Sentidos al viento
10/02/2010 - Novedad
La firma del rombo ha dado a conocer las primeras imágenes y los detalles principales de la que será la sexta carrocería de la renovada familia Mégane. Se trata de la esperada versión descapotable del popular compacto francés. El Mégane Coupé-Cabrio, que será presentado en sociedad en el próximo Salón de Ginebra (4-14 marzo) y se comercializará esta primavera, llega con las excelentes credenciales de su antecesor –del que conserva los elementos más característicos– pero con un aire totalmente renovado en su diseño, mucho más moderno y atractivo.
Además de los elementos que han supuesto el éxito de su antecesor (como su gran techo de cristal escamoteable y una amplia gama de equipamientos prácticos), los responsables de Renault afirman que su nuevo CC ofrece una mayor sensación de confort al aire libre, gracias a la nueva ubicación del parabrisas y al deflector de viento tras los reposacabezas traseros.
También despliega un comportamiento dinámico de alto nivel gracias a un chasis más rígido y a una nueva dirección asistida eléctrica. Para acompañar el aumento de firmeza de los trenes y mejorar el rigor del comportamiento del vehículo, tanto en configuración cabrio como coupé, la rigidez de la carrocería en torsión es un 80% mayor con respecto al Renault Mégane II Coupé Cabriolet. Por su parte, la nueva dirección aporta viveza y reactividad al vehículo y mejora el confort de conducción al transmitir con mayor fidelidad la información procedente de la carretera.
Igualmente, su amplia gama de motorizaciones es ahora más eficiente y está dotada en una de las opciones mecánicas de la nueva transmisión automática de doble embrague EDC de la marca (Efficient Dual Clutch).
Palacio de cristal
Lo que sin duda más llama la atención de su propuesta estilística es su gran techo acristalado, que evoca el concepto cabriolet incluso en la configuración coupé y permite a los pasajeros disfrutar de una sensación completa de confort y serenidad a cielo abierto en todas circunstancias. Cuenta con una superficie transparente de 0,47 m2 (la más amplia del segmento) y proporciona una gran luminosidad dentro del habitáculo con un confort acústico y térmico excelente. Un mecanismo electro-hidráulico totalmente automático controla la cinemática de este techo retráctil en dos partes que se abre y se cierra pulsando un botón en 21 segundos.
En cuanto al espacio interior, el travesaño del parabrisas se ha adelantado 10 cm con respecto al Mégane II Coupé-Cabriolet para facilitar el acceso a bordo, mientras que una vez dentro el confort del conductor y sus tres acompañantes se compara desde la propia firma al de una berlina. Para que todos los pasajeros disfruten de la posición cabriolet sin sus inconvenientes, el nuevo Mégane Coupé-Cabrio dispone de un deflector de viento de serie (esta prestación es única en el segmento) situado detrás de los reposacabezas de la segunda fila. Este dispositivo permite circular cómodamente con cuatro personas a bordo al limitar mucho las turbulencias aerodinámicas hasta los 90 km/h. Si, además, se combina con la red antirremolinos desmontable (opcional) que se coloca detrás de las plazas delanteras, el pasajero y el conductor viajarán a cualquier velocidad cómodamente.
Por lo que se refiere a su maletero, dispone de cierre automático, 417 litros en modo coupé y 211 en formato cabrio. Y en cuanto al diseño interior, se han utilizado materiales de primera calidad, con nuevas combinaciones de tapicería como carbono oscuro, beige claro o bitono carbono-rojo para los asientos de cuero. El salpicadero es el mismo que el de la berlina, aunque los asientos con sujeción lateral reforzada y los paneles de puerta son específicos.
Múltiples opciones
La oferta mecánica (según países) está formada por seis motores gasolina y diésel. En la primera categoría encontramos tres variantes: el 1.6 16V de 110 CV asociado a una caja de velocidades manual de seis velocidades; el TCe 130 CV con una caja de velocidades manual de seis velocidades; y el 2.0 16V de 140 CV, que incluye una nueva transmisión CVT (tipo variador continuo) que proporciona más confort de conducción al no haber saltos de aceleración al cambiar las marchas.
Los propulsores de gasóleo son el dCi 110 FAP, disponible con la novedosa transmisión automática de seis velocidades con doble embrague EDC (Efficient Dual Clutch) y también con una caja de velocidades manual de seis velocidades; el dCi 130 FAP asociado a un cambio manual también de seis marchas; y el dCi 160 FAP con una transmisión manual de seis relaciones.
La principal ventaja de la nueva transmisión automática de doble embrague de Renault es que se muestra más eficaz en todos los frentes: placer de conducción, confort, rapidez de manejo y eficiencia energética, ya que ofrece cambios de marcha automáticos, rápidos y fluidos, una respuesta instantánea a las solicitaciones del conductor y un consumo y unas emisiones de CO2 comparables a los obtenidos en los vehículos con caja manual.
Texto: Narcís Reixach
De relevancia
Destacamos: Equipamiento de seguridad de primer nivel
Hasta hace pocos años, antes de la irrupción generalizada de los techos metálicos retráctiles, revolución iniciada hace ahora una década con modelos como el MB SLK, el Peugeot 206 CC, el Lexus SC 430, el Volvo C70, el Opel Tigra Twin Top (algunos de los pioneros del segmento), los descapotables adolecían de serios problemas de confort y seguridad debido a la escasa resistencia y durabilidad de las capotas de lona.
La llegada de estos prácticos mecanismos electrohidráulicos solventó estos problemas pero Renault ha sido uno de los fabricantes que no se han conformado sólo con ganar seguridad y practicidad sino que evolucionó el concepto y ya en la anterior generación del Mégane Coupé-Cabrio presentó el primer techo practicable totalmente acristalado.
Con la experiencia acumulada por la marca en materia de seguridad, el nuevo modelo de la firma gala vuelve a ser un referente. Entre los elementos de seguridad pasiva cuenta con una estructura de deformación programada estudiada para preservar la integridad del habitáculo en caso de vuelco gracias a unos refuerzos situados en los montantes del vano, en los laterales de carrocería, en los largueros laterales y en el piso. También dispone de arcos de seguridad pirotécnicos que se despliegan automáticamente cuando los captadores específicos detectan la inminencia de un vuelco, cinturones con pretensor y limitador de esfuerzo, airbags frontales adaptativos, airbag laterales bicámara cabeza/tórax/abdomen, airbags antideslizamiento en los asientos delanteros, captadores de choque lateral, reposacabezas con protección cervical y anclajes Isofix para la instalación de asientos para niños en las plazas traseras.
En cuanto a la seguridad activa y dispositivos de asistencia a la conducción, dispone de ABS con repartidor electrónico de frenada EBV, sistema de Ayuda a la Frenada de Emergencia, ESC con función de control de subviraje, sistema de control de la presión de los neumáticos, faros direccionales bi-xenón con orientación de las luces de cruce en las curvas, encendido automático de las luces de cruce, sensor automático de lluvia, limitador-regulador de velocidad, testigos visuales y señales sonoras de cinturones no abrochados, etc.