Espacio y ecología condensada
25/09/2009 - Novedad
El BB1 de Peugeot es una de esas brillantes ideas que la industria de la automoción alumbra cada cierto tiempo y que a pesar de ser ingenioso, atractivo, viable y práctico, puede que no se llegue a concretar en un producto comercializable. Esperemos que no sea así y que Peugeot se decida a lanzarlo al mercado en no mucho tiempo porque se trata de un concepto muy singular que podría tener una buena acogida en muchas ciudades. El BB1 es un futurista vehículo que en su diseño exterior recuerda más a una cápsula espacial que a un coche. Sin embargo, no se puede negar que el resultado estético es ciertamente llamativo y no falto de atractivo. Pesa unos 600 kg, mide sólo 2,5 m de largo pero su espacio interior, con una estudiada modularidad, puede acoger a cuatro adultos o sólo a dos y liberar ese espacio para la carga. En otras palabras, si viaja al completo el maletero ofrece 160 litros de capacidad pero si sólo circula el conductor, su volumen útil de carga puede alcanzar los 855 litros; toda una proeza para sus contenidas medidas.
Entre otras particularidades de este peculiar vehículo figura por ejemplo su disposición mecánica. Cuenta con dos motores eléctricos, desarrollados por Michelin, integrados en las propias ruedas traseras que le proporcionan una potencia total de unos 15 kW, (7,5 kW por motor), es decir unos 20 CV. Esta original arquitectura le permite maximizar el volumen interior y mantener su peso en unas cifras razonables para un vehículo que debe ser ligero y ágil.
Las baterías, de tipo ión-litio, proporcionan potencia disponible de manera inmediata y permiten una autonomía confortable cifrada en 120 km. Cada uno de los 2 packs de baterías proporciona energía a los dos motores respectivos, situados bajo los bloques de asientos de la parte derecha e izquierda, de manera que no tienen ningún tipo de impacto en la habitabilidad y el espacio de carga. Además, esta implantación entre los ejes delantero y trasero favorece el centrado de masas del vehículo, lo que beneficia a la estabilidad del mismo, en especial en las frenadas en apoyo.
Gracias a ellos logra una aceleración de 0 a 30 km/h en 2,8 segundos, y de 30 a 60 en 4 segundos. No son precisamente unas prestaciones espectaculares, sin embargo, tratándose de un vehículo exclusivamente urbano, son más que suficientes y no hay que olvidar que al tratarse de motores eléctricos su entrega es inmediata y su reactividad es máxima. Además, dichos registros se ajustan a la normativa francesa referida a los cuadriciclos, que no pueden superar esa potencia. Y es que el BB1 no llega a ser un coche con todas las letras ya que se maneja con una especie de manillar en lugar de un volante y podría ser considerado como una suerte de “maxiscooter” eléctrico cerrado con capacidad para cuatro ocupantes.
Texto: Narcís Reixach
De relevancia
Destacamos: Células fotovoltaicas para ventilar el interior
Gracias a su propulsión 100% eléctrica, el BB1 es un vehículo respetuoso con el medio ambiente ya que no emite ningún ruido ni genera ningún tipo de emisión contaminante. Pero la “eco-responsabilidad” de este vehículo no se limita sólo a las fases de circulación. Cuando está parado y gracias a la presencia de células fotovoltaicas en el techo del vehículo, la ventilación del habitáculo funciona de manera permanente siempre que haya luz disponible. Ello permite dos funciones nuevas: la pre-ventilación del interior y la captura de partículas contaminantes y de polvo ultrafino gracias al empleo de sofisticados filtros de carbón activo. Sus células son “blandas” (lo que permite aplicarlas en superficies curvadas como es el techo del BB1, con un doble abombamiento) y además proporcionan un alto rendimiento, del orden de un 16% de la energía recuperada para alimentar algunos de los equipamientos del automóvil.
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