Cuatro mejor que dos
21/10/2008 - Prueba
La versión más potente y deportiva de la berlina francesa destaca principalmente por su especial sistema de dirección a las cuatro ruedas. Más allá de su mecánica, su imagen exterior y su equipamiento específico, el Laguna GT es singular por el dispositivo Active Drive, con ruedas traseras direccionales. La aplicación de esta solución es relativamente habitual en algunos camiones y autocares pero muy poco frecuente en turismos.
De hecho, ha habido otros modelos antes del Laguna en adoptar esta imaginativa y eficaz configuración para mejorar la direccionalidad, la estabilidad y el comportamiento en carretera. Los más recordados sean quizás el Honda Prelude, que incorporó un sistema muy similar a finales de los ochenta, el Mitsubishi 3000 GT, ya en los 90, o el BMW 850.
Otros de los argumentos de la versión GT que la hacen interesante son su marcado enfoque deportivo, con elementos en su interior y detalles de diseño que denotan la clara vocación dinámica de esta versión, y también su buena relación prestaciones-precio-calidad, con un equilibrado balance en la oferta general: Poco más de 30.000 euros con 3 años de garantía o 150.000 km y unos registros realmente destacables: 232 km/h de punta, de 0 a 100 en 7,8 segundos y poco más de 8,2 litros a los 100 km.
Texto y fotos: Narcís Reixach
Calificación 8,4
| Acabados |
8 |
| Habitabilidad |
8 |
| Capacidad de carga |
8 |
| Visibilidad |
8 |
| Equipamiento |
9 |
| Sonoridad |
9 |
| Motor |
8 |
|
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| Seguridad |
9 |
| Velocidad |
8 |
| Aceleración |
8 |
| Consumo |
7 |
| Dirección |
10 |
| Comportamiento |
9 |
| Calidad / precio |
9 |
|
|