Más automatismos, mismas aptitudes
29/01/2010 - Prueba
El Toyota Land Cruiser ha sido durante años uno de los todoterrenos más vendidos en España, y uno de los más aclamados entre el gran público aficionado o no al 4x4.
La fuerte competencia y la crisis han hecho tambalear esta hegemonía en las últimas temporadas y ha obligado a Toyota a actualizar su modelo más emblemático, que ahora incorpora más electrónica, mejor equipamiento y unos acabados más cuidados si cabe.
No obstante, El Land Cruiser no cambia en lo básico. Mantiene la misma eficacia fuera de la carretera, el conocido confort en asfalto y su destacado equilibrio y versatilidad. Mejorar un buen producto no resulta fácil, pero era necesaria esta actualización para hacer frente a sus competidores más directos, Mitsubishi Montero, Jeep Grand Cherokee y Land Rover Discovery4, que también han hecho los deberes.
Los sistemas electrónicos que son novedad en este Toyota tienen como objetivo facilitar la conducción todoterreno y aportar un plus de seguridad en la conducción. Así, el MTS (Multi-terrain System) o el Crawl Control, un sistema ya visto en el Land Cruiser 200, son nuevas tecnologías que harán feliz al aficionado al todoterreno menos experto o menos habituado a meterse en complicaciones, pero quizás no tanto al aficionado más purista que prefiere los sistemas mecánicos de toda la vida.
En cualquier caso, Toyota ofrece las versiones básicas del Land Cruiser desprovistas de estos sistemas, para el que quiera prescindir de ellos, y que sólo están disponibles para los acabados Limited y VXL, como el de nuestra versión de pruebas.
Texto: Jaume Gustems