El 80% de las llamadas a revisión están solucionadas 14/07/2010 - Especial
Las famosas llamadas a revisión por el tema de los aceleradores ha provocado que Toyota contrate 1.000 nuevos ingenieros en todo el mundo para dedicarse exclusivamente a calidad y seguridad. El objetivo es consolidar la buena reputación de la que siempre ha hecho gala la firma japonesa.
“Queremos incrementar nuestro nivel de calidad, que sea todavía mejor que el actual, y coger ventaja con respecto a nuestros competidores”, afirma Didier Leroy, desde hace una semana nuevo presidente de Toyota Motor Europa. Leroy estuvo presente en la visita que la marca japonesa organizó para la prensa especializada a su fábrica de Valenciennes (Francia), donde se construye actualmente el Yaris. Allí confirmó que el 80% de las llamadas a revisión por defectos en el acelerador (que afectó a 1,8 millones de Toyotas en Europa), ya se han solucionado. Didier Leroy remarcó que “hemos dado una velocidad de respuesta superior a la de cualquier otro fabricante en el mundo, incluso cuando el riesgo era cero”. Y es que el presidente de Toyota Europa puntualizó que el problema del acelerador era un problema de calidad, no de seguridad. Los clientes comunicaron a Toyota que el acelerador de sus coches retornaba lentamente, la marca identificó el problema y decidió hacer las llamadas a revisión cuando vieron que el asunto crecía por encima de lo esperado.
Leroy comentó que todo el asunto de los aceleradores defectuosos ha estimulado a la marca japonesa a revisar sus procesos de construcción y de testeo de los nuevos modelos. En definitiva, a incrementar y mejorar en lo posible el nivel de calidad de sus productos. “Esto no quiere decir que lo que hicimos en el pasado era equivocado. Sólo que no era suficiente”.
Nuevos procesos y más ingenieros
Entre las medidas adoptadas, Toyota ha decidido incrementar su plantilla mundial con 1.000 ingenieros que centrarán su trabajo en estudios de seguridad y calidad en cada uno de los nuevos proyectos de la compañía. También ha creado en Japón una nueva división de innovación de calidad en el diseño, para evitar que se repita algún problema de calidad. Asimismo, han decidido incrementar sus procesos de evaluación y testeo previo de los modelos que van a salir al mercado. En el nuevo Toyota Auris híbrido que se fabrica en Gran Bretaña ya se han puesto en práctica estos procedimientos.

Toyota también ha modificado su sistema de comunicación interno, para intercambiar información de forma más rápida. “Nuestra prioridad es que el cliente no tenga dudas, que se sienta seguro. Queremos recoger la voz del cliente, analizar cada pequeño problema y darle solución inmediatamente. La inspección de cada posible incidente debe hacerse in situ en menos de 24 horas”.
Las llamadas a revisión por los aceleradores defectuosos que se llevaron a cabo a principios de año junto con la presión mediática que se generó en torno a ese problema hizo perder ventas a Toyota, especialmente entre los nuevos clientes no fieles a la marca. La firma calcula que en España se han dejado de vender este año unos 2.800 Toyotas debido a esta incidencia.
Texto: Jaume Gustems
Fotos: Toyota