El astro rey en el catálogo de Opel
24/02/2010 - Prueba
Espacioso, confortable y dotado de un excelente comportamiento dinámico, el Opel Astra ha sido ideado, diseñado y construido con una única finalidad: convencer al público para convertirse en un referente de su categoría y poder así liderar su segmento, desde el punto de vista del diseño, la tecnología, el dinamismo, el equipamiento, la seguridad, y también las ventas.
En un competidísimo panorama con modelos tan asentados como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Seat León, el Citroën C4, el Renault Mégane o el Peugeot 308, por citar sólo algunos, Opel ha desplegado su mejor capacidad industrial y creativa para lograr un producto tan atractivo como eficaz, tan sofisticado como asequible y tan prestacional como eficiente. No se puede negar que el salto experimentado con este modelo es notable en casi todas sus facetas y que se trata de una excelente tarjeta de presentación de la nueva era que afronta la compañía tras las “tensiones” con su estructura matriz General Motors. Desde que el Astra hiciera su aparición, en 1991 en sustitución del legendario Kadett, este nombre simboliza la conexión de la marca con el segmento joven de su clientela, con el dinamismo y la deportividad, por lo que el modelo probado, el más potente en prestaciones y el más deportivo en carácter, es la mejor expresión de todas sus virtudes.
Texto y Fotos: Narcís Reixach