El SUV con el “look” más deportivo
17/03/2010 - Prueba
Volkswagen ha logrado en pocos años labrarse una gran reputación en el segmento de los 4x4 gracias a productos como el VW Touareg y más recientemente el VW Tiguan. Lanzado hace unos tres años, ha pasado de un 5% de cuota de mercado en su segmento en 2006 a un 9% en 2009 y eso a pesar de los incesantes lanzamientos en su categoría. Lo cierto es que el buen hacer de la marca alemana en este segmento le ha permitido posicionar a su modelo en la zona alta del mismo y gracias a versiones como la de la prueba seducir a los conductores más exigentes –muchos de ellos antiguos propietarios de Volkswagen Golf y Volkswagen Golf GTI– que demandan no sólo calidad sino también imagen y prestaciones. Para ellos está pensada esta variante, la más potente de la familia Tiguan y que atesora todos las virtudes que este modelo ofrece: la eficacia de la tracción 4Motion, el confort de la transmisión Tiptronic, la exclusividad de la imagen deportiva de las versiones R-Line y el potencial dinámico del motor gasolina dos litros turboalimentado de 200 CV.
Como es de esperar en un coche de este nivel su tarifa no es precisamente asequible pues el precio de la unidad ensayada roza los 40.000 euros (39.640 para ser exactos). Si bien, la comodidad, la calidad, la sofisticación, la eficacia, la seguridad y las prestaciones han tenido desde siempre un coste adicional sobre aquellos modelos que son exclusivamente funcionales.
Además, hay que recordar que otro modelo de lujo, el BMW X3, ha sido el dominador de las ventas en este segmento en Europa durante los últimos años, por lo que es de prever que exista un público suficientemente amplio como para que haya sitio en el catálogo de la firma alemana para una variante tan sofisticada. En versiones más modestas a nivel mecánico y de equipamiento el Tiguan rivaliza con otros modelos de gran volumen de ventas como el Honda CRV, el Ford Kuga o el Toyota RAV4 por citar algunos ejemplos.
Texto y Fotos: Narcís Reixach