Difícil equilibrio 20/04/2010 - Contacto
Históricamente, y aún en la actualidad, hablar de coches deportivos implicaba tácitamente renunciar a unos consumos contenidos.
Las prestaciones habitualmente han venido unidas a grandes cilindradas, motores muy apretados y/o altos regímenes de giro, que consiguen sacar de las mecánicas unas cifras de potencia y par que nos gustan a todos. Pero desgraciadamente con unas cifras de consumo que no suelen gustar a nadie.
La concienciación de la sociedad actual respecto a la contaminación ha llevado a las marcas a invertir buena parte de sus recursos en la investigación de medios y tecnologías que lleven a sus vehículos a mantener e incluso aumentar sus cifras de potencia a la par que sus consumos y emisiones se reducen. Esto es algo ya habitual en la practica totalidad de las marcas generalistas, pero que hasta la actualidad, al menos aparentemente, no había calado hondo en el espíritu de las marcas cuya producción se centra en el vehículo deportivo.
En esta ocasión, Porsche nos invitó junto a una buena representación de medios de comunicación, a realizar un test de consumo con su Cayenne diesel, un test en el que podríamos comprobar hasta dónde de ahorrador puede llegar a ser un coche de 2500 Kg. de peso y 240 CV de potencia, en un recorrido de cerca de 300 km. que en absoluto estaba pensado para consumir poco.
Texto: Miguel Ángel Fernández