Evolución estética
20/05/2009
Dos años después de su lanzamiento comercial Skoda renueva el Scout, un vehículo con aspiraciones camperas derivado de la versión familiar del Octavia Combi. Por eso su evolución estética es la misma que meses atrás experimentó la citada berlina: parrilla más estilizada, nuevos grupos ópticos más grandes y paragolpes rediseñado.
En el interior se han mejorado algunos detalles del equipamiento, como por ejemplo el climatizador bizona que ahora incorpora un sensor que mide constantemente la calidad del aire que entra en el habitáculo y lo renueva automáticamente cuando lo considera necesario.
Texto: Cristina Mallenco
De relevancia
Destacamos: Embrague Haldex de cuarta generación
Los cambios del Scout son básicamente estéticos. Ninguna de sus cotas varía y el sistema de tracción a las cuatro ruedas se controla mediante un embrague Haldex de cuarta generación que llega a transmitir hasta el 85 % del par motor a la rueda que lo necesite. La oferta mecánica también se mantiene por lo que se puede elegir entre el motor de gasolina 1.8 TSI de 160 CV y el diesel 2.0 TDI de 140 CV. En ambos casos solo se pueden asociar a una caja de cambios manual de seis velocidades.