Audi SQ5 3.0 TFSI: Tope de gama de gasolina

12 de junio 2017

Presentación
Narcís Reixach

Narcís Reixach

Audi ha dado un giro a su filosofía en esta nueva generación del Audi SQ5. Y es que, mientras que su antecesor sólo se comercializó en variante turbodiésel, ahora la gasolina es la protagonista, al menos de momento. El motor 3.0 TFSI será la primera mecánica que se venderá en Europa (antes de acabar este año), aunque desde la marca alemana aseguran que a lo largo de 2018 llegará también una alternativa TDI.

La versión tope de gama del Q5 equipa un motor 3.0 TFSi de 354 CV. Un rival de cuidado para los SUV más deportivos del segmento medio.
Para conducir la versión del Q5 de más altas prestaciones, que también montan los nuevos Audi S4 (berlina y Avant) y Audi S5 (Cupé, Cabrio y Sportback), viajamos hasta Múnich, donde realizamos un recorrido variado entre vías interurbanas, carreteras de curvas y autopista. Aunque Audi comunicará los precios oficiales durante las próximas semanas, lo que sí sabemos es que en nuestro mercado se situarán por encima de los 80.000 euros

Carácter propio

Las diferencias del nuevo SQ5 con respecto al modelo anterior en materia de proporciones son poco significativas. Esta versión deportiva tiene una longitud de 4,67 metros mientras que su anchura es de 1,89 m y su altura, de 1,63 m. Ello significa que es 2,7 cm más largo, 1,8 cm más estrecho y 1,1 cm más alto. La distancia entre ejes, por su parte, aumenta en 1,1 cm hasta los 2,82 m.    

Una serie de discretos detalles estéticos diferencian a este modelo tope de gama del resto de Q5 aunque hay que ser muy observador para distinguirlo.
La imagen dinámica es una de las prioridades para la marca de los cuatro aros en esta prestacional versión. En el frontal del vehículo cabe señalar el vistoso paragolpes así como las entradas de aire específicas con diseño S y unos contornos más acentuados. Por su parte, la parrilla del radiador se caracteriza por sus dobles listones en tono aluminio con elementos en gris mate en contraste. Y todo ello sin pasar por alto la presencia del emblema SQ5, que identifica claramente a esta variante del SUV de Audi.

Al fijarnos en la vista lateral del coche se observan las llantas de 20 pulgadas, que se encargan de potenciar el “look” deportivo general. No hay que obviar las carcasas de los retrovisores de color aluminio. Mientras tanto, la zaga destaca, además de por su exclusiva salida de escape, por la presencia del difusor con una rejilla con diseño de nido de abeja. 

Aspecto deportivo en el interior gracias al color negro y a las inserciones deportivas, en este caso de aluminio.
El carácter deportivo de este SQ5 también recibe al conductor al acceder al lujoso habitáculo. Uno de los primeros elementos que se encarga de ello son los umbrales de las puertas con el logotipo S, que además cuentan con iluminación. El volante multifunción dispone de costuras en contraste mientras que los asientos deportivos S cuentan con una tapicería que puede combinar Alcántara y cuero, entre otras posibilidades. Para dotar estos asientos de un mayor confort, es posible equiparlos con función de masaje.

Las múltiples decoraciones interiores pueden ser en aluminio cepillado, en símil madera o carbono. Los pedales y los reposapiés terminados en acero inoxidable también aportan un especial toque de elegancia y deportividad interior. En cuanto a habitabilidad no hay variaciones con respecto a la nueva generación del Q5, por lo que podéis conocer mejor este aspecto en esta videoprueba que realizamos recientemente y que encontraréis en este enlace

El Audi Digital Cockpit permite configurar la pantalla de la instrumentación a gusto del usuario.
Entre la amplia variedad de sistemas de ayuda a la conducción, el nuevo SQ5 equipa control de crucero adaptativo con asistente de conducción en atascos, asistente de mantenimiento de carril, alerta de colisión, asistente de giro, el sistema de advertencia de salida o el control de descensos. 

En cuanto a sistemas de infoentretenimiento, el SQ5 puede equipar como nivel máximo el Audi MMI Navegación Plus con MMI All-in-touch y con pantalla de 8,3 pulgadas. El modelo puede disponer del Audi Virtual Cockpit, un panel de instrumentos digital personalizable que se visualiza a través de una pantalla de 12,3 pulgadas. Este sistema incluye un modo deportivo específico S donde el cuentarrevoluciones se convierte en el principal protagonista.  

Poderoso V6 de gasolina

Este SQ5 es un coche realmente rápido, con una velocidad punta autolimitada electrónicamente a 250 km/h.
Bajo el capó del nuevo SQ5 se encuentra la joya de la corona de esta variante del SUV de la marca alemana. Se trata del motor 3.0 TFSI V6 turboalimentado de gasolina cuya potencia asciende a nada menos que 354 CV. Este propulsor, fabricado de aluminio y cuyo montaje se realiza en la planta húngara de Audi en Györ, proporciona un par máximo de 500 Nm entre 1.370 y 4.500 rpm. Ello se traduce en una poderosa respuesta desde el primer instante. Y es que nada más pisar el acelerador desde parado se aprecian las cualidades de esta mecánica, que tiene en su enorme capacidad de aceleración una de sus grandes virtudes.    

Por este motivo, se tardan pocos segundos en entender que, con el nuevo SQ5, la diversión al volante está asegurada. Y es que, en cuanto a prestaciones, detiene el crono en 5,4 segundos a la hora de pasar de 0 a 100 km/h y puede alcanzar los 250 km/h de velocidad punta limitados electrónicamente. Por otra parte, el motor registra un gran nivel de recuperaciones que se mantiene en cualquier circunstancia. Tal y como aseguran desde Audi, este motor ha sido concebido para que permita la posibilidad de crear futuras variantes híbridas de los diferentes modelos que lo puedan incorporar. 

El consumo no es el punto fuerte de esta variante del modelo alemán, aunque ello dependerá bastante del tipo de conducción realizada. La media homologada es de 8,3 litros cada 100 km, con unas emisiones de CO2 de 189 g/km. Durante esta primera toma de contacto, celebrada en las inmediaciones de Múnich, la media que registró la unidad que pude probar superó los 10 litros tras circular por vías interurbanas, carreteras de montaña y autopista.  

La única alternativa en lo que a la transmisión se refiere es una caja automática con tracción integral.
Asociado al motor se encuentra (de serie) el cambio automático Tiptronic de ocho velocidades, que se distingue no solo por su extrema suavidad de funcionamiento sino también por su gran rapidez de cambio. Estas cualidades permiten exprimir al máximo las posibilidades del 3.0 TFSI. Con tal de poseer un mayor control de la transmisión, el SQ5 incorpora un eficaz sistema de levas en el volante. Para aumentar la sensación de deportividad, las cinco primeras marchas tienen unos desarrollos más cortos, que se van alargando a partir de la sexta para optimizar el nivel de eficiencia.

Esta variante del SUV cuenta con un tarado de suspensión algo más firme que el del Q5, lo que permite una dinámica más deportiva y una mayor sensación de estabilidad al practicar una conducción animada por carreteras de curvas. No hay que pasar por alto su notable agilidad en estas circunstancias, un factor que no siempre se cumple en este segmento y que demuestra la naturaleza de este modelo.  

No hay cambios en el maletero con respecto a otros modelos de la gama Q5. Los elementos de sujeción son opcionales.

Para reforzar la conducta deportiva del nuevo SQ5, el conocido sistema de tracción integral quattro viene de serie. Éste se encarga de distribuir la fuerza entre ambos ejes en función de las necesidades de motricidad de cada momento. Cabe destacar la eficacia de la función de control selectivo de par, que activa de forma sutil los frenos de las ruedas interiores para que el paso por curva sea más neutro. No obstante, no debe olvidarse que se trata de un automóvil que se acerca a las dos toneladas y si se fuerza en los apoyos se llegan a percibir ciertas oscilaciones de la carrocería. 

Siguiendo con el apartado dinámico hay que considerar que el SQ5 equipa la amortiguación adaptativa S y puede disponer de suspensión neumática. Adicionalmente, puede montarse un diferencial deportivo, con el que la agilidad del vehículo se ve aún más acentuada. Por su parte, la nueva dirección electromecánica, ajustada de forma específica para esta versión, pone su granito de arena para potenciar la sensación de precisión, control y deportividad que registra la dinámica del coche. 

Para el equipo de frenado, la marca de los cuatro aros ha confiado en discos de 350 mm y pinzas delanteras de seis pistones. De cara a aligerar el vehículo, hay que señalar que la carrocería está fabricada mediante una elaborada combinación de aluminio y aceros de alta resistencia.

Audi ofrece el coche con un paquete exterior cromado o en negro.
Con el próximo aterrizaje del nuevo SQ5, el fabricante alemán pone de manifiesto su apuesta inicial por la gasolina en esta variante después de que la generación anterior solo se comercializara con motor diésel en el mercado europeo. Eso sí, esta variante deportiva del Q5 no se olvida del TDI, alternativa que llegará más adelante en 2018. En al ámbito dinámico, el vehículo da un paso al frente y optimiza sus cualidades deportivas a todos los niveles, que se combinan a la perfección con las posibilidades que ofrece el enérgico 3.0 TFSI.     

Opinión del experto

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