De cine 27/04/2011 - Novedad
Las propuestas del Renault Latitude para hacernos más placenteros los desplazamientos pueden ir desde masaje en el asiento de conductor a climatización con tratamiento de aire ionizado y perfumado. Propuestas que, por supuesto, llegan acompañadas de un amplio despliegue tecnológico en todos los aspectos pero haciendo especial énfasis en lo que se refiere a seguridad. Cuenta con airbag adaptativos (frontales, de cortina, de tórax y pelvis), ABS con SAFE (asistencia a la frenada de emergencia), control de estabilidad ESP, regulador de velocidad, control remoto de presión de los neumáticos, faros direccionales bi-xenón, etc.
Con el Latitude la marca francesa busca mejorar su posición entre las berlinas generalistas de gama media/alta,
entre las que se encuentra el Volkswagen Passat, el Honda Accord, el Opel Insignia y el Peugeot 508. En su concepción y desarrollo, como en otros vehículos de su catálogo, Renault ha recurrido a la sinergia que produce su alianza con el grupo Nissan. De esta fusión se toman bases técnicas de reconocida fiabilidad y eficacia.
En la gama mecánica del Latitude prevalecen los diesel, pues de las cuatro versiones posibles solo una es gasolina: la 2.0 de 140 CV. Las otras opciones pasan por el bloque 2.0 dCi en sus dos variantes de potencia: 150 CV, que es la que nos ocupa, y 175 CV; o bien por el 3.0 V6 dCi de 240 CV.
La horquilla de precios de la gama Latitude, que se configura en torno a tres terminaciones: Expression, Privilege e Initiale, va desde los 25.800 del acabado Expression con motor de cuatro cilindros 140 CV gasolina, a los 41.400 del más alto de gama, esto es, el acabado Initiale con motor V6 diesel de 240 CV con cambio automático.
Nosotros hemos tenido ocasión de probar una terminación y motorización media, el Latitude Privilege dCi 150 CV eco2 con pack “Zen”.
Texto: Jose Mª Torres-Acero
Fotos: Álvaro Jiménez