Originalidad oriental 02/06/2010 - Prueba
Los conductores que deseen pasar desapercibidos deben tener claro que este coche no es para ellos. Sólo es apto para valientes, para gente segura de sí misma, que no teme las miradas y que desea llamar la atención, diferenciarse y distinguirse de los parámetros estéticos establecidos, los convencionalismos y la monotonía. Sólo con un talante así de especial se está preparado para la experiencia de conducir un Cube, el inclasificable monovolumen urbano de Nissan. De inspiración radicalmente oriental, sus formas y volúmenes tan cuadrados resultan chocantes en el Viejo Continente pero en Japón es un modelo muy apreciado, con diez años de historia a sus espaldas y más de un millón de unidades vendidas.
Y si el exterior es singular, especial y revolucionario para los criterios automovilísticos mayoritarios en Europa, su interior no es menos sorprendente. Pese a que las formas son peculiares, la filosofía del coche está muy clara: lograr una atmósfera relajada y acogedora para proporcionar a sus ocupantes el mayor bienestar posible mientras estén en su habitáculo. Más que una caja de sorpresas, el Cube es un cubo de sorpresas.
Texto y Fotos: Narcís Reixach