El colmo de la eficiencia
05/03/2010 - Novedad
Parece increíble que un coche capaz de alcanzar una velocidad máxima de 320 km/h y el 0 a 100 km/h en 3,2 segundos logre un consumo mixto de solo 3 litros por cada 100 kilómetros recorridos. En verdad, aún no es una realidad pero va camino de ello. Se trata del último prototipo de Porsche: el superdeportivo 918 Spyder.
El secreto de tal eficiencia radica en la tecnología híbrida que incorpora, si bien el 918 Spyder es el tercer modelo híbrido de Porsche. Los otros dos son el Porsche Cayenne S Hybrid y el Porsche GT3 R Hybrid.
La estructura de este biplaza de techo abierto está realizada en fibra de carbono aunque también se ha utilizado el magnesio y el aluminio para, además de ligereza –su peso es inferior a los 1.490 kilos –, garantizar una elevada rigidez torsional.
El volante del 918 Spyder concentra un buen número de botones destinados a facilitar al conductor el control de las funciones más importantes de las muchas que incorpora el prototipo alemán. El resto se sitúan en la consola central que adopta una posición sobreelevada para ganar ergonomía.
Texto: Cristina Mallenco
De relevancia
Destacamos: Conjunto de motores
Como sistema de propulsión el Porsche 918 Spyder cuenta con un motor central V8 de 500 CV al que acompañan otros propulsores eléctricos colocados en los ejes delantero y trasero que, en conjunto, desarrollan 218 CV. La encargada de enviar la potencia a las ruedas traseras es una caja de cambios de doble embrague mientras que a las ruedas delanteras la fuerza les llega directamente del motor eléctrico situado es ese eje.
El motor V8 de combustión es una evolución del 3.4 litros que monta el RS Spyder y puede alcanzar la 9.200 revoluciones por minuto.
Tras el asiento del copiloto se sitúa la batería de ion-litio, la cual recibe la energía en las fases de deceleración aunque también puede recargarse en una toma eléctrica convencional.
El Porsche 918 Spyder permite elegir entre cuatro modos de funcionamiento: E-Drive, Hybrid, Sport Hybrid y Race Sport. En modo E-Drive su fuente de alimentación es únicamente eléctrica pero, en este caso, su autonomía está limitada a 25 kilómetros. En el modo Hybrid utiliza tanto el motor de combustión como el sistema eléctrico buscando la eficacia energética en cada momento. El Sport Hybrid se vale de los dos sistemas para ganar prestaciones, otorgando mayor protagonismo al eje posterior. Y por último, está el modo Race Hybrid que también recurre a los dos sistemas de propulsión pero esta vez en busca de lograr las máximas prestaciones posibles.