Ágil y económico
13/06/2008 - Prueba
Tras la llegada de la segunda generación del Twingo, Renault quiso dotar a su práctico y polivalente utilitario de una resolutiva mecánica diesel y a fin que lo ha conseguido, pues su elástico 1.5 dCi no sólo consigue mover con soltura la carrocería de este coqueto vehículo sino que además es parco en consumos. Un detalle a valorar con detenimiento teniendo en cuenta a cómo esta el gasóleo en los tiempos que corren
A medida que el parque de automóviles se incrementa las grandes ciudades se van quedando pequeñas y los atascos son el “pan de cada día” en los desplazamientos a los lugares de trabajo, por ello la necesidad de movilidad se va acrecentando hacia la búsqueda de vehículos muy maniobrables y fáciles de aparcar, que no renuncien a abandonar la urbe si el desplazamiento así lo requiere. Si a todo ello unimos la dificultad por la que atraviesa el mercado debido a la “crisis económica” que acaba de comenzar y donde los distintos gobiernos europeos comienzan a primar fiscalmente los vehículos que prestan menos índices de contaminación de C02, ante el paulatino agotamiento de una de las principales fuentes de energía como es el petróleo, está claro que la situación no anima a la esperanza. Por ello y mientras se popularizan otras fuentes de energía alternativas, la solución más eficaz pasa por reducir el peso, tamaño y potencia del vehículo. Una clara solución al problema la ha puesto Renault con el Twingo, que tras sus 14 años de vida en el mercado –desde que viera la luz en abril de 1993 - se ha renovado convenientemente en un original y moderno urbano con una economía de uso bastante sostenible.
Texto y fotos: Bienvenido Alcántara