestar mucha importancia al reposacabezas, un hecho que corrobora un estudio de la Fundación Mapfre y Cesvimap donde se concluye que un 40% de los conductores no lo lleva correctamente ajustado.

En la actualidad encontramos dos tipos de reposacabezas, los activos y los pasivos. Los más evolucionados son los primeros –también conocidos como reposacabezas inteligentes-, capaces de acoplarse a la cabeza de manera automática. Los hay que funcionan con un sistema pirotécnico –al detectar el impacto se disparan unos generadores de gas a presión que mueven automáticamente el reposacabezas- y son un sistema electrónico –cuando detecta el impacto desbloquea unos muelles para que el reposacabezas se mueva-. Muchos modelos ya los incorporan en las plazas delanteras, mientras que en las traseras están menos extendidos.

¡RECUERDA!: los reposacabezas bien ajustados reducen entre un 40 y un 50% el riesgo de lesiones cervicales, muy frecuentes ya que se pueden producir en una colisión a 10 km/h.

El uso de aceros resistentes y de chasis con zonas de deformación programada ayudan a reducir el alcance de las lesiones en caso de accidente.

Además del cinturón de seguridad, del airbag y de los reposacabezas, en el coche hay otros elementos que tienen la misión de reducir las lesiones en caso de accidente, no solo de los ocupantes, también del peatón. Nos referimos al uso de aceros resistentes y de chasis con zonas de deformación programada, a parabrisas preparados para que no salten cristales, al diseño de los frontales con sistemas de protección de peatones en caso de atropello o al sistema eCall, cuya función es alertar a los servicios de emergencia tras producirse la colisión.

Evolución de los sistemas de seguridad pasiva

Si nos remontamos al año 2000 las diferencias en seguridad pasiva entre vehículos de gama alta y de gama baja, sobre todo en urbanos y utilitarios, era muy significativa. En un coche de gama baja-media de aquella época podíamos encontrar el airbag de conductor y pasajero y los pretensores de cinturones de seguridad delanteros.

En 2005 ya se empiezan a generalizar los airbags laterales, el cinturón de tres puntos en las plazas traseras, pretensores de fuerza en todas las plazas, los anclajes Isofix y los reposacabezas en todas las plazas.

Un informe realizado por Bosch y el Real Automóvil Club de España (RACE) explicaba que esta última crisis ha obligado a los fabricantes a ofrecer un mayor equipamiento en seguridad dentro de sus estrategias de promociones. Esto, junto al impacto de las pruebas de choque de EuroNCAP entre la población conductora nos sitúa en el año 2013 donde asistimos a un boom de los elementos de seguridad en el automóvil: dejan de ser exclusivos de gamas altas para incorporarse a modelos de gama media y baja sin que el precio se vea significativamente resentido. Empezaremos a oír hablar dentro del equipamiento de serie de airbags de cabeza, de cortina, de rodilla, también del aviso del uso de cinturón, de los reposacabezas activos…

Airbags en un Seat Ibiza de 2009.

Y así llegamos hasta hoy, donde encontramos dos de los utilitarios generalistas de más éxito en España, los recién lanzados al mercado Seat Ibiza y Ford Fiesta, con airbags frontales delanteros, de cabeza delante y atrás y laterales en las dos filas de asientos, tres reposacabezas traseros y los anclajes Isofix en las plazas traseras –en el caso del Ibiza con Top Tether-. A destacar el asistente de frenada de emergencia automática de serie en toda la gama de ambos modelos, aunque este elemento pertenece a la seguridad activa, la que evita o reduce el riesgo de sufrir un accidente.

Cuanto más moderno sea un modelo más elementos de seguridad incorporará y, por tanto, el riesgo de accidente o de sufrir lesiones, en caso de que el siniestro sea inevitable, será menor. Pero, como ya hemos comentado, no es suficiente con que los incorpore, como conductor y pasajero será tu responsabilidad utilizarlos correctamente. 

CINTURÓN, AIRBAG Y REPOSACABEZAS: recuerda que te pueden salvar la vida. 

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