Siguiendo el rastro del Kadett
07/07/2009
Llega la cuarta edición del Opel Astra, mostrada ayer en París, por primera vez a los periodistas europeos del motor. La distribución de las primeras fotos y los primeros datos de la nueva generación Astra, hace unos meses, ya causaron mucha expectación.
Disfrutamos de una presentación interactiva donde uno de los ingenieros responsable del Astra nos fue explicando cada detalle, aclaró nuestras dudas y poco a poco fuimos descubriendo los secretos del nuevo compacto.
Básicamente han aprovechado el potencial y la calidad del Insignia para adaptarlos a un compacto, consiguiendo más que una evolución del Astra, una auténtica revolución.
La carrocería de líneas marcadamente curvas, los faros en forma de ojos de águila y otros elementos de diseño inspirados en los modelos anteriores de la marca (como los primeros Kadett y Monza), consiguen dar a este coche una tremenda sensación de deportividad y agresividad.
El interior ha estado especialmente diseñado para el confort del conductor; el tablier se ha montado en una inclinación de 30º para facilitar el manejo de los controles, el parabrisas es panorámico, y la posición del piloto junto con la comodidad del asiento aseguran una conducción relajada y eficiente.
Texto: Jordi Tarrida
De relevancia
Destacamos: Inusual en un compacto
El capó del motor se ha desplazado unos centímetros atrás para proteger al peatón, para causarle menos lesiones en caso de impacto; un sistema muy parecido al Capó Activo de Mercedes-Benz. Además en caso de colisión, la reparación del vehículo puede salir mucho más barata con lo que el seguro saldrá más económico.
Tiene los marcos de las ventanas cromados dando la sensación de coche elitista. Opel ha querido dar todo el lujo y la deportividad a un coche teóricamente destinado a gente de clase media o a un vehículo que se usaría como segundo coche.