Hace dos décadas, en el Salón del Automóvil de Frankfurt de 1983, vio la luz el primer descapotable de Saab, el 900 Cabrio. Mucho ha llovido desde entonces sobre un modelo que ha sido referente de la marca sueca en diseño y Calidad. Ahora llega al 9-3 Cabrio, un modelo muy atractivo que aspira a no desmerecer a sus predecesores.
l 9-3 Cabrio ha sido concebido a partir de la base del 9-3 Sport Sedán, manteniendo la exclusividad propia de la marca. El fabricante sueco lo ha vestido con un traje elegante, de líneas suaves, muy aerodinámico, que precede a un interior muy funcional y una mecánica compuesta por tres motores turbo distintos de gasolina. Además, la fluidez de líneas brinda a esta versión Cabrio del 9-3 uno de los coeficientes aerodinámicos más bajos de su categoría, un 0,34.
Capota inteligente
Una de las novedades más relevantes la encontramos en el accionamiento eléctrico con asistencia hidráulica de la capota, la cual se pliega y se repliega con tan sólo pulsar un mando. La maniobra dura, según la marca, 20 segundos con el motor en marcha, el más rápido de su categoría. A su vez dicho techo puede ser accionado incluso con vientos fuertes y, en caso de emergencia, puede ser replegada en marcha a velocidades que no superen los 30 km/h. Dicha capota es una de las más ligeras del mercado gracias a la utilización de magnesio en los arcos de sujeción giratorios y en el amplio riel acolchado.
También se aumenta automáticamente la superficie de carga del maletero cuando se encuentra plegada, mediante el sistema CargoSET. De esta manera, la capacidad del maletero pasa de los 235 litros iniciales cuando está descapotado a los 352, cuando se cubre.
Tres motores turbo
La gama de mecánicas queda formada por tres versiones, que parte con propulsores tetracilíndricos de dos litros de capacidad, con doble árbol de levas en culata multiválvulas (16 válvulas), dotados de turbocompesor e intercooler y que, según la gestión electrónica del motor o la presión de la sobrealimentación suministrada por el turbo, desarrollan potencias de 150, 170 y 210 CV.
Toda se asocian a cajas de cambio manual de cinco velocidades y de forma opcional puede incorporar una automática, denominada Sensotronic, por 2.000 euros. La versión Aero se la puede equipar con caja de cambio manual de seis velocidades tras desembolsar 300 euros.
En nuestra toma de contacto tuvimos ocasión de ponernos al volante del más potente del terceto, el Aero, cuyo propulsor 2.0 litros turbo ofrece una potencia de 210 CV a 5.600 rpm y un par motor de 300 Nm entre 2.500 y 4.000 vueltas.
Este versión remata su estética exterior con elementos más dinámicos y vistosos que sus hermanos de gama, al incluir faldones y taloneras que potencian su aspecto deportivo.
Dicho propulsor no resulta muy agresivo en su comportamiento, más bien progresivo, aunque atesora fuertes ritmos de circulación a medida que nos acercamos a 6.000 rpm.
En el poco tiempo que pudimos desplegar la capota (el clima en otoño no perdona), el confort interior es realmente agradable y los ruidos aerodinámicos no molestan en exceso.
Fiel a su tradición, Saab ha cuidado con especial mimo la seguridad, triplicando la rigidez torsional del chasis. Ello, junto a unas suspensiones más rígidas, generan un buen compromiso entre confort y estabilidad, sin descomponer su postura cuando circulamos por carreteras de montaña. Eso sí, el excesivo radio del volante no ayuda a atacar con cierta progresividad y Rapidez las curvas con reducido radio de giro.
En seguridad tampoco faltan el ABS, el control de tracción, el control de frenada en curva, el asistente a la frenada de emergencia o el control de estabilidad, este último de serie en el acabado Aero y opcional en el resto de versiones. La seguridad pasiva ofrece airbags frontales adaptativos para conductor y pasajero, airbags laterales, protección antivuelco y reposacabezas activos.
La gama Cabrio comienza con la versión 1.8t en acabado Linear (34.900 euros), continúa con el 2.0t en acabados Linear y Vector (37.500 y 40.700 euros respectivamente) y culmina con la versión 2.0t Aero (44.900 euros).
Interior exclusivo
Buenos acabados y una ergonomía aceptable de los asientos en su interior. Resalta su cómodo puesto de conducción, con unos asientos deportivos y ergonómicos especialmente concebidos para este modelo. En el caso de la unidad de contacto el coche portaba unos elegantes asientos deportivos revestidos en piel de buena sujeción lateral, con múltiples regulaciones eléctricas para adoptar la postura ideal.
Detalles como el climatizador dual, los espejos retrovisores exteriores eléctricos y calefactables o los cristales absorbentes de calor también aportan un mayor grado de confort. Las plazas delanteras son realmente cómodas, mientras las traseras, bastante anchas, están muy marcadas para albergar dos ocupantes.
Texto: Bienvenido Alcántara