Fiat Tipo 5p Lounge vs Skoda Spaceback Monte Carlo

30 de abril 2018

Comparativas
Juan Carlos Grande

Juan Carlos Grande

Asensi Carricondo

El segmento C, el de las berlinas compactas, es uno de los más exitosos y  populares, si no el que más. Sus integrantes cuentan con carrocería cinco o -cada vez menos- de tres puertas, tienen con portón trasero y suelen medir entre 4,20 y 4,50 metros de largo y alrededor de 1,80 m de ancho. Entre sus muchos integrantes podemos citar al Volkswagen Golf, el Renault Mégane, el Opel Astra, el Hyundai i30 y el modelo que probamos hoy: el Fiat Tipo de 5 puertas.

Mientras el Fiat Tipo cumple con los cánones del segmento C, el Skoda Spaceback es en realidad un segmento B "sobrealargado".
Pero aparte de los “clásicos” de la categoría, hay modelos cuyas marcas tratan de encuadrarlos en el segmento C aunque su origen sea distinto; tal es el caso de los Seat Toledo y Skoda Rapid, así como su hermano de gama de gama, el Skoda Spaceback. Centrándonos en este último, se trata un modelo que comparte plataforma con el Skoda Fabia (utilitario que tiene mucho en común con el anterior Volkswagen Polo) pero cuya batalla y voladizos han sido estirados hasta alcanzar una longitud total y un maletero más propios de un compacto. Aun así, ¿basta con alargar un coche del segmento B para encajarlo en el segmento C? Eso es lo que trataremos de averiguar en esta comparativa entre el Fiat Tipo y el Skoda Spaceback.

Tan parecidos y tan diferentes

El compacto italiano luce una estampa agradable y relativamente tradicional.
Tanto el italiano como el checo pueden presumir de un diseño moderno y agradable; tal vez algo más sofisticado el del Tipo y más tradicional el del Spaceback. El Fiat puede presumir de un frontal más convincente, con unos faros de estructura compleja que abrazan a la parrilla decorada con elementos de aspecto metálico. El Skoda, en cambio, prefiere que nos fijemos en las superficies de cristal que recorren todo el techo en continuidad con la luneta posterior. Y mientras el Tipo con acabado Lounge presume de sus cromados en las molduras de las ventanillas, los tiradores de las puertas y las llantas de aleación, este Skoda con la línea deportiva Monte Carlo elige el negro brillante para la parrilla frontal, retrovisores, molduras, llantas, faldones y paragolpes.

Por su parte, el checo presenta una imagen algo más orginal y vistosa, especialmente en la edición Monte Carlo.
Pero vamos a lo que cuenta, que son las medidas; y para que no haya lugar a equívocos, el Fiat Tipo aventaja claramente al Skoda Spaceback en todas las dimensiones. Lo hace en longitud (4,37 metros, 7 centímetros más), anchura (1,79 m, +8 cm), altura (1,50 m, +4 cm), distancia entre ejes (2,64 m, +4 cm) y capacidad de maletero (440 litros, es decir, 25 litros más). Aquí se deja ver, lejos de toda interpretación, el verdadero origen de cada uno de estos modelos.

Cada centímetro cuenta -y se nota-

El puesto de conducción del Fiat Tipo destaca por la correcta ubicación de sus mandos y de la pantalla táctil central.
Pasando al puesto de conducción, el Fiat gana por amplitud aunque no tanto por impresión visual. Me gusta más el diseño del salpicadero del Skoda, sencillo y moderno; y aunque sus plásticos son de tacto duro, lo cierto es que en este caso ofrecen mejor imagen. La instrumentación es muy legible en ambos modelos y la distribución de los mandos también me parece correcta en general. La pantalla táctil central es de 7” en el Tipo y de 6,5” en el Spaceback, pero en mi opinión el tablet que equipa el italiano queda mucho mejor emplazada que la del checo, demasiado baja.

El Spaceback deja notar su parentesco con el Fabia. Juvenil y discreto, sólo falla por la ubicación de la pantalla táctil.
Los asientos de uno y otro me han parecido confortables. Los del Skoda Monte Carlo tienen una banqueta más larga y, como son de corte deportivo, recogen mejor el cuerpo; pero a cambio su mullido es más blando. Es fácil encontrar una postura de conducción cómoda en ambos modelos gracias a la regulación del volante en altura y profundidad. Disponemos en los dos coches de un reposabrazos central con espacio interior, pero el Skoda ofrece mayor variedad de huecos donde guardar objetos.

Nuestros pasajeros viajarán con mayor holgura en el Fiat Tipo, siempre que detrás sólo llevemos a dos adultos.
Sin lugar a la sorpresa, las plazas traseras del Fiat Tipo ofrecen una habitabilidad superior: hay más espacio libre para las piernas y la cabeza; y por supuesto, también mayor anchura para los hombros. De todas formas, los dos coches son lo bastante amplios para acoger a dos adultos con cierta comodidad. En cambio, ninguno ofrece una plaza central aceptable, debido a la elevación del asiento, la dureza del respaldo (que aloja el reposabrazos) y la presencia de un túnel que obliga a separar los pies. Resulta curioso que, aunque la banqueta del Tipo es claramente más ancha, las marcadas formas de las plazas exteriores resultan molestas cuando sus ocupantes han de echarse a un lado para ceder espacio a una tercera persona.

El volumen de carga del Spaceback es algo inferior al del Tipo, pero el acceso es más amplio y sencillo.
El Spaceback presenta un maletero bastante aprovechable: ofrece 415 litros y una amplia boca de carga; el del Tipo gana por capacidad con sus 440 litros, pero el umbral queda más alto. En ambos casos podemos abatir los respaldos -que están divididos en dos secciones asimétricas-, y el Skoda dispone de una trampilla en el respaldo central para poder pasar objetos alargados. Los dos maleteros cuentan con ganchos y argollas para fijar la carga; y bajo el piso hay una rueda de repuesto de emergencia (opcional en el Tipo, de tamaño igual al resto). Por lo tanto, no hay un claro ganador en este apartado.

Vista la “parte estática” de uno y otro modelo, cedo la palabra a mi querido compañero Néstor Abarca para que nos hable sobre las cualidades dinámicas de estos dos compactos.

Motores y conducción (por Néstor Abarca)

Las motorizaciones diésel son similares en cuanto a potencia máxima, pero el motor Fiat se muestra más "lleno".
Fiat y Skoda apuestan por motores diésel de cuatro cilindros y 1.6 litros de cilindrada, sobrealimentados, con una potencia justa para mover con relativa soltura sus carrocerías. El MultiJet II del Tipo ofrece 120 CV de potencia (5 CV más que el TDI del Spaceback) y 70 Nm de par más que el motor del checo. Con 320 Nm disponibles a partir de las 1.750 rpm el motor del Fiat se percibe ligeramente más lleno a bajas vueltas y se puede estirar un poco más arriba. Al 1.6 TDI de 115 CV del Spaceback le falta un poco de garra abajo y se acaba antes. Para compensarlo tiene una zona media que va desde las 2.000 hasta las 3.000 vueltas donde sí deja ver todo su potencial.

La gran diferencia entre los dos modelos que probamos, ambos con cajas de cambios manuales, es que Fiat cuenta con una transmisión de seis velocidades mientras que Skoda hace lo propio con una de cinco. Las dos van bastante bien, pero a todo se le puede sacar algún defectillo. Por ejemplo: la palanca del Tipo es demasiado larga y con mucho recorrido, aunque con buen guiado, y las relaciones más cortas presentan un salto entre ellas demasiado acusado. Por su parte, el Spaceback se beneficiaría de una sexta marcha para lograr un desarrollo final más desahogado y poder reducir aún más el consumo extraurbano.

Los consumos medios sí han resultado muy parejos, rondando los 5,5 litros a los 100 km.
Referente a los consumos, el Fiat Tipo 1.6 MultiJet II de 120 CV homologa una media de 3,7 l/100 km mientras que el Skoda Spaceback 1.6 TDI de 115 CV es más realista y homologa 4,2 l/100 km. Tras realizar esta comparativa el consumo real obtenido de uno y otro no fue tan distinto como nos quieren hacer pensar: el Tipo logró una media de 5,5 l/100 km mientras que el Spaceback sólo gastó 0,1 litros más: 5,6 l/100 km.

Al volante, la igualdad que presentan en sus mecánicas queda en un segundo plano ya que sobre cualquier tipo de vía el Fiat Tipo hace gala de un mejor aplomo en general. El motor permite un mejor aprovechamiento de todo el rango de revoluciones y hace que debamos acudir menos veces al cambio de marchas. El Skoda se queda limitado a un rango medio muy bueno pero sin altas y con unos bajos que por debajo de las 1.500 rpm no aportan nada de nada.

El Skoda Spaceback exhibe agilidad y ligereza, pero su chasis no es muy sofisticado.
Uno y otro modelo presentan suspensiones bastante blandas enfocadas a priorizar el confort de marcha antes que una dinámica de conducción más depurada. Ambas carrocerías balancean ligeramente en carreteras de montaña si forzamos un poco la marcha pero hacen gala de una muy buena filtración de las irregularidades de la calzada. En este aspecto las suspensiones del Skoda nos han parecido que se comportan un poco mejor en carretera secundaria, mientras que las del Tipo brillan por su comodidad en vías rápidas. Donde no hemos acabado contentos con ninguno de los dos ha sido en sus direcciones: muy lenta e imprecisa en el caso del Tipo y demasiado asistida y poco informativa en el Spaceback. 

El Skoda transmite un mayor “feeling” entre los pedales y lo que realmente pasa. Tanto la gradualidad del acelerador como un recorrido del embrague mejor conseguido ganan en este caso a los del tipo. Por el contrario, el tacto del freno nos ha gustado más el del Fiat, un poco menos esponjoso que el del Skoda.

Como se esperaba, el italiano demostró cierta superioridad en cuanto a comportamiento dinámico y confort de marcha.
En resumen: el Fiat Tipo en este caso nos parece más coche en general que el Skoda. Es un modelo que se comporta bastante bien en cualquier tipo de vía haciendo gala de una buena relación entre el confort y la efectividad. El ancho de vías es mayor en el italiano por lo que también mejora la estabilidad en curva y, a su vez, una conducción con una mayor sensación de seguridad. El Skoda Spaceback parece un coche más sencillo, ágil, con poco peso, y muy bueno en un entorno más urbano.

Dos versiones bien equipadas -y bien que lo cuestan-

El Fiat Tipo es una muy buena opción para quienes buscan un compacto "de los de toda la vida".
Llegados a este punto, repasemos el equipamiento y precio de las unidades probadas. Nuestro Fiat Tipo corresponde al acabado Lounge, situado en la gama por encima de los niveles Pop y Easy. El equipamiento de serie del Tipo Lounge incluye llantas de aleación de 17”, luces diurnas LED, faros antiniebla, tiradores cromados, retrovisores calefactados, climatizador, sensores de lluvia y luces, retrovisor interior electrocrómico y sistema multimedia UConnect con pantalla de 7” y compatibilidad CarPlay. Con el motor diésel 1.6 MultiJet de 120 CV, su precio es de 21.610 euros.

Los extras añadidos son la pintura en Blanco Gelato (550 €), el Pack Confort Lounge (250 €, regulación lumbar para el conductor, asiento del pasajero regulable en altura y reposabrazos en fila posterior), el Pack Business Lounge (900 €, cámara de visión trasera, sensores de aparcamiento trasero y navegador), el pack Seguridad Plus (500 €, control de crucero, limitador de velocidad y frenada automática de emergencia en ciudad), cristales oscurecidos (230 €), contorno cromado en parrilla y antinieblas (120 €), molduras cromadas para las ventanillas (65 €) y rueda de repuesto de tamaño estándar (175 €). En total, 24.400 euros sin descuentos.

Diferente, lo es. Poco visto, también. El Skoda Spaceback tiene buenos argumentos para quienes, precisamente, no buscan un compacto "de los de toda la vida".
Por su parte, la serie especial Skoda Montecarlo tiene un precio de partida de 25.070 euros con el motor 1.6 TDI de 115 CV. Los extras incorporados son: pintura plata brillante (485 €), pack funcional (350 €, reposabrazos delantero, sensores de parking traseros y asistente de arranque en pendientes), entrada y arranque sin llave (420 €), sensores de lluvia y luces (200 €), navegador Amundsen (545 €), pedales en acero inoxidable (70 €). Así pues, el precio final de esta unidad asciende a 27.120 euros, al que cabría aplicar los fuertes descuentos comerciales que Skoda ofrece para este modelo.

Opinión del experto

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