Lujo XL 14/01/2011 - Prueba
El nuevo Saab vuelve a ser un Saab. Quizá es una afirmación un tanto radical, pero es nuestra opinión después de haberlo probado y, sobre todo, de haberlo observado. Cuando General Motors adquirió (entre otras muchas), la marca sueca, la personalidad de estos vehículos se diluyó en manos de diseños más “a la tendencia de mercado” perdiendo, en cierta manera, la personalidad de la que siempre habían hecho gala los nórdicos Saab, gustaran más o gustaran menos. El nuevo 9-5 Aero, con una estética moderna pero con los “rasgos” suecos de siempre, se presenta como una gran alternativa a los modelos alemanes de alta gama. Por prestaciones y confort, el Saab no tiene que temer a ninguno de sus rivales de segmento, es más, de alguna manera ofrece ese plus de personalidad que, en otros muchos casos no existe entre otros modelos europeos. Pese a que comparte chasis con el Opel Insignia, los hombres de Spyker, compañía que se hizo cargo de la marca cuando General Motors iba a cerrarla, le han sabido devolver la personalidad perdida en su etapa americana.
Texto: Luís Miguel Reyes
Fotos: Eloy García