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Para el desarrollo del nuevo Yaris, Toyota se ha basado en tres puntos clave para explicar el concepto que subyace detrás de este proyecto. Primero y más importante, el nuevo producto tenía que permanecer fiel al ADN del Yaris: un paquete avanzado, Altos niveles de espacio interior y de versatilidad, el empleo de una tecnología avanzada, el confort, la seguridad y el rendimiento. Esto incluye una orientación constante hacia la mejora continua de todos los aspectos de la Calidad, durabilidad y fiabilidad.
Toyota quería dar al cliente del nuevo Yaris una sensación de ‘clase superior’ en comparación con el modelo actual. El método consistía en efectuar un planteamiento en profundidad en relación con una multitud de aspectos diferentes, tales como la dinámica de la marcha y la Calidad global y a detalles aun más específicos, tales como el sonido del cierre de las puertas.
El nuevo Yaris viene equipado con una gama completa de motores para adaptarse a las necesidades del cliente. Para empezar, el motor de gasolina VVT-i de 1,3 litros, disponible en el Yaris actual, con 87 CV a 6.000 rpm y un par de 121 Nm de par a 4.200 rpm. A continuación, el vehículo dispone de un motor diesel D-4D de 1,4 litros, introducido por primera vez en el Corolla, con 90 CV a 3.600 rpm y 190 Nm de par a 1.800-3.000 rpm.
Toyota introdujo al Yaris, por primera vez en el mercado, en 1999. Desde su lanzamiento, este vehículo del segmento B ha demostrado ser un éxito de Toyota, tanto a nivel comercial como a un nivel de mejora del perfil de la marca. La familia del Yaris creció aún más con la introducción del Yaris T-Sport en 2001, añadiéndole un toque de ‘deportividad’ a la imagen de la marca y mejorando, con ello, su imagen de coche compacto. Ahora con el nuevo modelo, Toyota sigue manteniendo su línea ascendente y ha conseguido un vehículo altamente competitivo dentro del segmento de los automóviles urbanos.
TEXTO: N. R.
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