El eslabón perdido 14/06/2010 - Primer contacto
Si buscas algo más de capacidad que un Renault Mégane por casi el mismo precio y no deseas optar por el Laguna, el Fluence puede ser una buena alternativa. Fabricado sobre la base del anterior Mégane, tiene en su elegante estética y correcto acabado algunos de sus atractivos.
El Renault Fluence se vende con un motor diesel 1.5 de 85 o 105 CV, o bien con un gasolina 1.6 16 V de 110 CV, que es el que monta la unidad que hemos probado.
Renault no ofrece, pues, mucho donde elegir, ya que tampoco las versiones de acabado son muchas: tan sólo dos, Expression y Dynamique, esta última la más completa en equipamiento, y la que corresponde al coche que podéis ver en las fotos.
El Renault Fluence se presentó en el mercado a principios de este año, como fruto del trabajo de un grupo internacional de ingenieros, de países como Francia, Japón, Corea o Turquía. El objetivo ha sido crear un coche del segmento C apto para mercados como el europeo, australiano o coreano, entre otros. En Corea es el segundo coche más vendido de su segmento. Por lo tanto, estamos ante un best-seller internacional que llega a España para cubrir el hueco que dejan el Renault Megane y el Renault Laguna, y luchar en el mercado de las berlinas de tres volúmenes a un precio competitivo.
Lo hemos conducido, y nos ha convencido en cuanto a diseño exterior e interior, habitabilidad y equipamiento. No tanto en cuanto a comportamiento dinámico, ya que el motor de 110 CV se queda justo y empuja de verdad a muy altas vueltas, además de que el coche peca de excesiva morbidez de suspensión. Eso sí, la comodidad está garantizada y los viajes resultan placenteros. Estas fueron nuestras impresiones.
PVP:
RENAULT Fluence 1.6 16 V 110 CV Dynamique 19.600 €
Texto: Jaume Gustems
Fotos: Eloy García