Un clásico reinventado 01/09/2010 - Prueba
Un Volkswagen Golf diesel no es una novedad de nuestro tiempo, la primera generación del compacto de Wolfsburg ya contó con una variante propulsada por un motor de gasóleo. Lo que si está claro es que los tiempos han cambiado y que la tecnología ha evolucionado muchísimo. A principios de los años ochenta los motores diesel consumían muy poco carburante pero sus prestaciones eran casi raquíticas. Hoy las mecánicas de gasóleo gastan como un mechero y ofrecen un rendimiento muy deportivo.
El nuevo 1.6 TDI sustituye a uno de los motores con más éxito del universo diesel, el 1.9 TDI, una mecánica que ha propulsado a casi todos los modelos del Grupo Volkswagen. Además del turbocompresor de geometría variable este nuevo motor cuenta con inyección directa common rail, dejando atrás a los sistemas de inyector bomba del motor al que sustituye. La nueva generación del Golf al ser más grande que su antecesor aporta un habitáculo más amplio y cómodo, con espacio para cuatro ocupantes y un buen maletero.
Texto y Fotos: Narcís Reixach