Kia Rio, Nissan Micra y Citroën C3: Los "otros" utilitarios

18 de agosto 2017

Comparativas
Juan Carlos Grande

Juan Carlos Grande

Asensi Carricondo

Dentro del segmento B, los modelos con carrocería SUV y crossover están ganando enteros a un ritmo endiablado; pero al menos de momento, la mayoría las ventas corresponde a los utilitarios “de toda la vida”, coches de carácter polivalente que pese a su pequeño tamaño continúan siendo fundamentales para sus respectivos fabricantes.

Sin ir más lejos, a lo largo de este año han llegado o llegarán las nuevas generaciones de tres “pesos pesados”: Seat Ibiza, Volkswagen Polo y Ford Fiesta, que junto con el Opel Corsa, el Renault Clio y el Peugeot 208 son los superventas en nuestro país. Pero en realidad hoy no vamos a probar ninguno de ellos, sino otros tres utilitarios de relumbrón: Kia Rio, Nissan Micra y Citroën C3, todos ellos completamente actualizados para no perder comba en este mercado tan competitivo.

Tres caminos para llegar al mismo sitio

Nissan, Citroën y Kia han renovado profundamente sus utilitarios, con intención de "colarse" entre los superventas del segmento B.
En cuanto a diseño y morfología son tres coches bien distintos entre sí. Para ser coreano, el Kia Rio resulta ser es el más “europeo” de todos, dejando atrás su línea “monovolumen” para adoptar unas proporciones cercanas a las de un compacto, con un capó más plano alargado y una trasera más vertical. En conjunto, su imagen es sobria y discreta, con un punto de elegancia.

El Kia Rio recupera el concepto más tradicional para este tipo de coches, con un estilo de carrocería similar al de un compacto.
Por su parte, y después sufrir una profunda metamorfosis, el Nissan Micra se muestra como el más “agresivo”. El japonés, anteriormente un pequeño coche urbano al gusto del público femenino, se ha transformado en un verdadero segmento B pensado para satisfacer todos los gustos. En este sentido, podemos alterar notablemente la imagen exterior del vehículo aplicando diferentes kits estéticos que pueden darle una imagen tan llamativa o discreta como nos apetezca.

Mucho más grande y mucho más "moderno" que antes, el Micra encaja bien con el concepto actual de utilitario.
Esto es algo que el Kia Rio no ofrece por ahora pero a lo que, en cambio, da mucho peso el Citroën C3, que al igual que el Micra pone a nuestro alcance un amplio catálogo de opciones de personalización. De hecho, podemos decir que el utilitario francés procura ser el más “original” de la terna: después de haber dejado atrás su forma redondita, hereda el look crossover y más cuadradete del C4 Cactus. Su estética aventurera y sin embargo urbana conquistará a muchos y muchas clientes.

En cambio, el Citroën C3 se ajusta más al estilo crossover, con su carrocería "reforzada", un frontal robusto y unos amplios pasos de rueda.
Antes de repasar las dimensiones exteriores de estos tres coches, dejemos claro que en sus nuevas generaciones el sentido práctico se ha impuesto al puro capricho: a partir de ahora, ninguno de ellos estará disponible con carrocería de tres puertas, sólo de cinco.

El Kia Rio es el más grande de todos, con sus 4,07 m de longitud (Micra y C3 miden 4 metros justos), y también supera al resto en distancia entre ejes con sus 2,58 m (por 2,53 m del Nissan y 2,54 del Citroën). El C3, en cambio se lleva la palma en anchura, con 1,75 m (el Micra mide 1,74 m y el Rio 1,72 m) y también en altura, con 1,47 m (Micra 1,46 m y Rio 1,45 m).

El mayor maletero corresponde al Kia Rio, aunque la diferencia no es mucha respecto de sus rivales.
Si comparamos los maleteros, C3 y Micra igualan sus 300 litros de capacidad, por debajo de los 325 litros del Rio. Estos 25 litros extra se dejan notar, ventaja que disminuye si consideramos que el Nissan y el Citroën presentan bocas de carga algo más aprovechables. El trío de contendientes cuenta con respaldos abatibles en dos secciones, aunque ninguno de ellos deja un fondo plano después de todo.

Toca elegir: ¿espacio, diseño o acabado?

Citroën ha recuperado últimamente su sentido del diseño, al que damos de nuevo la bienvenida.
El estilo exterior de cada uno de estos coches se transmite en cierto modo al habitáculo. El del Citroën C3 resulta ser el más chic y encantador: los diseñadores de Citroën han hecho un buen trabajo a la hora de transmitir una apariencia juvenil y deportiva. El puesto de conducción es confortable -aunque los asientos recogen muy poco el cuerpo-, la instrumentación es muy legible y no falta visibilidad alrededor del vehículo. Como punto negativo, la pantalla táctil central queda situada en una posición baja; y no me convence nada en absoluto que debamos controlar la climatización a través de los menús, sin mandos dedicados.

El puesto de conducción del Nissan apuesta por la ambientación deportiva y los materiales de calidad.
Podríamos decir que el interior del Nissan Micra es el de ambientación más deportiva, y también el mejor en cuanto a calidad de acabados. Los asientos son envolventes, con buen agarre; el volante tiene el grosor y diámetro perfectos -aunque no hay razón para achatarlo en la zona inferior…- y la lectura del cuadro no requiere esfuerzo. Destaca el equipo de audio Bose con altavoces incluso en el reposacabezas del conductor, que nos regala un sonido limpio y envolvente. El aspecto menos conseguido es el de la visibilidad, más que nada por la gran inclinación del pilar delantero.

Serio y agradable al mismo tiempo, el Kia Rio no quiere disgustar a nadie. Su ergonomía es muy lograda, además.
Sentados en el puesto de conducción del Kia Rio cualquiera diría que, más que en un utilitario coreano, estamos dentro de un compacto alemán. Me agrada su diseño, sobrio y discreto; pero lo quiere ser tanto, que es el único de los tres que no podemos personalizar con molduras y tapicerías de colores. En cualquier caso, la calidad de los materiales no mala en absoluto (si bien todos los plásticos son duros) y a nuestro alrededor se deja sentir un cuidado sentido de la ergonomía. Hay pocos botones repartidos por el salpicadero porque la pantalla central, presente a modo de tablet aglutina muchas funciones de manera acertada. Y tampoco faltan huecos para dejar objetos, por cierto.

Las plazas traseras del Citroën C3 son razonablemente amplias, aunque no sobra espacio para las rodillas.
El acceso a las plazas traseras del Citroën C3 se beneficia de un acceso bastante amplio. Sin embargo, hay que ir con cuidado al entrar para no dar con la cabeza. La distancia libre para las rodillas será escasa o nula, dependiendo de nuestra estatura; y en cambio, difícilmente podremos quejarnos de espacio para la cabeza ni para los hombros. Tres adultos podrán viajar juntos si están dispuestos a aceptar ciertas apreturas.

La habitabilidad del Micra es mejor de lo que parece, pero la anchura es escasa. Por cierto, la ventanilla trasera se acciona con una manivela de lo más "retro".
En el caso del Nissan Micra también hay que vigilar la cabeza cuando accedamos a la fila posterior. Curiosamente, aunque el parece un coche más pequeño que el Citroën hay más espacio para las piernas; pero tampoco lancemos las campanas al vuelo, porque la cabeza quedará algo más cerca del techo. Y si además juntamos a tres personas, me temo que lo van a padecer serias estrecheces. En conjunto, las plazas traseras del Micra son más que dignas, pero no es de recibo que en un coche de este calibre los elevalunas sean manuales de manera obligatoria. Un atraso incomprensible.

La fila posterior del Rio es la más amplia; y de hecho, la única en la que tres adultos podrán viajar un rato sin pelearse.
Si vamos a llevar pasajeros con frecuencia, el Kia Rio es claramente el mejor. No es que tres personas vayan a viajar con holgura, pero tampoco sufrirán más de la cuenta. Dos adultos pueden acomodarse bastante bien, pues no falta espacio en ninguna dirección, aunque se echa en falta la presencia de un reposabrazos desplegable en el respaldo central.

¿Tenéis que llevar a vuestros críos y os preocupa su seguridad? No problemo: Micra, Rio y C3 cuentan con anclajes Isofix en las plazas traseras para anclar dos sillitas de bebé. Y además, el Citroën y el Nissan permiten enganchar otra sillita adicional en el asiento del acompañante. 

Toca elegir (de nuevo): ¿agilidad, confort o equilibrio?

Los tres coches de esta comparativa equipan motores tricilíndricos de gasolina. El del Citroën es, de largo, el mejor de todos.
Pasemos al apartado mecánico. Rio, Micra y C3 ofrecen variantes diésel, por supuesto; y como dijimos al principio, coinciden en ofrecer motores de gasolina tricilíndricos turboalimentados, que según nuestro criterio son los más aconsejables para este tipo de coches en la mayoría de situaciones. Nuestro Nissan Micra, equipado con el motor 0.9 IG-T de 90 CV es el menos potente de los tres; el Kia Rio sube un escalón en cuanto a cilindrada y potencia con el 1.0 T-GDI de 100 CV; y el más prestacional de este trío es el Citröen C3 con su motor 1.2 PureTech de 110 CV. Todos estos motores vienen acompañados de cajas manuales de 5 velocidades.

Pero claro, la potencia del propulsor es sólo uno de los factores que determinan las cualidades dinámicas de cada vehículo. Aquí, la influencia del chasis resulta decisiva; y en el caso que nos ocupa, cada uno de estos coches presenta un carácter muy definido

El japonés brilla por su estabilidad, por el tacto de las suspensiones y por la precisión de su guiado. El motor de 90 CV se le queda corto.
La relativa firmeza de las suspensiones y el tacto preciso de la dirección convierten al Micra en el más deportivo de los tres. Se trata de un coche muy “redondo” en este sentido, con un chasis cómodo y eficaz al mismo tiempo, un ajuste de suspensiones muy logrado, una dirección tan rápida como precisa y una frenada intachable. Por desgracia, el motor rinde por debajo del conjunto: le falta potencia y elasticidad, vibra más de la cuenta y no es precisamente silencioso.

El coreano es un poco menos ágil y un poco más suave, pero no defrauda en casi ninguna circunstancia.
El Kia Rio busca el equilibrio y se enfrenta a toda clase de vías con nobleza y efectividad, logrando un agrado de conducción más propio de un compacto. Al menos para mí ha sido una sorpresa agradable encontrarme con un coche tan fácil de llevar y al que es difícil encontrarle pegas. No tiene el chasis del Nissan ni -como veremos- el motor del Citroën; pero en suma, es un automóvil suficientemente ágil, bastante confortable y muy bien insonorizado. Sólo le hubiese añadido una sexta velocidad a la caja de cambios.

Por su parte, el C3, mucho más blando de suspensiones y con una dirección lenta y extremadamente asistida, es el más tranquilo de todos con diferencia. Su mayor altura al suelo contribuye a que los balanceos de la carrocería sean más notables si enlazamos curvas, y los neumáticos de baja resistencia a la rodadura que trae de serie tampoco ayudan a agilizar la conducción. En cambio, el propulsor hace valer su ventaja de potencia y cilindrada para aplastar al resto (aunque sólo sea en este apartado); y si lo pensamos bien, todo lo que penaliza al chasis del Citroën en carreteras de montaña, puede tornarse como una ventaja en la ciudad.

Más aburguesado y tranquilo, el francés se centra en el confort y olvida el dinamismo. A cambio, sus 110 CV dan para mucho.
Los consumos de los tres coches han resultado ser razonables, aunque -todo hay que decirlo- muy por encima de los valores homologados. Después de completar nuestra jornada de pruebas por toda clase de vías, sin esforzarnos en minimizar el uso de carburante, el Nissan Micra promedió 6,6 litros por cada 100 km (4,6 oficiales). Pese a su mayor potencia, el Citroen C3 no gastó mucho más; 6,8 litros (4,6 según homologación). Y ya sabemos que los motores de Hyundai y Kia suelen destacar más por fiabilidad que por eficiencia: nuestro Kia Rio marcó una media de 7,0 l/100 km (4,5 homologados), que tampoco es mala a decir verdad.

Toca elegir (otra vez): ¿equipado, potente o equilibrado?

Las marcas japonesas y coreanas son poco dadas a ofrecer extras. Prácticamente todo viene de serie en cada nivel de acabado.
Los tres modelos que hemos puesto a prueba corresponden a los niveles de acabado más altos de sus respectivas gamas. Kia Rio Tech, Nissan Micra Tekna y Citroën C3 Shine vienen bien equipados de serie: todos ellos traen llantas de aleación, luces diurnas LED, faros antiniebla, cristales traseros tintados, 6 airbags, asientos posteriores abatibles en dos secciones, volante multifunción forrado en piel, sensor de lluvia, climatizador automático y equipo de sonido con USB y manos libres Bluetooth.

Como suele ocurrir con las marca orientales, Kia ofrece paquetes de equipamiento cerrados para el Rio. Así, el único extra disponible para el nivel Tech es la pintura metalizada, que cuesta 350 €. Son de serie las llantas de 17”, el control de crucero y el sistema de infoentretenimiento con pantalla de 7”, navegador, cámara de visión trasera y conectividad Android Auto y CarPlay; pero es una lástima que no podamos acceder al arranque sin llave ni a unos faros de xenón o LED.

Nuestro Citroën sí viene cargado de opciones; entre ellas, el sistema multimedia con navegador y estas tapicerías a juego con el resto del coche.
El Citroën C3 Shine también emplea únicamente faros halógenos y sólo ofrece acceso y arranque sin llave ¡a cambio de 300 €! El francés es el que trae el equipamiento de serie más limitado; que eso sí, incluye los prácticos airbumps. El navegador con pantalla de 7” cuesta 550 €, como parte de un pack de conectividad con Android Auto y CarPlay. La pintura blanca son otros 180 €, cerca de los 200 € que cuesta esta tapicería y los 250 € del asistente de ángulo muerto. Las llantas de serie son de 16”, pero las de 17” cuestan otros 250 €, y otros 300 € han ido a parar a la Connected Cam.

Se trata de una cámara frontal que, haciendo uso de una aplicación móvil, nos permite fotografiar lo que estamos viendo desde el coche (siempre que estemos parados, por supuesto) y compartirlo a través de las redes sociales. Pero aparte de servir para hacernos selfies con los amigos, también tiene una funcionalidad interesante: en caso de siniestro se activa de manera automática y registra un vídeo de lo sucedido. De momento, la legislación española no contempla expresamente el uso como prueba de este tipo de grabaciones, pero puede que con el tiempo los vídeos de accidentes ya no sean sólo cosas de rusos.

Por su parte, el Nissan Micra trae mucho equipamiento tecnológico; y en este acabado, un equipo de sonido Bose de alta fidelidad con altavoces en el reposacabezas.
El Nissan Micra apuesta claramente por la seguridad activa. El acabado Tekna incluye asistente de precolisión frontal con detección de peatones, luces de carretera automáticas, control de cambio de carril, reconocimiento de señales de tráfico y cámaras de visión periférica. También son de serie las llantas bi-tono de 17”, el sistema multimedia con pantalla de 7”, navegador y conectividad CarPlay (que no Android Auto); y un equipo de altavoces Bose, con dos de ellos en el reposacabezas del conductor. Los únicos extras incluidos en nuestra unidad son la pintura metalizada, que cuesta 420 €, y el paquete de personalización interior Energy Orange, que por otros 400 € añade un alegre color naranja a las molduras y tapicerías. Lo que no equipa nuestro coche son los faros LED, extra que sólo ofrece el Micra. Un buen detalle que no acaba de compensar el mal detalle de las manivelas para las ventanillas traseras.

Si buscáis el conjunto más equilibrado y la mejor habitabilidad, el Rio es vuestro coche. Pero si dais mucho peso a la estética, el Micra es el más llamativo y el Citroën C3 el más encantador.
Veamos como quedan los precios de tarifa, sin aplicar descuentos de marca o concesionario, que pueden rebajar bastante las cifras finales. El Kia Rio Tech 1.0 T-GDi tiene un precio de partida de 18.600 €, que con el único extra de la pintura metalizada sube hasta 18.950 €. El Nissan Micra Tekna 0.9 IG-T cuesta 18.950 €, precio que sumado a los 820 € de equipamiento opcional se eleva hasta los 19.770 €. Por último, el Citroën C3 Shine PureTech 110 parte desde los 18.650 €, que con los 2.030 € en extras nos dan un resultado de 20.680 €. Insisto: sin descuentos.

Como veis, los precios son bastante similares; y una vez más, cada modelo se aproxima con su propio estilo: el nipón es el más equipado, el francés el más potente y el coreano, de nuevo, el más equilibrado. Y por eso nos ha resultado tan difícil elegir un ganador en esta comparativa. El Nissan Micra cuenta a su favor con un buen chasis y una notable calidad de acabado, mientras que el Citroën C3 destaca por estética original y, en este caso, las prestaciones de su motor. Pero al final del día, el Kia Rio demuestra ser más completo en su conjunto. Puede que sea un coche poco emocional por concepto, pero por otro lado es que ofrece la mejor habitabilidad, trae un interesante equipamiento de serie, exhibe un dinamismo casi intachable y luce un diseño que, cuando menos, podemos calificar de agradable. A partir de aquí, la decisión es vuestra.

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