Sin trampa ni cartón 20/12/2010 - Reportaje
Porsche discrepa de la etiqueta de marca poco respetuosa con el medio ambiente que algún grupo ecologista ha pretendido colocarle y tampoco está de acuerdo con la creencia generalizada de que altas prestaciones y consumo elevado van parejos, así que para disipar tales ideas nada mejor que recurrir a sólidos argumentos.
Los datos
Respecto a lo primero Porsche ofrece sus datos: en los últimos 15 años ha reducido un 1,7 % por año sus emisiones de CO2 y, por otro lado, en relación con la potencia del motor, los míticos deportivos alemanes son de los que menos CO2 emiten a la atmósfera.
También alega que el primer test de gases de escape autorizado oficialmente en Europa se realizó con un 911 en 1966.
Siguiendo con las fechas, en 1987 el 85% de los vehículos Porsche equipaban catalizador y eso que aún no había ninguna obligación legal.
Ya en época más reciente, concretamente en 2007, introduce la inyección directa de gasolina en los nuevos Cayenne con el objetivo de reducir el consumo y las emisiones contaminantes y un año más tarde repite la operación en los nuevos modelos Boxster S y Cayman S. Ese mismo año, es decir en 2008, la opción del cambio automático de doble embrague PDK también aporta su grano de arena para rebajar las cifras de consumo y emisiones de CO2, mientras que en 2009 aparece el Cayenne Diesel y la función automática de arranque y parada que se introduce por primera vez en el Panamera con cambio PDK.
A todo lo anterior hay que sumar la continua evolución de la marca en cuanto a tecnología y procesos de producción aplicados para ser más respetuosos con el medio ambiente. En este sentido la Inyección directa de Gasolina, el cambio PDK y la función Start-Stop han jugado un papel importante pero también la utilización de arquitectura ligera, el sistema de distribución variable Variocam Plus, la posibilidad de usar biocombustibles, la incorporación de un motor diesel en la gama Cayenne y cómo no del propulsor híbrido.
La prueba
En cuanto a lo segundo, Porsche optó por convocar a un test de consumo con el Cayman S y el 911 Carrera S a un grupo de periodistas del motor, entre los que estaba representado Coches.net.
Había dos rutas, una con cada modelo, y ambas tenían la salida y la llegada en el mismo sitio: la Finca Vega de Carabaña, un lugar perfecto para reponer fuerzas y premiar al paladar con unas exquisitas hortalizas ecológicas, entre otras cosas. Pero esto es harina de otro costal.
Como decíamos, la prueba estaba estructurada en dos rutas. Con el 911 Carrera S se recorrían unos 80 km y con el Cayman S unos 60 km. Los dos trazados eran variados, con subidas, bajas, pasos por poblaciones e incluso con el Carrera S se callejeaba por Chinchón. Lo que no había eran tramos ni de autovía ni de autopista, pues la ruta discurría por carreteras secundarias.
Doy fe que en la prueba no hubo ni trampa ni cartón, solo una conducción eficiente aplicando mucho tacto al pisar el acelerador, lo que no dejaba de ser un suplicio a los mandos de estos coches, y toda la anticipación posible en las maniobras para aprovechar las inercias y ganar suavidad y fluidez.
En cuanto al resultado, las cifras hablan por sí solas: 8,1 l/100 km es el consumo medio que logramos con el Cayman S cuando el que homologa es de 9,4 l/100 km, y aún así unos compañeros nos arrebataron el primer puesto al conseguir una media de 8,0 l/100 km.
Con el 911 Carrera 4S los ganadores registraron un consumo medio de 8,0 l/100 km. Nosotros no pudimos controlar tanto el pie derecho y nos fuimos a 9,7 l/100 km, claro que tampoco está tan mal teniendo en cuenta que la media homologada de este modelo es de 10,5 l/100 km.
Texto: Cristina Mallenco