El tamaño importa 08/08/2011 - Prueba
Mantiene la misma distancia entre ejes, el alto, y el ancho del Ibiza tradicional pero la longitud total de su carrocería alcanza los 4,23 m. Lo que supone 18 cm extra con los que gana en capacidad de maletero y en confort para sus 5 plazas. Los diseñadores de Seat han buscado combinar la estética juvenil y deportiva del Ibiza con las necesidades de un coche familiar.
Viéndolo de frente cuesta distinguirlo, ya que el “morro” del Ibiza ST no se diferencia del Ibiza convencional. Es al dirigir la vista a la zaga cuando nos percatamos de que sus formas presentan grandes cambios. El techo en su zona trasera no tiene apenas caída y las aletas y montantes posteriores son más grandes. Volúmenes que hacen crecer principalmente al maletero, que además cuenta con un plano de carga muy bajo, a solo 58 cm del suelo. Su capacidad es de 430 l. ampliables hasta los 1.164 si abatimos la segunda fila de asientos. Con esta configuración da para cargar, por ejemplo, dos bicicletas de adulto con la rueda delantera desmontada.
Teniendo en cuenta que no se ha “estirado” su plataforma para ganar espacio en el maletero -lo habitual en estas “conversiones”- y mantiene la misma distancia entre ejes que el Ibiza “normal”, es muy loable el trabajo efectuado por los ingenieros de Seat en este vehículo.
La gama de motores de esta versión del Ibiza es amplia, 6 nada menos. De ellos 3 gasolina y 3 diesel. La unidad probada equipaba el TDI de 90 CV. Motor que anuncia un consumo de solo 3,9 litros a los 100 km con unas emisiones de CO2 por km de 109 gr, una velocidad máxima de 178 km/h y el 0 a 100 km/h en 12,2 segundos.
Hay 3 acabados: Reference, Style y Sport. El último solo combinado con motorizaciones diesel. La horquilla de precios se inicia en los 15.640 euros de la versión 1.4 gasolina de 85 CV, y alcanza su máximo en los 18.900 del 1.6 TDI de 105 CV. La versión probada, en acabado Style, sale por 17.970 euros.
Texto: Jose Mª Torres-Acero / Fotos: Alvaro Jiménez