Amor a primera vista 03/01/2011 - Prueba
Al igual que su predecesor, el Suzuki Swift entra muy bien por los ojos y te acaba de enamorar al conducirlo. Por estos motivos, algunos lo llaman "el Mini japonés", no sin parte de razón, aunque la diferencia de prestaciones con el Mini es muy grande.
En marcha es un coche que transmite alegría por su ágil y preciso comportamiento; y por el vivo carácter del motor, un pequeño 1.2 con distribución variable y 95 CV que ofrece unos buenos consumos (5l/100 km. de media homologada). Eso sí, sus cifras de prestaciones son discretas (165 km/h y 12,3 segundos en el 0 a 100 km/h) y se echa en falta una versión en la gama Swift con una motorización más potente.
En el interior, nuestro protagonista ofrece un habitáculo bastante espacioso para un coche de su tamaño, y un acabado que transmite robustez y ha mejorado en calidad visual respecto a su predecesor. La versión probada (GLX) viene bien equipada de serie. Como en toda la gama, ofrece ABS con EBD, ESP, control de tracción y 7 airbags (lo que unido a las 5 estrellas Euro NCAP habla del excelente nivel de seguridad de este modelo), además de elementos como el climatizador, la entrada y arranque sin llave, el volante multifunción o el equipo de sonido con entrada USB.
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PVP:
SUZUKI Swift 1.2 VVT GLX 14.726 €
Texto: Fernando Carrión
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