New Beetle


Volkswagen New Beetle 1.6 y 1.8T

Corren nuevos tiempos para un coche que ha sido santo y seña de la generación de los años 60. Bajo el sobrenombre del escarabajo, el Beetle nació como el coche del pueblo, como un automóvil que en un principio se adecuaba perfectamente a las necesidades de cada momento, que gozaba de una gran habitabilidad, una buena mecánica de fácil mantenimiento y que pasó a convertirse en el modelo líder de ventas en todo el mundo, cuando fue concebido hace 60 años, con más de 21 millones de unidades vendidas.

A principios de 1998, la nueva versión tomó el relevo. Se rejuveneció, conservando la esencia de antaño, aunque con sustanciales cambios en la mecánica propios del paso de tiempo. Así, transformó su peculiar imagen en un vehículo eficaz, habitable y llamativo allá por donde pasa y que, bajo el nombre de New Beetle, pretende recuperar la idiosincrasia de un pasado que permanece vivo. Coches.Net desempolva el baúl de los recuerdos para ofrecer a sus internautas una prueba a fondo del New Beetle, reflejado en dos motorizaciones gasolina, la 1.6 102 CV y la 1.8T 150 CV. Son las versiones menos y más potente de este peculiar automóvil, que hemos tenido la ocasión de Probar para el disfrute de nuestros usuarios.

Valoración
El New Bettle, a pesar de que representó la modernización del Escarabajo cuando se presentó a principios de 1998, ha sabido conservar un diseño encantador, aunque no sea el automóvil popular del pasado.

No obstante, en lo referido al diseño, sus líneas guardan claras reminiscencias del Escarabajo de toda la vida, aplicando en este caso unas formas vanguardistas. En cualquier caso, pertenece al reducido grupo de automóviles que no responden a los parámetros convencionales. Digamos que ha sido pensado para el disfrute de la conducción, imponiéndose la forma sobre la funcionalidad.

Su espectacular carrocería ensambla a la perfección el pasado y con el presente, en un exquisito cuidado de los detalles y con un valor añadido en su estructura final.

Cabe resaltar que el New Beetle comparte la plataforma del Golf, el Audi A3 y el Seat Toledo. Su carrocería ha sido construida con elementos de chapa completamente galvanizada, lo que hace garantizar al fabricante germano doce años de garantía anticorrosión.

En un primer vistazo, todas y cada una de sus formas redondeadas abomban al automóvil, aportándole un aspecto robusto, sin perder por ello la estética y dinamismo con el que ha sido concebido.

En la particular simetría de su capó, en forma de joroba, resaltan sus dos faros y abultadas aletas engordadas sobre las ruedas. Y tampoco pasa desapercibida la inclinación del portón trasero, en el que van incrustados los grupos ópticos posteriores, con una línea semiesférica que, por supuesto, refleja cierta similitud con la línea que tuvo en el pasado.

Sin embargo, bajo este curioso aspecto, este particular vehículo esconde soluciones de un automóvil moderno, ya que se le ha dotado de todos los últimos avances tecnológicos para no desvirtuar El Futuro prometedor que tiene por delante.

Aunque las motorizaciones 1.6 litros y 1.8 litros tienen un exterior idéntico, existe un rasgo que diferencia a los dos modelos. A saber, la versión dotada con turbo -1.800 centímetros cúbicos- cuenta con un pequeño alerón en la parte posterior de la luna trasera que se levanta automáticamente cuando el coche supera los 150 km/h y se baja al parar, aunque también se puede levantar mediante un botón situado bajo el salpicadero.

Otro de los aspectos a destacar es su calzado. Los neumáticos son de gran dimensión (205/55 R16). En el caso de la versión 1.6, se encuentran montados sobre unas llantas de acero de 6,5 J X 16 con tapacubos integrados, mientras que la versión turbo equipa llantas de aleación ligera de la misma dimensión. Dichas gomas adhieren al vehículo al asfalto con cierta firmeza, dado el gran volumen de su carrocería.

En lo referente a su precio, ambos modelos presentan una tarjeta de visita de tres millones de pesetas, la versión menos potente, y de 3.800.000, la versión que cuenta con una potencia mayor. Aunque los detractores puedan reprochar al Beetle su elevado coste, los que lo adoran apuestan por su exclusividad. No es un vehículo más de los que circulan por la calle y éste es un rasgo que hay que pagar. La apuesta de Volkswagen es ambiciosa: que el modelo recupere el éxito de tiempos pasados.

Ficha técnica
En este apartado distinguiremos las dos mecánicas sometidas a examen: 1,6 litros y 1,8 Turbo, que Volkswagen ya utiliza en modelos como el Bora, Golf, Passat y Sharan.

New Beetle 1.6: el más llamativo
Empezaremos con su versión básica, la cual, como hemos señalado, goza de un motor de 1.600 centímetros de cubicaje y 102 caballos de potencia máxima.

Sin lugar a dudas, éste es un modelo que ha sido concebido para los que buscan "llamar la atención", en definitiva, para los que valoran la estética y para quienes las prestaciones a un segundo plano.

El motor 1.6 está dotado de un bloque de cilindros (pieza que sirve de sustento al resto de los elementos del motor, y que en su interior aloja a los cilindros, que guían a los pistones en su movimiento alternativo) donde van alojados los cuatro cilindros con los que cuenta, colector de admisión y culata de aluminio.

Aunque su funcionamiento y su rendimiento es bueno, los 102 caballos de potencia de los que dispone nos resultan algo escasos para los 1.205 kilos que debe soportar de peso.

Los 11,6 segundos que consume en acelerar de 0 a 100 km/h, según los datos estimados por la marca, le hacen carecer de una aceleración rápida. Por ello, para conducirlo con cierta soltura conviene reducir a marchas cortas manteniendo un régimen elevado del motor, pues hay que tener presente que ésta es una versión indicada para los que les gusta conducir a ritmos tranquilos sin forzar la mecánica y las prestaciones a una conducción deportiva.

Aunque la estabilidad es bastante buena, las suspensiones se nos antojan un tanto blandas, al transmitir ciertos rebotes cuando se circula sobre firme bacheado.

Por el contrario, sus reacciones resultan ser progresivas y el control de la estabilidad, con el que viene equipado de serie, resulta ser un acierto de la marca alemana con el fin de controlar ese carácter sobrevirador cuando negociamos una curva a un ritmo fuerte.

New Beetle 1.8 Turbo: El más potente
Su particular corazón mecánico, desarrollado sobre un motor de 1.800 centímetros de cubicaje y turbo de cuatro cilindros y 20 válvulas, es capaz de mover con soltura los 150 caballos de potencia con los que cuenta. En este caso, el New Beetle cambia de carácter y hace disfrutar de la conducción, al contar con un motor progresivo y elástico de fácil respuesta.

En esta versión más potente, si dejamos de lado prototipos como el Beetle Rsi, Volkswagen ofrece a sus "beetlemaníacos" una forma de presumir de la estética sin renunciar a las prestaciones de un GTI.

Con un par máximo de 220 Nm a 2.000 vueltas, el vehículo sale disparado como una bala cuando lo llevamos "a la baja" -bajas revoluciones- al mantener las prestaciones y recuperaciones de cualquier GTI. No en vano, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 9'1 segundos. Su velocidad máxima es de 203 km/h, algo inferior si la comparamos con su hermano Golf del mismo motor, que alcanza los 216 km/h. Ello se debe a que cuenta con menor aerodinámica, dado que el coeficiente Cx del Beetle es de 0,31.

Sus consumos, aunque Altos, no vienen a ser exagerados para un coche de su potencial, conformándose con poco más de 8 litros a los 100 kilómetros, a lo que ayuda su particular alerón, que se eleva cuando disparamos el coche a 150 km/h y se esconde cuando bajamos los 130 km/h.

La amortiguación de este vehículo intenta combinar confort y estabilidad. Volkswagen no ha pretendido hacer de este New Beetle un deportivo de lo más radical, lo que se traduce en que no cuenta con unas suspensiones demasiados duras y, cuando se le somete a una conducción un tanto deportiva, presenta ciertos rebotes que pueden hacer perder la confianza.

Con todo ello, el modelo turbo goza de una buena estabilidad, aunque el tren trasero puede presentar un carácter más sobrevirador del que viene a ser normal. Esto suele producirse cuando ahuecamos el acelerador en el medio del paso por curva y cuando se mantiene desconectado el control de estabilidad (ESP), donde ofrece unas reacciones progresivas.

En una conducción normal (que es de lo que se trata), con el control de estabilidad activado, el vehículo muestra un comportamiento noble y el ESP nos ayuda a corregir pérdidas de adherencia con suma facilidad.

En resumen, el vehículo llega a sorprender, ya que sin ser un deportivo de pura cepa permite disfrutar de una conducción deportiva a ritmos muy rápidos.

Seguridad
En materia de seguridad, este atractivo vehículo germano presenta uno de sus puntos fuertes con un impecable equipo de frenos, formado por cuatro frenos de disco, los delanteros autoventilados en las dos versiones. Además, el sistema antibloqueo de frenos ABS y al control de estabilidad (ESP) nos proporcionan una distancia de frenado suprema.

Si a todo ello sumamos el airbag del conductor y del acompañante, los airbags laterales en los asientos delanteros, un dispositivo de anclaje de dos sillas para niños en el asiento posterior, cinturones de seguridad automáticos de tres puntos de fijación e inmovilizador electrónico, vemos que argumentos no le faltan para catalogarlo de sobresaliente.

Las diferencias de la versión 1.6 litros a la 1.8 Turbo residen en este apartado en que la alarma volumétrica y los faros antiniebla forman parte del equipamiento de serie de la versión más alta de la gama Beetle, mientras que su hermano menor lo tiene disponible como equipamiento opcional.

Rivales
Audi A3 1.6 y 1.8 T 150 cv
Si hay que comparar al New Beetle con algún vehículo, el rival lo tiene en su propia casa, un coche que levanta pasiones allá por donde pasa, ya que se ha convertido en el rey de su segmento.

El Audi A3 dispone de un interior moderno y vanguardista, en el que cuenta con una multitud de detalles. Por otra parte, los motores, a pesar de tener la misma cilindrada y caballaje que sus adversarios, los superan en velocidad punta, debido al menor peso que tiene que empujar: 1.090 dg. en la versión 1.6 de gasolina y 1.180 kgs. la versión turbo, frente a los 1.205 kgs. y 1.264 kgs. del nuevo "Escarabajo".

Volkswagen Golf 1.6 y 1.8 GTI
"La leyenda" se enfrenta a lo que muchos han calificado como "el mito", en una guerra particular que le enfrenta a otro de sus hermanos. El Golf dispone de las mismas motorizaciones, siendo capaz de cubrir las exigencias de los apasionados. Al igual que ocurre en el Audi A3, las prestaciones son algo superiores a las del New Beetle, debido a que cuenta con un menor peso y un menor coeficiente aerodinámico.

Equipamiento
Otro de los apartados donde el New Beetle se desmarca de su antecesor es en su interior, en el que se ha cuidado todo hasta el más mínimo detalle. En él brilla el diseño y el equipamiento, propios de un automóvil vanguardista.

Cuando nos adentramos, nos llama la atención un pequeño florero integrado en el salpicadero, que nos recuerda su pasado "hippie".

Los materiales plásticos guardan una perfecta conjunción con el aluminio y, al igual que su mítico antecesor, toda la información se presenta en una sola esfera- que en el caso de la versión turbo marca hasta los 260 km/h para diferenciarse de sus hermanos de gama -.

Cuando encendemos las luces, nos encontramos con una iluminación azul intensa, que se combina con las agujas del velocímetro, el cuentarrevoluciones y el indicador de la gasolina. Esa luz es propia de la marca y la podemos dar una mayor o menor densidad con el reostato situado en el cuadro de mandos.

Todo ello muestra un cierto aire sport, que se refuerza en su volante deportivo de tres radios en ambas versiones, que combina el tono negro mate de la forma con los brazos en aluminio.

No dejan de sorprendernos los numerosos huecos que tiene para instalar objetos de variados tamaños, que vienen a compensar una reducida guantera.

La regulación eléctrica de la altura de faros incorporada de serie es de agradecer cuando le sometemos a una gran carga, permitiendo mantener una correcta visibilidad.

Si nos paramos a observar directamente su habitáculo, la entrada en el mismo se nos hace muy cómoda, gracias a que incorpora el sistema Easy Entry. Incluso el acceso a la parte posterior se nos hace bastante agradable. Mientras, el puesto de conducción nos permite tener una buena postura al volante, debido a la regulación de la altura, que se ve restada en el arco del techo cuando nos situamos en las plazas traseras, las cuáles resultan ser algo justas e incómodas para personas de gran estatura.

Al volante del nuevo Escarabajo la visibilidad se hace perfecta, gracias a que dispone de grandes superficies acristaladas. Los asientos recogen muy bien el cuerpo y permiten obtener una buena postura de conducción. Uno de los elementos que más llama la atención es ese salpicadero que parece interminable, dando la sensación de estar subidos más a un monovolumen que a un turismo de vanguardia.

El maletero de este vehículo no goza de gran capacidad, pues los 209 litros con los que parte de salida son una muestra de su escaso volumen. Esto sólo se compensa cuando abatimos los asientos traseros, lo que permite llegar hasta los 769 litros.

La particular y completa radio que monta de serie, con funciones RDS y un sistema de altavoces bien estudiado, nos permite el disfrute del sonido durante kilómetros y kilómetros de carretera.

En definitiva, el homenaje que hace este vehículo a su predecesor es digno de elogio. Su peculiar diseño renovado lo ha hecho distinto de los demás, con una estética remarcada y con un objetivo claro: buscar la exclusividad en su segmento.

Bienvenido Alcantara
probadores@coches.net



 

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